viernes, 7 de octubre de 2011

Dos liberianas y una yemení ganan el Nobel de la Paz

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El Mundo
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El premio Nobel de la Paz fue para tres mujeres dedicadas a los derechos de la mujer y que han trabajado en contra de la violencia en Liberia y Yemen.

Reseña de Reuters:

Tres mujeres que han defendido los derechos de sus pares y el fin de la violencia en Liberia y Yemen, entre ellas la presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf, ganaron el viernes el premio Nobel de la Paz, informó el comité noruego responsable del premio.

Johnson-Sirleaf, la primera jefe de Estado de Africa elegida libremente, comparte los 1,5 millones de dólares del premio con su compatriota Leymah Gbowee, que dirigió una «huelga de sexo» entre sus esfuerzos contra la guerra civil de Liberia, y la activista árabe Tawakkul Karman, que consideró el galardón como una victoria para democracia en Yemen.

«No podemos lograr democracia y paz duradera en el mundo a menos que las mujeres obtengan las mismas oportunidades que los hombres e influyan en el desarrollo a todos los niveles de la sociedad», dijo a periodistas el presidente del comité, Thorbjoern Jagland.

Johnson-Sirleaf, de 72 años y conocida en el pasado como «la dama de hierro» por sus oponentes, se presenta el martes a un segundo mandato en unas elecciones en las que se enfrenta a las críticas por no haber hecho suficiente para curar las divisiones de años de guerra civil.

Jagland hizo caso omiso a las sugerencias de que el premio podría ser visto para influir en la votación.

Sin embargo, el ex primer ministro noruego dijo que el galardón a los manifestantes de Yemen, que a diferencia de sus homólogos en Egipto, Túnez y Libia aún están luchando para derrocar a su líder, era una señal de Oslo de que el presidente yemení Ali Abdulá Saleh y otros autócratas árabes deberían dimitir.

«Es un mensaje de que la era de los dictadores árabes ha terminado», dijo Karman a Reuters en Saná, quien declaró que su premio era una victoria para Yemen y para todas las revueltas de la «primavera árabe».

El trío de laureadas se suma a una docena de mujeres entre 85 hombres, así como un número determinado de organizaciones, en ganar el premio en sus 110 años de historia.

El comité dijo que esperaba que el premio «ayude a poner fin a la represión de las mujeres, que sigue sucediendo en muchos países, y para que se den cuenta del gran potencial para la democracia y la paz que pueden representar las mujeres.»

HOMENAJE A LA PRIMAVERA ÁRABE

El reconocimiento de Karman, una periodista y madre de 32 años que fue detenida durante la revuelta, fue considerado como un gesto de mayor aprobación del Comité del Nobel noruego a los movimientos de protesta de la ‘primavera árabe’, muy favorita para ganar el premio por sus campañas de jóvenes en la calle.

«En las circunstancias más difíciles, antes y durante la «primavera árabe», Tawakkul Karman ha desempeñado un papel destacado en la lucha por los derechos de las mujeres, la democracia y la paz en Yemen,» añadió el comité.

El activista egipcio Asmaa Mahfouz, que había estado nominado, dijo: «Dárselo a Yemen significa dárselo a la ‘primavera árabe’, y esto es un honor para todos nosotros y para todos los estados árabes.»

El comité dijo que las tres mujeres fueron galardonadas por el legado dejado por el inventor sueco de la dinamita Alfred Nobel por su «lucha no violenta para la seguridad de las mujeres y el derecho de las mujeres a participar plenamente en el trabajo de consolidación de la paz.»

ACTIVISTAS LIBERIANAS

También señaló que Johnson-Sirleaf había abierto el camino para las mujeres en los estados africanos y que Gbowee, de 39 años, había movilizado a las mujeres a través de líneas étnicas y religiosas para poner fin a la guerra en Liberia y asegurar su participación en las elecciones.

Su hermano, Alfonso Diamante Gbowee, dijo a Reuters: «Estoy muy emocionado porque su implacable lucha para garantizar el desarrollo de las mujeres y niños en nuestra región haya sido reconocida.»

«Es muy trabajadora, ayudando a mujeres y niños en todos sitios, especialmente en Ghana, Liberia y Sierra Leona (…) Esto será para ella un desafío para hacer más. No tengo dudas de que seguirá influyendo en estas vidas vulnerables», dijo Diamante Gbowee.

Hablando por teléfono desde Monrovia, el hermano de Johnson-Sirleaf, James, dijo a Reuters: «Estoy muy emocionado. Esta es una noticia muy grande y tenemos que celebrarla.»

Johnson-Sirleaf fue ministra de Economía de Liberia, después fue encarcelada y huyó del país a medida que éste se adentraba en una de las guerras más sangrientas de África, y trabajó como economista en el Banco Mundial antes de volver a casa y ganar la presidencia en el 2005.

Algunas personas atribuyen al movimiento Mujeres por la Paz de Gbowee haber contribuido a poner fin a la guerra en el 2003. Empezó humildemente en el 2002, cuando Gbowee organizó un grupo de mujeres para cantar y rezar por el fin de los combates en un mercado de pescado.

«Todo lo que lograron hoy se ha hecho con la ayuda de todas las mujeres de Liberia,» dijo la ministra de Liberia para el Género y el Desarrollo, Vabah Gayflor, a Reuters.

«Es algo de lo que todas las mujeres de Liberia se siente orgullosas (…) Las mujeres de toda África y del mundo se sentirán orgullosas.»

Los premios Nobel se entregan en una ceremonia en Oslo el 10 de diciembre.