lunes, 8 de agosto de 2011

¿Cómo explicar la rara violencia desatada en Londres?, la prensa trata de hacerlo

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El Mundo
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“Este edificio, alguna vez elegante, ha sobrevivido a los bombardeos de los soldados de Hitler durante la guerra”. Reza el comentario debajo la foto de la tienda Carpetright, en llamas, que está ubicada en la avenida principal del barrio Tottenham.

Así abre la pauta The Daily Mirror, en un intento por dramatizar y tratar de explicar los actos de violencia desatados en Londres en los últimos dos días. En realidad toda la prensa se muestra perpleja.  

Londres ha vivido en estos dos últimos días escenas de revueltas urbanas de una rara violencia. Durante la noche del sábado a domingo, los motines han arrasado el barrio popular de Totenham, al norte de Londres y se han extendido la tarde del domingo hacia otros lugares de la capital. 

The Sun, otro gran tabloide, evoca los “motines de hace siete años”, que habrían causado “100 millones de libras esterlinas (114 millones de euros)” en daños después de una “orgía de violencia y de destrucción”.  

The Guardian, anuncia en una de sus ediciones del lunes que “Londres arde” y pone el acento en los actos de pillaje.  

De la violencia al pillaje  

La BBC, que cita a un responsable de la policía londinense, habla de “grupos organizados”, de cientos de jóvenes saqueadores que “no representan a ninguna comunidad”, que son “individuos que atacan a las comunidades, a las empresas, a la propiedad privada y a las casas”. Para Andy Moore, uno de los reporteros de la radio y televisión publica, dice: “Esto que ha comenzado el sábado en Tottenham, con jóvenes furiosos contra aquello que consideran persecución policial, ha cambiado de naturaleza”  

¿Cómo explicar este estallido de violencia? The Independent, como la totalidad de los periódicos, no deja de hacer un paralelo con los motines de Broadwater Farm, que también tocaron el barrio de Tottenham en 1985. En ese entonces, una madre de familia resultó muerta durante un allanamiento a su domicilio, lo que desencadenó motines y la muerte de un policía a golpe de machetazos.  

Lo de este sábado, comenzó como una manifestación pacífica pidiendo explicaciones sobre la muerte de un hombre de 29 años, muerto tras un tiroteo con la policía. “Nada ha cambiado”, explicaba un educador citado por el periódico. “Los políticos vienen aquí y dicen que la situación no es la misma que hace 26 años, pero eso es falso. Ellos no estaban allá, yo sí”.  

El fantasma de los motines de 1985  

Los “fantasmas de Broadwater Farm”, como lo llama el Digital Journal, son también actos de violencia que en la época fueron considerados como raciales. La muerte de esa madre de familia “fue utilizados como pretexto para los motines que se sucedieron en seguida en el barrio de Totenham”, recuerda el editorialista Alexander Baron. En 1985 las fuerzas del orden fueron atacadas por “centenas de jóvenes, en su mayoría de raza negra, pero no todos”.  

Muchas cosas han cambiado por todos lados en el barrio, sostiene el diputado de la circunscripción, David Lammy, en un artículo permitido por el Daily Mirror. “Las relaciones entre la policía y la comunidad se han mejorado enormemente en los últimos 26 años”, escribe. “Hoy, cada oficial de policía conoce a cada uno de los jóvenes del barrio y ellos lo conocen. La confianza que se ha creado no son motivos de grandes titulares, además este tipo de relación no se construye rápida ni fácilmente”, agrega.  

Sin embargo, el rol de la policía durante estos últimos acontecimientos ha sido cuestionado por otros responsables locales. En The Guardian, participantes que estuvieron en la manifestación antes que degenerara en violencia, se expresan, afirmando haber prevenido a la policía que la situación podría complicarse, si rechazaban recibir a la familia del hombre asesinado. “Yo, personalmente, le dije al inspector en jefe que deseamos terminar la manifestación antes que finalice la tarde, pero que si nos hace esperar mucho tiempo, él será responsable. Nosotros no podíamos garantizar que la situación permanezca bajo control” explicó un organizador de la marcha. La familia de la persona muerta había solicitado a la policía de recibirlos, lo cual nunca se dio.  

Las redes sociales, los chivos expiatorios  

Para explicar la amplitud de la violencia que ha tocado la capital británica, ciertos periódicos han encontrado un chivo expiatorio, las redes sociales. Para el Telegraph, “los motines de Tottenham fueron orquestadas por adolescentes pertenecientes a pandillas que utilizan las últimas tecnología de teléfonos celulares para incitar y filmar los actos de violencia”  

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Las plataformas de texto, tipo BlackBerry, habrían permitido a los ladronzuelos, según Telegraph, transmitirse mensajes privados, sin que puedan ser interceptados por la policía.  

Si Twitter es puesto en tela de juicio por The Sun, el blog Urban Mashup, estima que una acusación de esta naturaleza es sujeta a sanción.  

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