martes, 6 de septiembre de 2011

Venezuela actuaría como una potencia imperial si no acata a la Corte Interamericana, según analistas

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El Mundo
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Si Venezuela no acepta las decisiones de la Corte Internacional de Derechos Humanos entraría en el rango de los “países imperiales que creen estar por encima de la ley”, según declaró Héctor Faúndez, especialista en Derecho Internacional.

También el director general de Amnistía Internacional, Carlos Lusverti, criticó el aludido criterio de la soberanía nacional, la cual no es afectada por una decisión de una Corte internacional.

El Universal

Las autoridades venezolanas se están comportando justo como aquellos que más dicen detestar: Los líderes de una potencia imperial.

La comparación la hizo el catedrático de Derecho Público Internacional y Derechos Humanos de la Universidad Central de Venezuela, Héctor Faúndez, al ser consultado sobre las recientes declaraciones de distintos funcionarios anunciando que no acatarán la decisión que la Corte Interamericana de Derechos Humanos adopte en relación con la inhabilitación impuesta al exalcalde de Chacao, Leopoldo López.

«Una cosa es que haya un retardo en el cumplimiento de alguno de los puntos de una sentencia dictada por un tribunal internacional, pero otra es decir abiertamente que no se cumplirá con la misma, si ella no lo favorece. Eso solamente lo hacen potencias imperiales que creen estar por encima de la ley«, afirmó el catedrático, para quien la actitud del Gobierno y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le recuerda a la asumida por Estados Unidos cuando la Corte Internacional de Justicia lo condenó por su financiamiento a los grupos armados que se oponían al régimen sandinista nicaragüense (los contras).

Faúndez le recordó a los funcionarios que «las sentencias de la Corte Interamericana, como las sentencias de un tribunal nacional, pueden gustar o no, pero se deben acatar y no se puede escoger con pinzas qué se cumple y qué no».

En 2007 la presidenta del TSJ, magistrada Luisa Estella Morales, apeló precisamente a esta máxima para reclamar respeto para la polémica decisión de la Sala Constitucional que modificó un artículo de la Ley del Impuesto Sobre La Renta, la cual fue duramente cuestionada por la Asamblea Nacional.

Asimismo, el catedrático recordó que la Constitución, en sus artículos 23 y 31, establece que los tratados de Derechos Humanos tienen rango constitucional y son de obligatorio cumplimiento, por lo que «las resoluciones de la Corte Interamericana, creada por la Convención Americana, son vinculantes y deben ser respetadas por todas las autoridades».

En similares términos se pronunció el director general de Amnistía Internacional, Carlos Lusverti, quien en un artículo publicado en la página web de la organización no gubernamental echó por tierra los argumentos sobre la violación de la soberanía en la que estaría incurriendo el tribunal con sede en San José (Costa Rica).

«Las consideraciones de soberanía o incompatibilidad con la Constitución y las leyes, resultan a todas luces incoherentes, pues la existencia del propio tribunal es el resultado del ejercicio de esa soberanía», afirmó y luego remató señalando: «Esa misma soberanía queda manifestada en el hecho que los tribunales internacionales deciden de acuerdo a los tratados suscritos soberanamente por los estados y no sobre el derecho nacional, por lo que los tribunales supremos de los estados siguen siendo supremos y las cortes internacionales siguen siendo internacionales, pues cada uno tiene sus espacios propios«.

Sin posibilidad de castigo

La posibilidad de que un nuevo desacato de Venezuela sea sancionado, fue descartada por el catedrático de la UCV, quien recordó que la Corte puede denunciar en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos la actitud del Estado. Sin embargo, en ese organismo es poco probable que se adopte alguna sanción política contra el Estado, debido a la actual correlación de fuerzas.

«Por lo menos la mitad de los países miembros de la OEA se benefician de las dádivas del Gobierno venezolano y es poco probable que estén dispuestos a devolver esa generosidad con una sanción», concluyó.