lunes, 8 de agosto de 2011

Tercer día consecutivo de disturbios que ya se extienden a otras ciudades en Inglaterra

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Por tercer día consecutivo, la capital británica y otras ciudades sienten los efectos de los disturbios que comenzaron con una protesta por la muerte de un joven. La policía, en un intento por calmar la violencia, está pidiendo a las familias ponerse en contacto con sus hijos para que no se sumen a los actos. El Primer Ministro, David Cameron, interrumpió sus vacaciones para regresar a la urbe. Edificios y carros siguen en llamas.

El País tiene la información:


Londres se enfrentaba esta noche a un levantamiento generalizado de protesta juvenil que amenazaba con extenderse a otras partes de Inglaterra al registrarse los primeros disturbios en Birmingham, en las Middland. Los disturbios del sábado pasado en Tottenham se extendieron el domingo a otras zonas de Londres, pero esta noche la violencia había estallado o parecía a punto de estallar en numerosos barrios, desde Hackney y East Ham en el Este a Peckham y Lewisham en el sudeste, Clapham en el sur y Croydon, más allá de las fronteras del sur de Londres, una ciudad dormitorio a medio camino entre la capital y el aeropuerto de Gatwick.

La policía ha pedido a las familias que se pongan en contacto con sus hijos para asegurarse de que no se suman a manifestaciones violentas y ha solicitado a los jóvenes que no salgan a la calle en los barrios más conflictivos, salvo en casos de necesidad. Scotland Yard anunció que hará circular de forma masiva imágenes de las cámaras callejeras de seguridad para que los londinenses ayuden a identificar y detener a los autores de actos violentos.

Para prevenir nuevos focos de conflicto, se han cerrado estaciones clave de Londres y alrededores como Barking, al Este; Harrow-on-the-Hill, al Oeste; y Peckham Rye, West Croydon y South Bermondsey, al Sur.

Ante la gravedad de los enfrentamientos, el primer ministro David Cameron anunció anoche que regresaba a Londres esta misma madrugada e interrumpía sus vacaciones en la región italiana de Toscana. El martes ha convocado una reunión de su equipo de seguridad para analizar una situación que parece fuera de control en algunas zonas de la capital.

Los niveles de violencia que se vivían esta noche eran muy superiores a los que se vieron anteriormente, cuando el estallido de violencia del sábado en Tottenham, provocada por la turbia muerte de un joven de 29 años abatido a tiros por la policía, se extendió el domingo por la noche con bandas de jóvenes asaltando tiendas de electrodomésticos, de teléfonos móviles y de ropa deportiva en Enfield, al norte; en Walthamstow, al Este; y en Brixton, en el sur de la capital. También se registraron incidentes en Islington, al norte , y en Oxford Circus, en el corazón comercial del centro de la ciudad, donde medio centenar de jóvenes intentaron cometer actos de vandalismo.

Hoy se registraban actos de vandalismo, quema de comercios y enfrentamientos entre manifestantes y policías antidisturbios especialmente violentos en Hackney, donde los manifestantes atacaban tanto a policías como a reporteros y donde en medio de la confusión parecían arder tanto comercios como viviendas particulares. Y a las ocho de la tarde la BBC informó del inicio de protestas semejantes en la zona comercial del Bullring, en el centro de Birmingham, y de incidentes en la ciudad de Leeds.

Los políticos han tardado tres días en reaccionar. La ministra del Interior, Theresa May, interrumpió hoy por fin sus vacaciones estivales para reincorporarse a su despacho y el alcalde, Boris Johnson, se espera que regrese mañana a mediodía a la capital británica. El primer ministro, David Cameron, sigue en Italia. El viceprimer ministro, Nick Clegg, ha visitado hoy ayer la zona donde todo ha empezado: Tottenham.

Según la responsable del Foreign Office, ayer por la tarde la policía había detenido a 215 personas y el número de policías heridos se eleva a 35.

La revuelta del sábado en Tottenham, provocada por la turbia muerte de un joven de 29 años abatido a tiros por la policía, se extendió el domingo por la noche con bandas de jóvenes asaltando tiendas de electrodomésticos, de teléfonos móviles y de ropa deportiva en Enfield, al norte; en Walthamstow, al Este; y en Brixton, en el sur de la capital. También se registraron incidentes en Islington, al norte , y en Oxford Circus, en el corazón comercial del centro de la ciudad, donde medio centenar de jóvenes intentaron cometer actos de vandalismo.

Los analistas británicos parecen tan desconcertados como el Gobierno y las fuerzas del orden. Detrás de la revuelta parecen palpitar motivaciones distintas. Una mezcla de frustración por las condiciones personales y la falta de perspectivas de los jóvenes de los barrios más humildes de la capital, de sentimiento de marginación de las minorías étnicas pero también un componente de puro vandalismo juvenil alentado por la facilidad con que las redes sociales permiten emitir el mensaje de dónde se da la oportunidad de pillar teléfonos móviles, electrodomésticos o ropa deportiva gratis.

Los primeros incidentes del domingo por la noche empezaron a última hora de la tarde en Edmonton, donde los antidisturbios se emplearon con gran contundencia. Pero la policía pareció mucho menos activa en Brixton, donde 200 jóvenes asaltaron las sucursales de granes cadenas nacionales como Marks and Spencer y Argos, una popular cadena de venta por catálogo a precios populares.

Pero los incidentes del domingo podrían quedarse pequeños ante los que se estaban desarrollando hoy por la noche en otras zonas de Londres. En Hackney, un barrio del Este a medio camino entre la pobreza pura y dura y la bohemia de bares de moda, los incidentes empezaron a primera hora de la tarde, después de que la policía registrara a un joven sospechoso al que no le encontratron nada. El incidente aumentó y se transformó pronto en una batalla entre manifestantes y antidiusturbios.

Los incidentes saltaron luego a Peckham y a Lewisham, en el sudeste de la capital, dos barrios mucho menos bohemios, con las televisiones ofreciendo imágenes en directo de edificios en llamas. Según los medios británicos, algunos de los principales supermercados, como Sainsbury’s, Waitrose o The Co-op, estaban cerrando sus establecimientos en la zona de Islington desde las seis de la tarde, ante el temor de que los escarceos que se vivieron el domingo por la noche se convirtieran ayer en algo más serio.

La policía empieza a parecer completamente desbordada por la situación. Muchos agentes están cancelando sus vacaciones por propia iniciativa y reincorporándose al cuerpo y la Policía Metropolitana está recibiendo refuerzos de otras zonas del país.

También los políticos parecen desconcertados. La ministra del Interior, Theresa May, ha cancelado hoy por fin sus vacaciones y se ha incorporado a su despacho para reunirse con la cúpula de Scotland Yard y estudiar la situación. Hasta ahora, May se había limitado a emitir comunicados de una superficialidad pasmosa, llenos de frases de condena y muy parcos en información. «Anoche, los oficiales de policía han vuelto a arriesgarse para proteger a los londinenses y a sus propiedades», arrancaba el comunicado hecho público por May a primera hora de la mañana.

«Los responsables de esta violencia y pillajes tendrán que afrontar las consecuencias de sus actos. Muchos han sido detenidos y se harán nuevos arrestos», continuaba. «Los londinenses han dejado claro que no hay excusas para la violencia y hago un llamamiento a los miembros de las comunidades locales para trabajar de forma constructiva con la policía y ayudar a llevar a estos criminales ante la justicia», concluía la responsable del Home Office.