jueves, 15 de septiembre de 2011

Presidente colombiano finaliza visita a Corea. Se prevé que el próximo año se firme un TLC con ese país

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Juan Manuel Santos finalizó su gira por Asia, que lo llevó primero a Japón y luego a Corea del Sur. La próxima semana estará en Nueva York para asistir a la Asamblea General de la Naciones Unidas. Santos se solidarizó con Corea del Sur y condenó la amenaza nuclear de Corea del Norte. Invitó al presidente Lee Myung-bak a Colombia para el próximo año. Es posible que entonces se firme el Tratado de Libre Comercio Corea del Sur- Colombia.

El Tiempo

El mandatario colombiano se despidió de Corea del Sur con una fuerte condena a la amenaza nuclear que representa para este país su vecino del norte.

Haciendo gala de su condición de país miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Santos dijo en nombre de Colombia que condena «los programas nucleares que puedan afectar la paz regional» en el continente asiático.

Se refería, obviamente, a la intimidación nuclear que Corea del Norte ejerce casi de manera sistemática sobre Corea del Sur.

Desde el 27 de julio de 1953, cuando firmaron un armisticio para poner fin a una guerra de más de tres años en la que perdieron la vida entre 2 y cuatro millones de personas, las dos Coreas no han dejado de tener tensiones.

En un par de oportunidades emisarios de ambos gobiernos intentaron aproximaciones, pero los hechos provocadores de Corea del Norte han echado al traste con los sueños de paz de estos pueblos.

En 2006 y 2009 Corea del Norte ha anunciado que ha realizado experimentos  nucleares «exitosos», lo que ha sido objeto de repudio por la comunidad internacional.

El régimen comunista de Kim Jong II, de Corea del Norte expulsó en 2009 a inspectores nacionales que examinaban sus ejercicios atómicos.

La condena de Santos a la sistemática intimidación de Corea del Norte sobre su hermano del sur, se produjo el mismo día cuando Estados Unidos y la Unión Europea expresaron en Viena (Austria) su «creciente preocupación por el programa nuclear militar de Corea del Norte», país al que instaron a «cesar todas sus actividades atómicas».

El pasado miércoles Santos visitó el punto denominado Panmunjon, cerca de Seúl (Corea del Sur), donde soldados de Corea del Norte y oficiales estadounidenses (estos últimos protegen la zona) conviven día y noche bajo una altísima tensión, pues apenas los separa una delgada línea de centímetros, sin decir palabra, pero en medio de miradas amenazantes.

Santos, el primer mandatario colombiano que ha visitado el lugar, confesó luego a los periodistas que fue una «experiencia emocionante».

También el presidente colombiano pudo sentir las miradas silenciosas, pero llenas de tensión, con las que los soldados norcoreanos observan a quienes excepcionalmente y con rigurosas medidas de seguridad, visitan el lugar.

El presidente de los colombianos, quien viaja la próxima semana a Nueva York, para intervenir en la Asamblea General de las Naciones Unidas, podría referirse al tema allí.

Política y negocios, de la mano

Aunque Santos vino a Corea en visita oficial y en busca de oportunidades comerciales y de negocios para Colombia -con un buen balance, según dijo-, el tema de la política no escapó a su órbita.

Esta situación política, precisamente, podría favorecer el nuevo clima de negocios entre los dos países.

Santos invitó a su colega surcoreano, Lee Myung-bak a Colombia y, según admitió, esta podría ocurrir a mediados del próximo año.

Como lo confirmó el propio mandatario colombiano, es posible que la visita de Myung-bak a Bogotá coincida con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) que los dos países intentan negociar desde hace más de un año, pero que estaba un poco trabado.

Los dos mandatarios acordaron «acelerar» las negociaciones, y aunque había temas difíciles como la resistencia de Corea a la entrada de productos agrícolas colombianos con cero aranceles, es posible que las circunstancias políticas ayuden a dejar las rigideces comerciales a un lado.

Santos cree que las cosas irán ahora mejor para ambos en el campo comercial, pues el presidente Myung-bak despidió a Santos elevando la categoría de las relaciones con Colombia a «estratégicas globales», el mismo ranking otorgado por este país a Japón y Estados Unidos.

La respuesta de Myung-bak se produjo después de que el presidente Santos le dijo, con gran sentimiento, que si hoy tuviera que volver a enviar soldados a defender la libertad de este país, «lo haría una y mil veces».

«Este país es muy importante para mí y para el pueblo colombiano, porque en su suelo se derramó sangre de nuestros compatriotas», le recordó Santos.

Colombia fue el único país hispanoamericano que, a petición de las Naciones Unidas, envió tropas para defender a Corea del Sur. De los más de 5 mil soldados colombianos que vinieron a esta península asiática a defender la libertad, 213 no regresaron. Sus nombres están impresos hoy en la historia coreana.

Después de todas estas expresiones de solidaridad, admiración y compromiso mutuas, es posible que el TLC entre los dos países marche ahora más rápido y mejor. O, acaso para qué son los amigos…

Edulfo Peña

Editor Político

Enviado especial de EL TIEMPO a Asia