domingo, 20 de noviembre de 2011

Dos montrealeses mueren ahogados en playa de República Dominicana

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Joseph Valentino se lanzó a las olas de una playa en República Dominicana, sin mediar peligro, con el fin de salvar a su amigo Nick Carlucci, quien luchaba en el mar por mantenerse a flote. Los dos murieron ahogados.

Se trata de dos hombres de negocios de Montreal, que se encontraban en ese país participando en un  torneo de golf, en compañía de varios amigos, según cuenta uno de ellos, Antonio Sciascia. Llegaron el 11 de noviembre y debían volver el próximo jueves.

Estaban en la playa de Cabarete, lugar donde está ubicado el hotel en el que se alojaban.

“Lo que yo sé es que Joe fue ayudar a su amigo, que parecía estar en dificultades dentro del aguas. El gritaba, estaba a punto de ahogarse. Joe fue a tratar de salvarlo, pero desafortunadamente, una ola se los llevó a los dos“, relató Sciascia.

“Había muchas olas ese día”, explicó por su parte Jason, el hijo de Joseph Valentino. Y agregó: “El cuerpo de Carlucci como el de mi padre, fueron encontrados sobre la playa, una media hora más tarde

Joseph Valentino, fue propietario de la empresa Meubles Valentino y era muy conocido y apreciado en el seno de la comunidad italiana de Montreal.

Mi padre fabricaba muebles de calidad, desde hacía 40 años y aún conserva sus oficinas en el bulevar Couture, en  Saint-Léonard”, dijo su hijo Jason.

“Era muy conocido y muy comprometido. Era también propietario del club de golf Sainte-Rose, que muchos de nosotros conocemos”, dijo por parte Antonio Sciascia, presidente de la Asociación italo canadiense.

“Era una persona muy sonriente todo el tiempo”, se recordaba Sciascia, que conocía a Valentino también desde hacía 40 años. “Una persona con una bondad increíble. Joe era el amigo de todo el mundo. Tenía esposa y dos hijos. Fue un accidente lamentable. Fue un día triste para la comunidad”, agregó

En cuanto a Nick Carlucci se sabe que fue un amigo de Joseph Valentino. Fue director de ventas para un concesionario de automóviles de Montreal.

Los cadáveres aún se encuentran en Santo Domingo. Según las informaciones de los diarios de ese país los dos cuerpos fueron transportados al Instituto nacional de ciencias jurídicas de Santo Domingo, para los análisis legales correspondientes