lunes, 26 de septiembre de 2011

La industria de la moda mexicana intenta ganar terreno en el mercado local

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El Mundo
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Se inaugura hoy en Ciudad de México el Fashion Mercedes Benz, evento que trata de realzar la producción de moda local, la cual no ha podido vencer a las grandes marcas internacionales de producción masiva y bajos costos.

Un estudio revela que solo el 4% de los mexicanos se viste con ropa de diseñadores y no siempre mexicanos. Una familia mexicana de tres personas, gasta en ropa en promedio trimestralmente el 5,6% de sus ingresos.

Excelsior

Creatividad, ideas, potencial y colores se fusionan con talentos mexicanos que buscan surgir a través de colecciones de ropa, zapatos o joyería, entre otras, llenas de propuestas para un país que carece de una industria de la moda local.

Una nación habitada por más de 112 millones de consumidores, en donde las familias gastan trimestralmente 5.6 por ciento de sus ingresos en ropa y calzado, en un núcleo de tres personas con ingresos trimestrales promedio de 34 mil 936 pesos, destina mil 956 pesos a este rubro, según cifras de la reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares del INEGI.

Datos de la Cámara de la Industria del Vestido refieren que los consumidores usan ropa que no es de diseño, que se vende en tiendas departamentales, aunque genera al año 40 mil millones de pesos.

A diferencia de Francia, que entre sus industrias destaca la de “la moda y el lujo”, con alrededor de 48 mil 289 millones de dólares.

Un estudio semestral de mercado que la consultoría mexicana Laboratorio Love is Back sostiene que sólo cuatro por ciento de los consumidores mexicanos se viste con verdadera moda.

“Es gente que no usa precisamente marcas comerciales o diseños de alta costura, pero sí ropa de diseñador, firmas alternativas. Compran verdadera moda, se enteran de lo que está pasando”, detalla Francisco Arce, uno de los integrantes de Laboratorio Love is Back.

Según el documento, 16 por ciento de los mexicanos compran marcas que no precisamente son nacionales. El estudio ha dado a este grupo el nombre de “extrínseco intención”, es decir, gente que tampoco compra ropa, sino una etiqueta en busca de estatus.

“En México hay un seguimiento de este sector que puede vestirse muy mal, pero se siente bien por el simple hecho de traer una marca”, detalla Arce, quien también es diseñador de Laboratorio Love is Back, quien junto con su socio, Luis Chaylain, se han posicionado como unos de los mejores diseñadores de moda independientes en el país.

El 30 por ciento de los consumidores de ropa no se involucra en el mercado de la moda ni de las marcas, compran lo que sea o lo que les pongan, es un sector que no le interesa la marca, la moda, ni la calidad de la prenda, sólo compra ropa para cubrir una necesidad básica”, dicen los Arce y Chaylain.

Según el estudio,  hay otro 30 por ciento de consumidores: el grupo “intrínseco”.

Este segmento compra ropa a “precios justos”, prendas que duren más de un año, sin importar la temporada.

El restante 20 por ciento pertenece al grupo que compra “precio”, consume ropa que es “barata”, no importa si tiene una marca, un diseño único o si es de tela de buena calidad.

Encuentro de diseñadores

Por noveno año consecutivo se llevará a cabo un festival dedicado a la moda mexicana: Fashion Mercedes Benz, del 26 al 30 de septiembre.

Serán 28 mexicanos egresados de la carrera de Diseño de Modas quienes subirán a su primera pasarela doble que se ubicará en un espacio de 300 metros cuadrados en el Hipódromo de las Américas. Se espera la asistencia de 20 mil personas.

Son 2.5 millones de dólares los que Mercedes Benz y patrocinadores, como la Cámara Nacional de la Industria del Vestido y empresas privadas, invertirán  en el festival que generará 400 empleos directos temporales.

“Queremos dar a conocer la moda mexicana, promocionar a los diseñadores, difundir sus marcas. Cada firma tiene un objetivo, pero, en general, el propósito de Mercedes Benz es promover marcas y el propósito de los diseñadores es dar a conocer sus propuestas y venderlas”, dice  Raúl González, gerente de Mercadotecnia y Relaciones Públicas de Mercedes Benz.

Visión

Después de la pasarela de una semana, los diseñadores esperan ser “descubiertos” por alguna tienda departamental que se interese en sus piezas. Sin embargo, el futuro de su carrera profesional es incierto.

“Para vender las colecciones, además de creatividad, talento y pasarelas hace falta una visión emprendedora, hacer negocio con los diseños, darles un valor agregado, una firma patentada, registrada, que tenga una cara, un lenguaje”, es lo que considera Gustavo Helguera, quien ha convertido su apellido-firma que compite con firmas extranjeras en sucursales de El Palacio de Hierro

Nombres-firma

Sarah Bustani, diseñadora, quien se ha convertido en una marca que está presente en  tiendas como  Liverpool y Fábricas de Francia.

El registro de su marca, la asesoría de expertos textiles, branding, la contratación de creativos, el estudio de mercado, así como establecer una capacidad de producción han sido las armas con las que Sarah ha salido a competir con firmas extranjeras y en Costa Rica, El Salvador, Italia y España, donde anualmente exporta diez por ciento de su ropa.

“Como diseñador tienes que plantearte un objetivo en el mercado al que te quieras dirigir y tu capacidad de producción. Invertir en una empresa, en creativos, asesores. No puedes quedarte sólo en una pasarela, tienes que salir a vender y debes tener asesoría”, explica