jueves, 19 de marzo de 2015

¡Buenas noticias, Dios responde nuestras peticiones!

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Iglesia Buenas Noticias de Montreal

Foto: Cortesía Iglesia Buenas Noticias

Como emigrante he atravesado muchas de las situaciones que quizás, usted, esté pasando ahora. Quiero compartirle algo que me permitió avanzar en la vida, a pesar de las dificultades. Es algo muy simple pero que tiene una gran repercusión en nuestro diario vivir. Quiero decirles una de las formas en la que mi fe en Dios, me ayudó en momentos difíciles a mantener una buena actitud y progresar.

En la vida, a veces,  usted no puede escoger las situaciones con las que se va a encontrar, pero usted sí puede decidir qué hacer en cada situación.

En mi caso yo aprendí a orar en lugar de quejarme. Cada cosa que podía ser un motivo de queja, lo hice un motivo de oración. Quizás usted ya tiene una actitud positiva al enfrentar cada situación. Pero orar nos permite más que mantenernos positivos, orar nos deja ver también las respuestas de Dios a nuestras peticiones. Este sábado 14 de marzo cumplí 10 años de haber llegado a Canadá y como emigrante que soy, le puedo decir que los emigrantes pasamos casi todos por los mismos desafíos. Aprender nuevos idiomas y culturas, separación familiar, espera por reunificación familiar, familiares enfermos a la distancia, espera de documentos, trabajos que no nos gustan, muerte de familiares o amigos en la  lejanía, estafas por no conocer y estar necesitados, soledad y muchos más. Situaciones como estas nos pueden llevar a un estado donde envenenamos nuestra vida.

La buena noticia es que Dios responde nuestras oraciones. Cuando oramos no estamos hablando solos, Dios nos escucha y responde. Quizás usted ha tratado, pero parece que nadie lo escucha y usted no escucha a Dios responderle. Al igual que cuando estamos aprendiendo a hablar francés o inglés, que nadie nos entiende y no es claro lo que la gente nos dice, así sucede con la oración.  Orar es hablar con Dios y es como aprender a hablar un nuevo idioma, la práctica nos va hacer que podamos escuchar de forma más clara, lo que Dios nos dice en nuestro espíritu.

Quiero compartir algunos consejos que da Jesús acerca de cómo orar, en el conocido Padre nuestro.

Primero, nos enseña dos cosas que no debemos hacer cuando oramos.

  1. No debemos orar con hipocresía en lugares públicos, solo por el hecho de ser vistos, sino debemos orar en privado con Dios. Orar se trata de hablar con Dios y no de ser vistos por los demás para dar una apariencia de religioso.
  2. No repetir las mismas palabras religiosas durante mucho tiempo, eso no es conversar, ni somos más escuchados por eso. Si necesitas trabajo se lo dices, ¡necesito trabajo!, una vez y ya está, Dios escucha.

Segundo, nos enseña cuatro aspectos que deben estar en nuestras oraciones.

  1. Que oremos a nuestro Padre, eso se refiere a tener confianza cuando hablemos con él. Dios nos ve como hijos y quiere que lo veamos como un padre.
  2. Que pidamos por justicia, tantas cosas injustas que nos rodean y afectan en nuestros países con gobernantes injustos. Que la oración venga tu reino y que su voluntad se haga en la tierra como en el cielo, no puede faltar.
  3. Que pidamos por nuestras necesidades. Pídale a su Padre todo lo que necesita hoy y él le dará, el pan nuestro de cada día.
  4. Pídale perdón por todo lo malo que ha hecho y que lo ayude a cada día a ser una mejor persona.

Recuerde, no deje que las situaciones envenenen su vida, mantenga una buena actitud cualquiera que sea su situación. En lugar de quejarse por todo, ore por todo. La Biblia enseña que Dios oye todas nuestras oraciones y que responde con justicia. En Lugar de quejarse por su trabajo ore por él; en lugar de estresarse por su familia, ore por ella; en lugar de angustiarse por la enfermedad, ore por sanidad; en lugar rendirse por la escasez económica, ore por provisión.   Para Dios no hay nada imposible.

Si desea  que estemos orando por usted, o quisiera aprender más sobre la oración, escríbanos a Iglesia Buenas Noticias.