Viernes, 13 de Enero de 2017

Depresión… una espiral peligrosa

Publicado en:
ExponencialMente
Por:
Temas:

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la “depresión es un desorden mental común, caracterizado por: tristeza, pérdida de interés o placer, sentimiento de culpa, baja estima, insomnio, pérdida de apetito, cansancio y baja concentración.” (…) “Globalmente, más de 350 millones de personas sufren de depresión”.

Las mujeres son más propensas a la depresión que los hombres.  La Asociación Nacional de la Salud Mental establece que una de cada ocho mujeres desarrollará depresión al menos una vez en su vida.  De acuerdo con una publicación de helpguide.org, las mujeres con depresión tienden a sentir “tristeza, apatía, baja autoestima, ansiedad, miedo, pesadez y nerviosismo”, mientras que los hombres en la misma situación experimentan “enojo, irritabilidad, ego inflado, suspicacia, reserva, inquietud y agitación”. 

La severidad de la depresión se puede medir de acuerdo con la habilidad para funcionar de forma normal o para enfrentar situaciones diarias.  Existen diferentes tratamientos para la depresión, dependiendo de la funcionalidad de la persona que la sufre.  Algunas personas necesitan la guía de un terapeuta y otros podrían llegar a necesitar un medicamento, prescrito por un psiquiatra. 

En algunos casos, el estrés es un detonador de la depresión.  La depresión también puede ser causada, en ocasiones y entre otras causas, por grandes cambios en la vida como jubilarse, divorciarse, emigrar a otro país, experimentar problemas económicos, adquirir una enfermedad crónica o una discapacidad, cuidar de un enfermo crónico, la pérdida de un ser querido, problemas familiares, cambios hormonales de menopausia o postparto y por problemas específicos de salud mental. 

La depresión es como una espiral peligrosa, mientras más entra en la vida, se vuelve más fuerte y más difícil de combatir.  Mientras más deprimida está una persona, más tiende a expulsar al resto del mundo de su vida, lo que la vuelve más solitaria, y por lo tanto, más vulnerable para la depresión.

Varios artistas tienden a experimentar cierta melancolía, probablemente por esa sensibilidad especial que poseen.  Pero, al mismo tiempo, expresan esos sentimientos a través del arte, lo cual resulta una excelente forma de hacer frente a la susceptibilidad. Un ejemplo excelente es la destacada pintora mexicana Frida Kahlo, que plasmó todo su dolor en obras impresionantes.  Otro ejemplo es el aclamado artista británico-irlandés Francis Bacon, que en una entrevista comentó: “Soy un pintor del siglo veinte: durante mi niñez viví el movimiento revolucionario irlandés, a Sinn Fein, las guerras, Hiroshima, Hitler, los campos de concentración, y la violencia diaria que experimenté toda mi vida.  Y después de todo eso, quieren que pinte un montón de flores rosas…”. El arte-terapia es cada vez más utilizado como una herramienta para enfrentar y superar situaciones adversas.

El cuerpo es también una expresión de nuestros sentimientos.  No sólo en aspectos como la salud o el peso, sino también la postura.  Cada emoción que poseemos tiene su propia estructura.  Por ejemplo, para muchos, la estructura de la tristeza consiste en mirar hacia abajo, con la espalda arqueada y el ceño fruncido.  Algunos expertos aseguran que alterando la estructura (física), se puede transformar la emoción; en otras palabras, modificar la postura produce un cambio en el estado de ánimo. De acuerdo con el ejemplo anterior, una persona triste debería mirar hacia arriba, enderezar su espalda y sonreír aunque al principio no sienta ganas.  Después de unos momentos, se generará un cambio de ánimo, aunque sea ligero.  Si bien este mecanismo no es la solución definitiva para la depresión, sí ayuda un poco a cambiar la tendencia de una tristeza progresiva.  

Platicando con varias personas aprendí cómo combatieron la depresión y aquí comparto algunos de mis hallazgos:

  • Consulté con un profesional de la salud mental y seguí el tratamiento al pie de la letra, con medicina o sesiones.  Mantuve una relación cercana con mi doctor/terapeuta para hacerle saber cómo me iba sentando el tratamiento.
  • Conté mis bendiciones y comparé mi vida con la de personas que sufren situaciones más difíciles.
  • Me ofrecí como voluntario para ayudar en la comunidad y llené mi vida con el amor que le di a otros.  De repente, estaba recibiendo mucho amor también y me ayudó mucho.
  • Hice ejercicio, al menos tres veces por semana.
  • Fortalecí mi espiritualidad a través de mis creencias filosóficas/religiosas.
  • Comencé a practicar yoga.
  • Me presté mucha atención, cuidé mi apariencia, mi salud y mis pensamientos.  Cada vez que llegaba un pensamiento negativo, lo detectaba y lo sacaba de mi mente.  Luego buscaba un pensamiento positivo para reemplazar al otro.
  • Me mantuve ocupado.  Desarrollé nuevos pasatiempos e intereses.  Evité estar solo y definitivamente evité divagar en mi propia mente.
  • Escribí una lista de objetivos, con cosas que quería y necesitaba hacer.  Éstas me dieron un motivo, dirección y expectativas.
  • Puse en mi agenda más actividades que disfruto.
  • Mantuve a mi familia y amigos cerca y procuré aceptar todas las invitaciones que tuve.
  • Evité quedarme en casa todo el día.  Salí diario aunque fuera por poco tiempo.
  • Decidí decir adiós a las personas y situaciones que me lastimaban y me rodeé de gente positiva.
  • Viví cada día en el presente, siendo consciente y disfrutando de mi alrededor. 

Para terminar, quiero compartir un fragmento de un hermoso poema.  Lo escribió un poeta y doctor mexicano, Efraín Aranda y lo tituló “Depresión”:

“De repente caminando

sin saber vas por la vida

una osada compañera

que no tiene compasión

sin haber sido invitada,

a tu vida es arraigada

y se llama: “DEPRESIÓN”. 

Todos somos anfitriones,

ella tiene muchas caras,

se disfraza de la muerte,

de jubilado sin suerte,

de alguna herencia con taras

o de alguna hormona carente;

de un exceso de emociones,

de beber en ocasiones,

a veces, por mala suerte. 

(…) 

No la tengas consentida

y jamás le des ventaja,

como llega, así la sacas,

limpia de males tu vida. 

Suma momentos bonitos,

resta el hastío y el dolor,

no congeles tus deseos,

cubre al mundo con tu amor. 

(…) 

Con tantas sublimes cosas

tú me darás la razón

llenando el alma de rosas,

no cabe la depresión.” 

 

Quédate conmigo y permíteme aprender de ti.

¡Hasta la próxima!

Para leer más textos de Mariel Aranda (en inglés): http://mightymindnlp.wordpress.com/blog/

Foto: Mariel Aranda

Mariel Aranda
arandablack@gmail.com

Certificada por el CMPNL y el NLP and Coaching Institute of California. Inició este camino buscando su propia plenitud y encontró herramientas que la hicieron ver la vida desde una nueva perspectiv...

Artículos relacionados

thumbnail
hover

Canadá: ¿Qué dice el presupuesto 2017...

El más reciente presupuesto del gobierno liberal de Justin Trudeau ha generado comentarios que van desde la crítica hasta la sorpresa.

thumbnail
hover

Autor de polémico artículo sobre Quebec...

Andrew Potter, el autor del artículo que generó la polémica y que impulsó al primer ministro de Quebec, Philippe Couillard a salir en de...

thumbnail
hover

Transformar una adversidad en una bendición:...

Se dice que el cambio es la única constante, y nuestras trayectorias profesionales no son una excepción. En el siglo XXI, los cambios de d...