domingo, 10 de julio de 2011

News of the World llega a su fin: Gracias y adiós

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El Mundo
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El tabloide News of the World llega a su fin. Luego de 168 años la publicación cierra sus puertas en medio de un impactante escándalo por intervención de teléfonos.

El magnate a la cabeza de la empresa dueña del periódico, Rupert Murdoch, llegó esta mañana a las oficinas del medio con sede en Londres para decretar el cierre oficial de las operaciones.

Así lo reseña El País:


Los quiosqueros británicos están de fiesta. Hoy se espera que el News of The World distribuya cinco millones de ejemplares. Cinco millones de copias convertidas en objeto de coleccionista porque es el último número del tabloide más vendido de las islas Británicas.

El más vendido ahora (con una tirada media anual de 2,6 millones de ejemplares) y el más vendido de la historia: el diario presume de que los 8.659.090 ejemplares que salieron de sus rotativas de Londres y Manchester el 18 de junio de 1950 siguen siendo un récord mundial.

El magnate de medios de comunicación Rupert Murdoch llegó hoy a las oficinas del rotativo en el este de Londres que mandó cerrar tras 168 años de historia. Según informó la cadena BBC, Murdoch entró al edificio por una puerta trasera, y se desconoce si va a hacer alguna declaración pública sobre el escándalo que precipitó el cierre de la emblemática cabecera.

La portada del último número de NoW es una recopilación, que se amplía hasta la contraportada, de sus más célebres portadas en sus 168 años de historia con un titular simple: “Thank you & good bye” (Gracias y adiós).

Además, incluye un artículo de despedida en el que el diario pide disculpas por los pinchazos telefónicos y por el daño causado a las víctimas de esos excesos. La pieza también recuerda las exclusivas, campañas e influencia del diario en su más de siglo y medio de existencia.

Titulado “We recorded history and we’ve made history” (Relatamos la historia y hemos hecho historia), el editorial comienza con una cita del célebre escritor George Orwell -“Es domingo por la tarde, preferentemente antes de la Guerra. La esposa ya está dormida en el sillón y se ha mandado a los niños a dar un estupendo y largo paseo. Pones los pies en el sofá, te ajustas las gafas en la nariz y abres el ‘News of the World”- que, según ellos, reflejan “los sentimientos de la mayoría del país durante bastante más de un siglo y medio cuando este sorprendente periódico se convirtió en parte del tejido de Gran Bretaña, tan importante como el asado de la cena”.

A partir de aquí, se dedican a ensalzar los grandes hitos de la cabecera, como la publicación, en la Nochebuena de 1843, de una crítica de Cuento de Navidad, la obra de Charles Dickens que se había publicado una semana antes; la información de la muerte de la Reina Victoria, el hundimiento del Titanic, las dos guerras mundiales, el triunfo inglés en la Copa del Mundo de fútbol de 1966, la llegada del hombre a la luna o la muerte de Lady Di.

Recuerda que han destapado escándalos de celebridades, que han ofrecido una gran información deportiva y que han “tocado el corazón de la gente” con sus campañas, como la de notificar a los padres la llegada de pedófilos convictos a sus vecindarios, la ofensiva contra el ciberacoso o la de ofrecer regalos a los hijos de los soldados destinados en Afganistán.

Presume de haber practicado y exigido los más altos estándares de calidad, pero admite que, como descubrieron “con dolor, durante unos años hasta 2006, algunos de los que han trabajado para nosotros y en nuestro nombre se han quedado vergonzosamente cortos en esos estándares”. “Perdimos el rumbo. Se pincharon teléfonos y por ello este periódico pide sinceras disculpas. No hay justificación para esta vergonzosa conducta. No hay justificación para el dolor causado a las víctimas, tampoco para la profunda mancha que ha dejado en nuestra historia”. Esperan que la historia juzgue toda su trayectoria y defiende a los profesionales del semanario, “gente capaz, dedicada y honrada” que comparte ahora paga por las “fechorías de unos pocos”.

Anuncia que, para enmendar un poco el daño hecho, todos los beneficios de este último número serán repartidos entre tres organizaciones de caridad y expresan su apoyo a las dos investigaciones prometidas por el primer ministro británico, David Cameron, a raíz del escándalo de las escuchas: una sobre el caso del NoW y otra sobre las relaciones entre la prensa, la política y la policía. Pero carga contra nuevas leyes sobre la prensa, que serían “un desastre para nuestra democracia y para la prensa libre”. Finaliza diciendo a sus “7,5 millones de lectores” que les “echarán de menos más de lo que pueden expresar”.