lunes, 11 de julio de 2011

Obama insiste en que si no hay trato frente a la deuda vendrá otra recesión para EE. UU.

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

“No veo un camino para la negociación si ellos no se mueven. Punto”. El Presidente Barack Obama dijo a sus políticos oponentes, acusando a los Republicanos de tener una actitud cerrada en cuanto a las propuestas planteadas para evitar el impago de la deuda americana.

Al preguntársele si él aumentaría el deadline establecido para determinar si se incrementa o no el techo de las obligaciones, Obama respondió que “no firmaré una extensión ni de 30, ni de 60, ni tampoco de 90 días”.

El Primer Mandatario norteamericano advirtió que una falla en el acuerdo podría generar otra recesión y dejar a millones de americanos sin trabajo, dibujando un escenario de catástrofe. Criticó a los políticos que dicen que no se debe aumentar la capacidad de endeudarse a los Estados Unidos.

“Es irresponssble”, aseguró.

Obama declaró en una conferencia de prensa celebrada esta mañana tras un encuentro, para nada común, que se realizó ayer en la Casa Blanca. En la reunión el Presidente siguió exponiendo los motivos por los que cree necesario cortar el déficit cerca de 4 billones de dólares en los próximos 10 años.

Aseguró que él está preparado para materializar la propuesta al tiempo. A pesar de las dificultades que enfrenta, Obama aseveró que para el 2 de agosto, fecha tope para la decisión, “tendremos esto hecho”:

“Este es el momento de enfrentar esta situación ¿Si no es ahora, cuándo?” preguntó. Retó a los Republicanos a hacer el compromiso necesario. “Lo que tengo que decir es: vamos a hacerlo”.

De acuerdo con su propuesta, aumentar el techo de la deuda permitirá manejar mejor sus obligaciones de largo plazo. “Esto puede tener un impacto positivo en el crecimiento y en el empleo”.

“Es posible crear un plan que sea balanceado, en el que los sacrificios se compartan. Serán necesarios los dos partidos tomando cada uno sus partes”, mencionó, haciendo también alusión al sistema de salud y al de seguridad social.

Fuente: The Globe and Mail