sábado, 3 de septiembre de 2011

Censo en Venezuela: El Diario Tal Cual sugiere otras preguntas

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El Mundo
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Las preguntas que plantea el Censo a la población que desarrolla el gobierno venezolano, son objeto de temores y reticencias para muchos. Pero el diario Tal Cual, en un artículo de opinión, muestra un enfoque diferente. El Otro Censo, sugiere otro tipo de preguntas que reflejen la realidad del país.

TalcualDigital.com  

El Otro Censo  

¿Por qué no aprovecha el Censo el Instituto Nacional de Estadísticas para realizar preguntas que de verdad nos dibujen como país? Preguntarnos, por ejemplo, cuántas veces nos han asaltado y cómo: a) En la casa. b) En el tráfico. c) En la calle. d) En el aula de clases. e) En el cine. f) Subiendo pa’l rancho…  

Es decir, deberían incluir en el interrogatorio cuestiones vitales para que los presuntos organismos públicos encargados de supuestamente administrar los dineros del Estado, se aboquen a la tarea de seguir sin hacer absolutamente nada con cierta base objetiva y concreta.  

De manera tal que a la hora de determinar cuánto presupuesto nos van a aprobar para la construcción de liceos y universidades deberían averiguar:  

1) ¿Cuántos familiares tiene en el exterior?: a) Los hijos. b) Los hermanos. C) Los sobrinos…  

¿Por qué se fueron?: a) Decisión propia.  

b) Obligados por las circunstancias. ¿Eran profesionales? ¿De cuál rama: a) Salud. b) Ciencia. c) Petroleros botados de Pdvsa. d) Ganaderos. e) Corredores de Bolsa? Igualmente, para no subirle los salarios a los funcionarios públicos, maestros y médicos, así como a los miles de obreros de los cientos de empresas expropiadas, resultaría imprescindible conocer:  

2) ¿Cuánto dinero ingresa mensualmente al hogar? ¿Le alcanza para hacer mercado, pagar luz, vivienda y el colegio de los hijos? Y al momento de no articular política pública ninguna en relación al estado de salud general de la población, se debería incluir lo siguiente:  

3) Cuando va a un hospital: a) ¿Cuántos días tuvo que esperar para que lo atendieran? b) ¿Había las medicinas que usted necesitaba? ¿Camas disponibles? c)¿Por cuántos hospitales lo ruletearon? ¿Tuvo que sobornar a algún enfermero para que le diera una cama sólo para usted? Cuando los organismos rectores del ámbito laboral así lo requieran (creo que hasta hay un ministerio y todo), debería tener al alcance de la mano algunas cifras que le permitan mantener a los obreros en la inopia sin ninguna mortificación ya que, como sabemos, los obreros no han sido precisamente aliados de revolución alguna, como lo dijo Carlos Marx y a todos nos consta. Aquí cabría inquirir, por ejemplo:  

4) ¿En cuántas huelgas ha participado y por qué?: a) El gobierno no le paga los aumentos salariales. b) La delincuencia no lo deja trabajar. c) ¿Sindicalistas le cayeron a plomo para quitarle el trabajo? Como es de esperar, habría que investigar hasta qué punto es cierto que la infraestructura vial del país está destruida, de manera tal que el ministro de turno sepa responder certeramente cuando le menten la madre ante cualquier hueco, sin mencionar el Metro, que merece otro tipo de interrogatorio. Aquí valdría especificar bien el asunto: a) ¿Cuántas veces ha llevado su carro al taller por culpa del mal estado de las vías públicas? b) ¿Cuánto tiempo le lleva evadir los huecos de cualquier autopista? Y, de paso, preguntar si conoce el verdadero uso de las aceras, si es que las hay.  

A un Censo así cualquiera le respondería. Aunque no hay que entusiasmarse demasiado porque es bastante probable que la suma total de semejante operación la pongan en manos del ministro Merentes…  

ELIZABETH FUENTES