viernes, 30 de septiembre de 2011

Arranca el juicio por racismo contra Tintín

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El Mundo
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El congoleño Bienvu Mbutu Mondolo demandó hace tres años a Moulinsart, la sociedad gestora de los derechos del personaje, por racismo, al presentar a nativos de este país en situaciones humillantes.

Informa así El Mundo

Es imposible saber en qué pensaba Georges Remi, más conocido como Hergé, cuando en 1930 escribió «Tintín en el Congo», una de los episodios más conocidos de la famosa saga y, sin duda, el más polémico. Lo que si se sabe es que el ciudadano congoleño Bienvu Mbutu Mondolo ha conseguido sacar adelante una batalla que lleva peleando desde hace más de tres años, cuando demandó a Moulinsart, la sociedad gestora de los derechos del famoso personaje de cómic, por racismo al presentar a nativos de este país en situaciones humillantes que «hacen propaganda de la colonización».

El juicio ha comenzado en Bruselas, con la declaración de la acusación ante el Tribunal de Primera Instancia que instruye el caso. La demanda exige la retirada de circulación de este cómic por tener un contenido «ofensivo» contra los ciudadanos del Congo, según ha explicado Ahmed L’Hedim, abogado de Mbutu. «Lo que supone un problema hoy no es la intención del autor, sino la comercialización actual de un libro de dibujos que difunde ideas de superioridad racial», ha dicho.

«Tintín en el Congo» es la segunda entrega de la saga ‘Las aventuras de Tintin’ y cuenta el viaje de este joven periodista al país africano, donde consigue detener a unos gángster que pretendían hacerse con la comercialización de diamantes. La polémica de la obra se debe a la representación de los nativos como seres inferiores, indolentes y con poca cultura. También se han criticado las constantes alusiones a la caza y la crueldad ante los animales. En posteriores ediciones se suprimieron las alusiones al hecho de que este país fue una colonia Belga.

La demanda pretende prohibir la comercialización de este libro, aunque si la corte lo rechaza, exigirán que se incluya una advertencia en la portada avisando de que el cómic contiene material racista, algo que ya ocurre en Reino Unido y Estados Unidos. En este país, de hecho, ya hay bibliotecas que han catalogado el cómic como contenido xenófobo y lo clasifican junto a libros como el ‘Mein Kampf’ (‘Mi lucha’) de Adolf Hitler.

El próximo 14 de octubre tendrá lugar la declaración de la defensa, que argumentará que hay que tener en cuenta el contexto histórico en el que fue escrito el libro. Según informa Reuters, el abogado de Moulinsart, Alain Berenboom, ha criticado la acusaciónn porque «pedir a un Tribuna que prohiba o obligue a incluir una advertencia es una forma de censura».