martes, 25 de octubre de 2011

La Unión Europea cancela la reunón de ministros prevista antes de la cumbre de este miércoles

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El Mundo
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Los mercados han reaccionado de forma nerviosa ante el anuncio. 

El País tiene la información:


El anuncio de que se ha suspendido la reunión de ministros de Economía y Finanzas prevista para antes de la cumbre de mañana entre los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, tanto de la UE como de la eurozona, ha disparado los nervios en el mercado. Tras unos minutos de confusión en el que los inversores han tomado la parte por el todo y han dado por hecho que lo que se cancelaba era la cumbre de alto nivel en la que los socios europeos deben anunciar importantes acuerdos para dejar atrás la crisis, la calma volvía a las Bolsas y a los mercados de deuda. No obstante, los aspavientos -entiéndase ventas en masa- con la que han reaccionado ante un supuesto nuevo fracaso de la UE ha puesto de relieve lo cerca que camina la eurozona del abismo en este desfiladero por el que se mueve desde hace ya más de un año de crisis de deuda.

Sobre lo que sucederá mañana por la tarde, Bruselas ha insistido esta tarde en que se avanza para conseguir un acuerdo sobre el funcionamiento del fondo de rescate del euro, aunque una simple frase amenaza con hacer encallar el consenso. «Apoyamos plenamente al BCE en sus acciones para garantizar la estabilidad de los precios en la zona euro, incluyendo las medidas no convencionales en un entorno excepcional de los mercados financieros en la actualidad», recoge el borrador que servirá de punto de partida a la reunión de mañana. Sin embargo, la expresión «medidas convencionales», que en realidad hacen referencia al programa de compra de deuda de los países bajo presión, no gusta nada en Alemania. Y si Berlín, principal financiador del fondo, no da su visto bueno, no hay acuerdo.

«Esa frase no se acordó con nosotros», ha revelado hoy la canciller, Angela Merkel, en unas declaraciones a los medios antes de agregar que Alemania no quiere una declaración de los políticos que dicte al BCE cómo debe actuar.