martes, 10 de septiembre de 2013

“Nos Valeurs”: todos los detalles del nuevo proyecto de ley sobre los valores de Quebec

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Canadá
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Ciudad de Quebec – Guardias de seguridad, asistentes, la mayoría de los trabajadores de la Asamblea Nacional de Quebec coincidían en que era un día fuera de lo normal. Todo debido a la polémica y tan esperada ley de sobre los valores québécois.

El mismo ministro responsable de las Instituciones Democráticas de la provincia, Bernard Drainville, fue el encargado de presentar el plan del Parti Québécois, el cual esperan convertir y aprobar en ley durante esta sesión de otoño del Parlamento.

La marea de periodistas reunidos en el pasillo de la Asamblea revisaban cada punto del material entregado por el gobierno, buscando corroborar qué tan parecido era a las primeras versiones que el PQ había filtrado a algunos medios.

Un gran gráfico puesto a un lado del ministo Drainville explicaba los cinco puntos principales que propone el gobierno de Pauline Marois. Todos bajo una misma premisa: Quebec debe ser una provincia laica y neutral en materia de religión.

Estos son los puntos principales:

1- Modificación de la Ley de Derechos y Libertades de Quebec:

El ministro Drainville propone incluir varios artículos en la legislación para dejar claro que Quebec es una provincia laica, fundamentada en principios comunes, como la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad de creencia y otros “valores que comparte la sociedad de Quebec”, según dijo en rueda de prensa.

Así mismo, estos nuevos artículos darán basamento legal para analizar las solicitudes de los tan debatidos “acomodamientos religiosos“, los cuales tendrán que cumplir con cuatro parámetros:

  • Determinar si crean una discriminación hacia otras personas.
  • Que respete el principio de igualdad entre hombres y mujeres.
  • Que sea realmente razonable, respondiendo si contraviene a los derechos de los otros, si permite el normal funcionamiento de un organismo, si su costo es muy excesivo y si genera peligros a la seguridad o la salud.
  • El acomodamiento debe respetar el concepto de neutralidad del estado.

2- Un deber de reserva y neutralidad:

El ministro Drainville explicó que el segundo punto de la ley sobre los valores québécois gira en torno a un deber de todos los funcionarios públicos de no mostrar sus creencias religiosas y tener una actitud neutra en sus labores.

“La única forma en la que podemos defender las creencias y religiones de todos los ciudadanos es que el Estado no tenga religión”, señaló Drainville, quien puso como ejemplo el caso de los curas y personas católicas que aceptaron dejar de un lado sus símbolos religiosos para poder enseñar en las escuelas de la provincia una vez se declaró la separación entre la Iglesia y el Estado, hace media siglo.

De igual forma, para el PQ este concepto tiene lógica tomando en cuenta que un empleado público en la actualidad no puede demostrar su creencia política. “Es lógico que no pueda hacer lo mismo en relación a su creencia religiosa”.

3- Prohibición de símbolos religiosos:

El ministro Drainville pasó gran parte de la conferencia de prensa explicando el tema de la prohibición sobre vestir símbolos religiosos. Los empleados públicos de Quebec, en caso de que se apruebe esta ley, no podrán vestir símbolos religiosos “ostentosos“, palabra que el ministro dice fue bien pensada.

“No se trata de prohibir todos los símbolos, queremos que la gente pueda vestir sus símbolos, pero que no demuestren claramente su religión“. Para este efecto el gobierno presentó a los periodistas una “guía” con varios ejemplos:

simbolos religiosos Quebec

Esto significa que los turbantes, velos musulmanes, kipá o cruces cristianas que sean muy visibles estarán completamente prohibidos. Sin embargo, se permitirán detalles pequeños, como anillos con un símbolo religioso, o un collar o zarcillos.

¿A quiénes afecta esta medida? A los empleados de ministerios y todo organismo gubernamental, así como a los trabajadores de escuelas primarias y secundarias, de guarderías, incluyendo las privadas que reciben financiamiento, y los “agentes de paz y de autoridad”, como policías, jueces, etc.

4 – Veto completo a cubrirse el rostro:

Uno de los temas más debatidos no solo en Quebec, sino en varios países, fue el relacionado al uso de velos que cubren el rostro de la persona. El gobierno provincial dejó claro que en la ley quedará prohibido que un empleado público se cubra el rostro por el motivo que sea cuando se ofrece un servicio del Estado.

Pero esto va más allá, también los ciudadanos que reciban un servicio gubernamental no podrán cubrirse el rostro. “Ya vemos lo que se ha hablado en Francia”, hizo referencia el ministro. “Queremos dejar las reglas claras al respecto”.

5 – Establecer políticas claras para respetar la ley:

El quinto y último punto gira en torno a la necesidad de que cada organismo estatal planifique y ponga en práctica reglamentos necesarios para poder asegurar el respeto de esta nueva ley, en caso de que sea aprobada.

Cada ministerio y organismo hará reglas adecuadas a su realidad, las cuales aplicarán también a los directores y encargados de estos organismos y que se harán públicas.

Excepciones:

El PQ admitió que algunas personas y elementos quedarán por encima de esta eventual ley. Por ejemplo, los trabajadores de las municipalidades, centros de salud, colleges y universidades públicos, podrán solicitar una excepción a la ley, la cual tendrán que renovar cada cinco años y que será aprobada por una mayoría de sus dirigentes.

Otro punto que llamó la atención en la rueda de prensa fue el anuncio de que estas normativas no aplican a los diputados, el primer ministro provincial o cualquier oficial electo por votación. ¿Qué pasa entonces si Quebec tiene una primera ministra abiertamente católica? “Pues el pueblo decidirá si quiere tener una primera ministra católica”, dijo Drainville.

Defensa del patrimonio:

Cada ley tiene sus excepciones, por lo que el ministro Drainville dice que el gobierno no puede “olvidar su pasado“. Es por eso que decidieron mantener elementos como el polémico crucifijo que decora la sala principal del Parlamento provincial.

Otro ejemplo fue el de las decoraciones de Navidad en las oficinas públicas. Para el ministro la respuesta era sencilla: “es parte de nuestra cultura”, por lo que se seguirán permitiendo.

¿Qué pasa ahora?

Este anuncio es el preámbulo a lo que será un fuerte debate en la Asamblea Nacional. El gobierno de Marois dice estar abierto a debatir con la oposición, aunque dice que lo más importante es lo que digan los ciudadanos.

“Este era un debate que veníamos pensando desde la llamada ‘crisis de acomodamientos’ de 2006”, explicó Drainville. “Los québécois tenían derecho a este debate. La ventaja de abrir este debate es que permite a los ciudadanos elegir”.

Para esto el gobierno espera escuchar de sus ciudadanos a través de tres vías: en la página web Nos Valeurs a través de un número telefónico y especialmente a través de los diputados. “No importa su tendencia política, déjenle saber a sus representantes su opinión”.

Twitter: @PabloJinkopablo@noticiasmontreal.com

Fotos: Pablo A. Ortiz / Noticias Montreal

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