lunes, 12 de septiembre de 2011

El sector automotriz no logrará las metas para este año mientras crecen las inversiones venezolanas en Colombia

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El Mundo
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Dos caras de una misma moneda. Por un lado, la industria automotriz de Venezuela dice que será imposible llegar este año ensamblar 170 mil unidades, como lo divulga el gobierno, ya que hasta agosto apenas se habían ensamblado 69.628.

Por el otro, la prensa reporta un aumento considerable de las inversiones de los venezolanos en mercados externos, entre ellos Colombia. 

Cabe recordar que algunas empresas íconos del mercado venezolano se han trasladado completamente o expandido a ese país, entre ellas Farmatodo, Locatel, Proseín, Dipromuro, Ovejita, NetUno, Multiten, Dr. Cartucho, entre otras

El Universal

Industria descarta fabricar 170 mil vehículos este año

Un año más la industria automotriz se está viendo superada por los obstáculos. Los planes de producción, trazados a finales de 2010, contrastan con el rendimiento del sector.

Desde el ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (Mctii) se insiste en que las ensambladoras deben cerrar el año con una producción de 170 mil unidades. Sin embargo, en las empresas del sector no entienden de dónde salen los cálculos oficiales.

El argumento de las autoridades es que para 2011 se estarían otorgando permisos para la importación del Material de Ensamblaje Importado para Vehículos (Meiv) correspondiente a 170 mil carros. Pero esa explicación es insuficiente para los voceros de la industria.

«Supongamos que sí se entregaron Meiv para esa cantidad, pero ¿Cómo se ensamblan esos carros si hay faltante de piezas locales, si hay conflictos laborales, si no hay electricidad en algunas plantas?», se interroga un alto directivo de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.

De acuerdo a las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), entre enero y agosto de 2011 apenas se han ensamblado 69.628 vehículos, casi un 3% menos que el rendimiento del mismo período del año pasado.

A comienzos de año los cálculos de las automotrices apuntaban a un repunte del ensamblaje de 15% con respecto a 2010, lo que supondría unos 15 mil autos más a los 104.357 armados el año pasado.

No obstante, en los ocho primeros meses del año el rendimiento de las siete ensambladoras instaladas en el país ni siquiera ha logrado equipararse al de 2010.

En agosto de 2007, año en que la industria ensambló 172.418 automóviles, las plantas locales acumulaban una producción de 117.421 unidades, un 68% más que el rendimiento hasta agosto de este año.

«Quisiéramos estar produciendo lo que dice el ministerio, pero los planes de producción no logran cumplirse y estaremos en las cifras del año pasado», dijo otro de los directivos del sector consultados.

En efecto, los estimados de ensamblaje, más bien, han empezado a calcularse a la baja a raíz de los obstáculos que sigue enfrentando la industria este año. En algunas empresas proyectan una producción anual de 110.000 vehículos, lo que representaría sólo un crecimiento de 5% con respecto al año pasado.

«No creo que haya una contracción del mercado, lo que puede pasar es que nos falta un poquito de producto a los ensambladores, hay que producir más», explicó la semana pasada José Román, director comercial de General Motors de Venezuela, durante la presentación al mercado del nuevo Chevrolet Cruze.

Se repiten las trabas

El ensamblaje de vehículos acumula tres años consecutivos de contracción. Desde 2008 hasta la fecha el sector se ha visto afectado en distinto grado por tres grandes problemas: la falta de un sistema de asignación de divisas que sea oportuno y constante, la conflictividad laboral y los retrasos en la emisión de los Meiv por parte del Mctii.

«La industria automotriz debería estar suministrando entre 250 mil y 300 mil unidades al año y eso no se ha logrado por todas las trabas que el Gobierno nacional le ha puesto al sector«, afirmó uno de los directivos consultados.

Se expande la inversión venezolana en Colombia

Las inversiones venezolanas en el exterior siguen creciendo. Paralelo al aumento de los controles y las restricciones en la economía nacional, algunos empresarios locales prefieren colocar su capital en otros mercados.

Uno de esos destinos donde las inversiones venezolanas están en expansión es Colombia. De acuerdo a los datos del banco central de ese país, los venezolanos invirtieron 40 millones de dólares en 2010 y sólo en el primer trimestre de este año colocaron casi la mitad de ese volumen, unos 19,3 millones de dólares.

«El venezolano tiene muy claro que el dinero lo produce acá pero que diversifica sus inversiones pensando en países que ofrecen hoy estabilidad económica«, aseguró Margarita María Restrepo, gerente de Casa Propia, empresa que representa a 6 de las constructoras más importantes de Colombia.

En su reciente visita a Caracas, Restrepo aseguró que son muchas las ventajas que ofrece el mercado neogranadino, gracias a las políticas «estables y claras» en materia económica.

«Colombia es un país que lleva 10 años de crecimiento económico, en el último año un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4%, tuvimos una inflación de 2,8% en 2010 (…) Seguridad democrática, incentivos para el ingreso de inversión extranjera en nuestro país».

Los representantes de Casa Propia estuvieron en el país desde el pasado viernes hasta ayer para ofrecer la posibilidad de invertir en 118 proyectos de construcción, uno de los sectores donde los venezolanos han colocado más dinero.

Sólo en lo que va de año Casa Propia ha negociado con inversionistas venezolanos 52 unidades inmobiliarias. Olga Bernarda Patoa, representante de la constructora Colpatria, explicó que en el caso inmobiliario la mitad de las viviendas vendidas a venezolanos es como inversión, mientras que la otra mitad es para quienes han decidido irse a vivir a esa nación.

«De las mayoría de las inversiones, una de las que ofrece más rentabilidad y menos riesgo es la inmobiliaria«, sostuvo Patoa.

Este escenario contrasta con la realidad que vive el mercado inmobiliario nacional, cada vez más cercado y restringido por el Estado y la nueva legislación.

Pero la construcción no es el único sector en el que ha aterrizado el capital venezolano. El comercio y los servicios han visto como en los últimos años han arribado a las calles colombianas empresas como Farmatodo, Locatel, Proseín, Dipromuro, Ovejita, NetUno, Multiten, Dr. Cartucho, entre otras.