miércoles, 10 de agosto de 2011

Québécoise presa en Colombia pidió a Harper interceder por ella ante el Presidente Santos

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Una québécoise presa en Colombia desde hace tres años por un crimen que según dice nunca cometió, exhortó al primer Ministro Stephen Harper, interceder por ella ante el presidente Juan Manuel Santos, a fin de que su expediente pueda moverse lo más rápido posible.

Judith Brassard hizo su llamado durante una entrevista concedida a Le Soleil desde su prisión en Santa Marta, Colombia. “Es necesario que él (Harper) acelere las cosas”, dijo. “Esto será quizá una buena oportunidad que le pida (al presidente Santos) cómo va mi caso. Esto puede hacer que las cosas se muevan”, agregó.  

Judith Brassard  purga una pena de encarcelamiento de 28 años, por haber ordenado, desde Montreal, la muerte de su cónyuge colombiano en diciembre del 2006.  

La québécoise, de poco más de 40 años, está presa desde agosto del 2008, en Santa Marta, una ciudad de la costa norte de Colombia. Un juez de primera instancia la encontró culpable y la condenó en febrero del 2009 a una pena de 28 años de prisión y una multa de 2,5 millones de dólares.  

Consultada la Oficina de Primer Ministro  

En la Oficina del Primer Ministro en Canadá, se excusaron de hablar sobre el dossier de la québécoise, ya que no se encontraba en el menú de discusiones entre el Presidente Santos y el Primer Ministro de Canadá.  

De todos modos el adjunto de prensa de dicha oficina, Carl Vallée, dijo que después de las discusiones entre los dos jefes de Estado, se podrían revelar las materias discutidas y ahí se sabrá si el asunto de la señora Brassard fue planteado.  

Los hechos  

El ejecutor de la muerte del cónyuge de Brassard, no había hablado a la policía de la pretendida implicación de la señora Brassard, antes del 27 de agosto del 2008, un año y medio después de los hechos. El habría procedido de esta manera para reducir su pena.  

A esa época Judith Brarssad había regresado a vivir a Santa Marta, a fin de que sus hijos puedan estar cerca de los familiares de su difunto padre. Allí es que la policía la arresta como autora intelectual del asesinato de su esposo. Según el delincuente acusador, ella había ordenado la muerte, para quedarse con el monto del seguro de vida del cónyuge y para tener la custodia de los hijos. Se debe indicar, que poco antes de los hechos, la pareja estaban en proceso de separación.  

En diciembre del 2008, el homicida desdijo lo que había declarado meses antes. Confesó que había hecho falsas declaraciones sobre la implicación de la señora Brassard. Por otro lado, el registro de las llamadas telefónicas del homicida, remitidas como prueba, demostrarían que la llamada proveniente de Canadá, la víspera del crimen, no se había producido nunca, tal como el homicida lo declaró al comienzo.  

A pesar de todo, la sentencia del juez se produjo, en febrero del 2009. Algunos elementos de prueba importantes introducidos por Brassard en su favor, no fueron aceptados.  

Judith Brassard conoció a su marido hace unos 17 años. Era de origen colombiano y entonces se encontraba de visita en la ciudad. Después que se casaron, la pareja se instaló en Colombia, dónde la exalumna de la Universidad de Laval encontró un empleo de profesora de música y canto en una escuela privada de Santa Marta. La pareja tuvo dos hijos, Felipe David y Mariana, actualmente de 12 y 15 años respectivamente.  

Consultado por Le Soleil, ayer martes, el padre de Judith, Raymond Brassard dijo que sus dos pequeños nietos están convencidos que su madre no tiene nada que ver en la muerte de su padre. Los dos adolescentes viven ahora con la familia del padre, en Santa Marta.  

Fuente: cyberpresse.ca