miércoles, 14 de septiembre de 2011

La OMS advierte la presencia de tuberculosis resistente en Europa

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El Mundo
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un plan que pretende disminuir la incidencia de las cepas más peligrosas, las cuales están presente en prácticamente todo el Viejo Continente. El ente asegura que en 2009 se reportaron 81.000 casos de las variantes más riesgosas.

La información la tiene El País:


La tuberculosis no es una enfermedad lejana. Aunque en Europa Occidental se piense que está eliminada, no es así, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y, peor aún, la zona europea (que incluye a los países de la antigua URSS y, por tanto, recoge a las repúblicas centroasiáticas) es de las más afectadas por las variantes llamadas multirresistente (MDR-TB) y la más peligrosa, la extremadamente resistente (XDR-TB). Estas cepas se llaman así porque no responden a muchos o a la mayoría de los tratamientos que existen actualmente. En total, en la zona europea de la OMS la organización calcula que hubo en 2009 81.000 casos de estas variantes (un 20% del total mundial, donde los principales afectados son China e India).

Ni siquiera la UE -que se supone que es la zona de mayor desarrollo de la región junto con la EFTA- se libra. Entre los 15 países más afectados están Bulgaria (460 casos, el 12,5% del total de las personas con tuberculosis del país), Estonia (94 casos, el 15,4% de la tuberculosis), Letonia (170, el 12,1%) y Lituania (330, el 9%). Pero prácticamente ningún país del continente se libra. Y todos han informado de algún caso de estas características.

La alarma ha llevado a elaborar un plan específico para intentar disminuir estas variedades. El objetivo es salvar 120.000 vidas entre 2011 y 2015. El plan pasa por diagnosticar a 225.000 personas (se calcula que actualmente solo el 34% de los afectados es identificado por falta de capacidad en los laboratorios) y que el tratamiento llegue a 127.000 (hoy día solo lo recibe el 62% de los detectados). Con ello se quiere evitar 250.000 transmisiones de tuberculosis resistente y 13.000 de la extremadamente resistente. Con ello se espera no solo salvar vidas, sino ahorrar 12.000 millones de dólares (unos 8.800 millones de euros) en tratamientos. El plan costaría 5.000 millones de dólares (3.600 millones de euros).