sábado, 15 de octubre de 2011

Manifestantes ocuparon Square Victoria en Montreal y pidieron la socialización de la banca mundial

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En la primera jornada de Occupy Montreal hubo de todo. Los jóvenes dominaron la escena, pero la participación de familias enteras también fue representativa. El discurso socialista abundó y las banderas rojas de varios grupos políticos llamaron la atención de los ávidos que deseaban tener palabras comunistas.

Hubo también grupos que hicieron lo posible para, a través de sus pancartas, dejar claro que no se trataba de una protesta de izquierda. Hubo frustración en medio de un ambiente festivo. Hubo guitarras que fueron tocadas para entonar canciones de protesta y hubo iPods que reproducían el ritmo rápido del punk.

La concentración en Square Victoria (plaza ubicada en el centro de la ciudad en medio del distrito financiero local) comenzó hoy 15 de octubre desde antes del mediodía. Para las 3:00 de la tarde ya habían sido instaladas las carpas en los espacios “verdes” del parque y quienes pretender dormir en el lugar ya habían acomodado todo lo necesario. Ante la lluvia, los activistas colocaron especie de “techos improvisados” con bolsas plásticas amarradas entre las ramas de los árboles y,mientras varios grupos discutían los puntos de lo que sería la primera asamblea en la zona norte de la plaza, el ambiente de feria reinaba entre las tiendas de acampar, con puntos para comer, tambores, risas, aplausos y bailes que, de cuando en cuando, eran intercalados con los coros de la protesta. “El pueblo, unido, jamás será vencido”, en perfecto español, fue una de las consignas coreadas por los activistas, en su gran mayoría, francófonos y anglófonos.

Las calles alrededor de lugar, cuyo nombre es ahora “Plaza del Pueblo”, según los activistas, se mantenían en este punto cerradas gracias a la presencia policial que bloqueaba el tránsito vehicular en la zona. Los policías sabían que en algún momento de la tarde se desarrollaría una marcha, por lo que habían optado por cerrar la manzana. Se mantenían vigilantes pero en todo momento con actitud abierta y respetuosa hacia los protestantes. 

Una hora más tarde comenzaba la primera asamblea de Occupy Montreal.  La palabra más repetida fue democracia.  “Esto es una democracia y las democracias son difíciles”, decía una de las “líderes” de la reunión, mientras sus frases encontraban ecos en varios puntos de la plaza que eran masificados a través de megáfonos. De esta manera, las oraciones que iban diciendo los líderes terminaban convirtiéndose en especie de rosarios mientras se multiplicaban a todo lo largo de la zona norte de Square Victoria. La fiesta seguía en la parte sur mientras que, en la asamblea, se debatía lo que sería la primera propuesta del movimiento.

“La socialización de la banca mundial” fue la conclusión, lo cual se lograría, según plantearon, dándole a los sindicatos y a los trabajadores de las instituciones financieras parte accionaria de las empresas.

A algunos participantes, como Raúl (inmigrante con 15 años viviendo en Montreal) no les quedó del todo claro cómo llegaron a los puntos planteados para poder expresar la primera conclusión. “Lamentablemente no puedo votar porque no sé a qué se refieren con la socialización”, dijo el activista en medio de una masiva aprobación que fue demostrada con “la señal de costumbre”, como quien dice “presente”.

Sin embargo, para este manifestante estaba claro el porqué de su presencia: “estoy aquí porque no estoy de acuerdo con la forma en la que se manejan muchas cosas en la economía, la política y la relación que hay con las instituciones. Es necesario comenzar un cambio y estas manifestaciones están sirviendo para fomentar las bases necesarias para impulsar esos cambios. Queremos presionar para que se generen”, dijo, al tiempo que indicaba que la mejor propuesta que puede plantear es que se active y se ejerza una verdadera democracia participativa. “Es la mejor manera de acabar con la desigualdad”.

Edgar Hernández coincidió con Raúl, pues indicó que su principal preocupación es que una minoría maneje a una mayoría “solo por avaricia”. Su propuesta: “buscar una forma en la que el sistema permita un bienestar igual para todos”. El estudiante de contabilidad -que está en un año sabático- confesó que no dormiría en el lugar, pero no descartó la posibilidad de acercarse en los días siguientes, mientras el movimiento se mantenga vivo en la plaza citadina.

Otro de los puntos en los que se concentraron los grupos de activistas fue justo frente a la estatua de la Reina Victoria, la cual, por cierto ahora luce un rostro de Guy Fawkes, luego de que uno de los manifestantes tomara una escalera y se subiera a lo alto de la estructura para colocarle una máscara. Allí, se encontraba transmitiendo en vivo la emisora radial Ckut 90.3 FM, la cual estaba dando vocería a los participantes de la protesta. Las soluciones a los problemas que vive actualmente el globo en cuanto a lo económico no fueron las que más abundaron y el micrófono sirvió más bien como catalizador de las molestias. “Somos el 99%”, dijeron los activistas tanto en inglés como en francés. Algunos de los participantes aprovecharon la oportunidad para descargar sus críticas en contra del gobierno mayoritario de los Conservadores, liderado por Stephen Harper.

Una vez terminada la asamblea y la ronda de entrevistas en la emisora, los manifestantes (más de 1.000 de acuerdo con estimaciones de CBC) comenzaron con la marcha que tenían planificada. Con una patrulla de la Policía de Montreal a la vanguardia y la llegada de una nueva llovizna, los protestantes comenzaron a las 4:45 pm a caminar por las calles que bordean la plaza, para subir luego por la avenida Côte du Beaver Hall, caminar por la movida St. Catherine y luego regresar al punto de partida.

Se espera que la presencia de activistas no sea parecida a los varios centenares de personas que hubo durante el día. Los asistentes lamentan no poder pronosticar hasta cuándo podrán permanecer en el lugar. Lo cierto es que factores como el frío y la lluvia del otoño canadiense podrían amenazar la prolongación de las manifestaciones, al menos durante las noches.

Será necesario esperar y ver si la resistencia física y los ideales están fortalecidos. Hay que esperar también las nuevas propuestas que surjan de las asambleas, así como los resultados de los movimientos similares en las otras ciudades canadienses y alrededor del globo. Para muchos, incluso los participantes, las razones para protestar son válidas, sin embargo, la carencia de salidas y propuestas para “generar los cambios” sigue siendo la pata que falta a la mesa.  Por ahora, dicen, la “ocupación” es la solución, al menos para empezar por algo.

Para ver las fotos del primer día de Occupy Montreal: aquí.

María Gabriela Aguzzi V.

@GAbAguzzi 

gaguzzi@noticiasmontreal.com