viernes, 16 de septiembre de 2011

México celebra hoy Grito de la Independencia con actos públicos en medio de una intensa lluvia

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El Mundo
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México celebra hoy sus Fiestas Patrias. Mejor dicho, celebra el llamado Grito de Dolores, que fue la primera manifestación de rebeldía del pueblo mexicano contra el poder virreinal de España, azuzada por el Padre Miguel Hidalgo, la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

Estos nombres históricos, están asociados hoy a Dolores Hidalgo, la ciudad del estado mexicano de Guanajuato.

Excelsior

“Mexicanos, ¡vivan los héroes que nos dieron patria ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Vivan Aldama y Matamoros! ¡Viva la Independencia nacional! “!Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”

Sobrio, sin agregado, en apego a la tradición, el quinto Grito de Independencia del sexenio del presidente Felipe Calderón tuvo sólo el distintivo de una intensa lluvia que, sin embargo, no desvaneció el entusiasmo de los asistentes a la plancha del Zócalo capitalino.

El agua había ahuyentado a quienes llegaron temprano a la Plaza de la Constitución, dejando amplios claros que, sin embargo, la transmisión televisiva sustituyó con las coloridas tomas de banderas desplegadas, que resistieron, empapadas, hasta el final.

Calderón ondeó el lienzo tricolor en 21 ocasiones y de inmediato se activaron los juegos pirotécnicos.

Ya sin la bandera, el Presidente de la República regresó al palco acompañado de Margarita Zavala y sus hijos María, Juan Pablo y Luis Felipe.

Pronto se sumó el presidente del Senado, el panista José González Morfín. Y enseguida el ministro Juan Silva Meza, al frente de la Suprema Corte de Justicia, confirmando con la imagen lo que había declarado por la mañana en Los Pinos: “En democracia, ningún poder está por encima de otro”.

Y sí, ahora, sonrientes, los titulares del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial compartían el escenario.

La asistencia del Ministro en Palacio era algo más que un acto protocolario, toda vez que hace diez días el Consejo de la Judicatura protagonizó una pública inconformidad por el señalamiento del Presidente de que los jueces  desafían el esfuerzo del Ministerio Público cuando lograba detener a los delincuentes.

Tampoco fue una presencia rutinaria la del presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro, el diputado priista Emilio Chuayffet, pues en años anteriores nunca hubo eco a las invitaciones de Los Pinos cuando ese cargo lo ocupaba un legislador de la oposición.

Pero la atención de los invitados se concentró en otro político que también había rechazado las convocatorias a compartir la cena del 15 de septiembre  con los calderonistas: el ex candidato a la Presidencia y ex senador  Diego Fernández de Cevallos, el mismo que vivió las fiestas del Bicentenario de la Independencia, en 2010, en cautiverio, durante sus ocho meses de secuestro.

Igualmente estaban ahí las nuevas promesas electorales blanquiazules, los presidenciables cercanos a Calderón: la diputada con licencia Josefina Vázquez Mota, vestida de rosa mexicano, y el ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, ambos cobijados por sus respectivos seguidores.

Mas como lo dictan las mediciones de popularidad, el personaje más requerido para la foto y el abrazo fue Margarita Zavala, quien esta vez se vistió de seda negra.

Diseñado por Macario Jiménez, el atuendo lucía una tira bordada  y que fue extraída de un huipil yucateco correspondiente a los atuendos de fiesta de la región maya. Para sortear  el frío, subrayado por la tormenta, Zavala se envolvió en un reboso potosino color coral.

Los hijos del Presidente, con atuendos de Chiapas, se sumaron a los saludos que su padre realizó en Salón de Embajadores con comensales VIP.

Cerca de las 12, la fiesta continuó en el patio principal de Palacio, a donde el Presidente había llegado siete horas atrás  para encabezar ahí una reunión de trabajo con su gabinete, mientras se difundían las versiones de que la página de Internet del gobierno federal había sido hackeada.

Más tarde sus colaboradores, la mayoría en compañía de sus familias, se ubicaron en los balcones del recinto histórico para atestiguar la algarabía de la verbena que transcurrió en el Zócalo.

Pero cerca de las 22 horas, el paisaje de la plancha capitalina fue opacado por una lluvia intensa que no paró hasta después del Grito.

Dos horas más tarde, sin embargo, cuando el Presidente y su familia dejaron los balcones para convivir con diplomáticos, funcionarios, artistas y deportistas que participaron en la noche mexicana, no hubo más incomodidades, y si las copas de tequila, vino, whiskey, agua de Jamaica y horchata y los mini antojitos mexicanos.

A tono con el discurso presidencial enfocado en enfatizar que hay un México más allá de la violencia criminal, la frase espectacular de la tarima central  fue “Héroes de todos los días”.

Celebraciones patrias de marcha por Paz, entorno a condena a militarización

La Jornada

San Cristobal de las Casas, Chis. Las celebraciones de la Independencia tornaron hoy en la enésima marcha de condena contra la militarización, la que se ha emprendido en todo el país en la lucha contra el crimen organizado y aquella que padecen las comunidades chiapanecas y a la que se le asocia a una estrategia de contrainsurgencia y hostigamiento contra los pueblos indígenas.

Jornada larguísima que arranca con el amanecer en la fronteriza Ciudad Hidalgo y que concluye la madrugada de este 16 de septiembre en un teatro de la ciudad. Ahí confluyen las decenas de víctimas que llegaron del norte con sus historias de terror asociada a la batalla contra el narco y las víctimas sociales en que se han convertido los pueblos originarios hostigados -según se denuncia- por las llamadas Bases de Operaciones Mixtas, la depredación de sus tierras por “mal llamados” proyectos ecologistas u otros intereses de empresas en la zona indígena chiapaneca.

Cerca de la medianoche, visiblemente agotado tras protagonizar una confrontación con algunos reporteros, por la mañana un viaje de casi 10 horas, encabezar marchas y mítines en San Cristóbal de las Casas y Tonalá, el poeta Javier Sicilia encabezó el encuentro de organizaciones. De entrada diría que no había nada que festejar en estas fiestas patrias, nada mientras hay miles de personas que han sido asesinadas en esta guerra “absurda” motivada por los intereses de un país extranjero, mientras se traiciona a la patria en nombre del capital o se avasalla las tierras de los pueblos originarios.

Poco antes, a nombre de decenas organizaciones sociales chiapanecas se adhirieron al Pacto Nacional Ciudadano, se condenó las pretensiones de aprobar una Ley de Seguridad Nacional bajo el enfoque militarista y exigieron el cese al hostigamiento de las comunidades autónomas zapatistas.

En este contexto, Sicilia pidió el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés e insistió en condenar la política militarizada en contra del crimen organizado. El efecto que trae consigo la guerra contra el narcotráfico, entre otros aspectos.