lunes, 3 de octubre de 2011

Descubren un gigantesco hueco en la capa de ozono sobre el Ártico

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Un hueco de un tamaño equivalente a cinco veces la superficie de Alemania se ha abierto en la capa de ozono sobre el Ártico, según un estudio aparecido este domingo en la revista científica británica Nature.

Este hueco descomunal, a causa de un frío excepcional en el polo Norte, se desplazó durante quince días sobre Europa del Este, Rusia y Mongolia, exponiendo a la población a niveles elevados de rayos ultravioletas, precisaron los investigadores.

El ozono, una molécula compuesta de tres átomos de oxigeno, se forma en la atmósfera dónde filtra los rayos ultravioletas, que son los que deterioran la vegetación y conocidos por ser una de las causas más comunes del cáncer de piel.

FRIO INTENSO

El frío intenso es el factor principal de la destrucción del ozono. Bajo los efectos del frío, el vapor de agua y las moléculas de ácido nítrico se condensan para formar nubes en las capas bajas de la atmósfera. Dentro de estas nubes se forma el cloro, que contribuye a la destrucción del ozono. El hueco en la capa de ozono es habitualmente mucho más importantes en la Antártica que en el Ártico, ya que en aquel hace mucho más frío.

Las informaciones recogidas hasta hoy indican que en el Polo Norte la disminución del ozono es muy variable y más limitada que en el hemisferio sur. Sin embargo, observaciones satelitales llevadas a cabo entre el invierno del 2010 y la primavera del 2011, mostraron que la capa de ozono ha estado sometida a rudas pruebas en una altitud comprendida entre lo 15 y  23 Km. La parte más importante –más del 80%- fue registrada entre los 18 a 20 Km de altitud. “Por primera vez, la disminución observada es suficiente para que podamos razonablemente hablar de un hueco en la capa de ozono en el Ártico”, estimó el estudio.

Este escudo natural, el ozono, es regularmente atacado a nivel de polos durante el invierno y la primavera, en parte a causa de los componentes de clorofluocarbonos, o CFC, utilizados por la población en los sistemas de refrigeración y los aerosoles. La producción de CFC en estos momentos es casi nula, gracias al protocolo firmado en 1985 en Montreal. Debido a este acuerdo internacional, la capa de ozono fuera de las regiones polares, deberá volver a sus niveles de antes de 1980 o a los niveles del 2030-2040 establecidos por la Organización Meteorológica Mundial

Fuente: Le Monde