jueves, 15 de septiembre de 2011

David Cameron anunció el desbloqueo de 688 millones de euros en activos libios en su visita al país

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El Mundo
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La visita histórica de David Cameron, primer ministro británico y de Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, impulsará al nuevo gobierno que se ha establecido en Libia después de 42 años de que Muammar Gaddafi estuviera en el poder. Son los primeros líderes en pisar tierra libia con lo nuevos mandatarios.

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11:17 am – El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, ya están en la plaza Tahrir, en Bengasi (Libia). (France Presse)

El País tiene la información:


El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, han viajado hoy hasta Libia en una visita histórica que impulsará el nuevo gobierno nacido de la revuelta contra los 42 años de régimen del coronel Muammar Gaddafi. Los dos mandatarios europeos, los primeros que pisan tierra libia desde la caída de Gadafi, han aterrizado esta mañana en el aeropuerto de Trípoli, tan solo unas horas antes de que, previsiblemente, lo haga el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. «Nuestro compromiso con Libia no ha terminado», ha manifestado Sarkozy en rueda de prensa junto a Cameron y el jefe del actual Gobierno libio, Mustafá Abdel Yalil. «Mientras la paz esté amenazada, Francia permanecerá al lado de Libia», ha continuado el mandatario galo, quien ha pedido la detención de Gaddafi y todos los perseguidos por la justicia.

«El pueblo libio debe saber que quienes cometieron los crímenes serán perseguidos», ha aseverado Sarkozy. «Muammar Gaddafi debe ser detenido», ha proseguido el presidente francés, quien ha pedido al Consejo Nacional de Transición que evite cualquier forma de «venganza» y ha solicitado a todos aquellos países que tengan a prófugos acogidos en su territorio que colaboren con la justicia internacional. Asimismo, ha asegurado que la OTAN seguirá con su misión en Libia mientras siga siendo necesaria. Sarkozy viaja junto a su ministro de Exteriores, Alain Juppé, y el filósofo y activista Bernard-Henri Lévy.

Más de 600 millones desbloquedos

Por su parte, Cameron ha admitido durante la rueda de prensa que se siente «orgulloso del papel jugado por Reino Unido en la liberación del pueblo libio», pero ha aclarado que han sido los libios los que la han conseguido. «Ésta es vuestra revolución, no es nuestra revolución», ha declarado. El líder tory, en línea con su compañero de gira, ha prometido a los libios que su Gobierno ayudará a estabilizar el país y capturar a Gaddafi. «Os ayudaremos a encontrar a Gaddafi y a llevarlo ante la justicia», ha señalado. Las fuerzas de la OTAN han manifestado en varias ocasiones que desconocen el paradero del coronel libio. Unas horas antes y tras aterrizar en Trípoli, el primer ministro británico ha expresado a la BBC su deseo de «trabajar para una Libia mejor, libre y democrática». El primer ministro británico se ha desplazado acompañado de su titular de Exteriores, William Hague.

Coincidiendo con el arranque de la visita, Londres ha anunciado que descongelará 688 millones de euros en activos congelados a Libia para el pago de «trabajadores públicos y policías». Posteriormente y durante su intervención, Cameron ha comunicado que buscará el desbloqueo de otros 13.750 millones de euros de estos activos a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Reino Unido podría ayudar además a las nuevas autoridades en el almacenamiento de material químico y minas antipersona dejadas por las fuerzas gadafistas en su huida.

Durante la comparecencia, Yalil ha informado de que los países que han participado en la guerra tendrán prioridad en la asignación de contratos de reconstrucción y ha advertido que se revisarán los contratos que hayan contribuido a «financiar la corrupción». No obstante y ante los rumores desatados en la prensa francesa, Sarkozy se ha apresurado a aclarar que su país no quiere «ningún favor ilícito» y que los contratos deberán ser lanzados mediante «concurso público».

La segunda escala del viaje llevará a los dos mandatarios europeos hasta el bastión rebelde de Bengasi, desde donde se dirigirán en alocución pública a los ciudadanos.

160 policías para proteger al presidente

Solo un escogido grupo de policías supieron, antes de que saltara la noticia, la decisión del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de viajar a Libia: los que ayer le precedieron en el viaje y volaron al país norteafricano para preparar sobre el terreno todas las cuestiones de seguridad. No hay duda de que Sarkozy estará bien protegido: le acompañarán 160 policías, según informa la agencia France Presse.

La misión de los que ayer se desplazaron a Trípoli se centraba en estudiar la situación de la capital libia y establecer las condiciones de seguridad necesarias para que el jefe del Estado galo pueda realizar su visita, según indicaron fuentes policiales. Los portavoces del Elíseo no quisieron referirse a ello y, precisamente por motivos de seguridad, tan solo reconocieron que Sarkozy barajaba la «opción» de reunirse con el Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano político de los rebeldes.

Aunque se mantiene la máxima discreción sobre todos los detalles del viaje, ayer estaban preparados dos aviones con buena parte de los agentes, que debían viajar sin uniforme, sin cámaras fotográficas, ni teléfonos portátiles a la vista, aunque sí dotados de chalecos antibalas.

Está previsto que mañana viernes regresen a París los dos vuelos, después de que los policías hayan cumplido su objetivo de «dar seguridad» a un hotel, un hospital y otro edificio que podría ser importante para la estancia de Sarkozy, tanto en Trípoli como en Bengasi, que son las dos ciudades que se supone que el presidente visitará. Aunque no se descarta que finalmente solo viaje a una de ellas.

El pasado día 1, Sarkozy declaró, durante una conferencia celebrada en París sobre el futuro de Libia, que viajaría a ese país magrebí tan pronto como los dirigentes del Consejo Nacional de Transición se instalaran en la capital, Trípoli, lo que se ha producido el pasado fin de semana.

Francia ha jugado un papel de primer plano en la intervención aliada en Libia. Pero la revolución contra Muamar el Gadafi le ha costado la vida de un exmilitar, que fue misteriosamente asesinado cuando se desplazó a Bengasi para, según declararon otros integrantes de su empresa, asesorar al CNT en cuestiones de seguridad.