lunes, 19 de septiembre de 2011

Brasil: plantan 594 escobas en la playa de Copacabana para luchar contra la corrupción

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

594 escobas que representan a los 81 senadores y 513 diputados de Brasil, fueron plantadas este lunes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, por una organización no gubernamental para pedir acciones contra la corrupción.

Informa así ABC

«Congreso Nacional: ayude a barrer la corrupción en Brasil», es el mensaje de la única pancarta que explica la llamativa manifestación que atrajo la atención de numerosos transeúntes. Las escobas, con el palo pintado de amarillo y las cerdas verdes, los colores de la bandera nacional, ocupan una extensa área de la playa y forman varias columnas tras dos escobas colocadas junto a dos baldes, un conjunto que hace referencia a la forma de la sede del Congreso Nacional de Brasil.

La manifestación se produce una semana después de que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, aceptase la renuncia de su cuarto ministro salpicado por denuncias de corrupción en apenas nueve meses de gobierno. Rousseff, que asumió el poder el pasado 1 de enero, ya perdió a sus ministros de la Presidencia, Agricultura, Transportes y Turismo, y ha advertido que no cesará en su lucha contra la corrupción.

Pese a que los medios de comunicación interpretan las destituciones como una campaña para «barrer la corrupción», la jefe de Estado asegura que no se trata de una iniciativa específica, ya que su posición contra los desvíos de recursos públicos es permanente y no temporal. La manifestación contra la corrupción en Copabacana fue organizada por Río de Paz, una organización no gubernamental que se ha caracterizado por sus actos contra la violencia. La misma organización ha sembrado miles de cruces en la playa de Copacabana para recordar a las víctimas de la violencia en Río de Janeiro.

El líder de la organización, Antonio Carlos Costa, dijo que el objetivo de la nueva campaña es concienciar a la población para que exija una mayor transparencia en la utilización del dinero público, ya que los desvíos son responsables de la muerte de miles de brasileños sin acceso a la sanidad.

«Necesitamos inaugurar una nueva fase en nuestro país marcada por un control social mayor de las acciones del Legislativo y del Ejecutivo porque hoy ese control está limitado a los partidos políticos, que se reúnen y toman sus decisiones mientras que el pueblo observa de brazos cruzados», afirmó.