martes, 1 de noviembre de 2011

Referéndum anunciado por Grecia tumba los mercados. El loonie retrocede respecto al dólar americano

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El Mundo
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La incertidumbre regresó a los mercados y estos lo evidencian inmediatamente. Las bolsas europeas se desploman y en Norteamérica el panorama es similar.

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11:30 am – Ante todo el panorama negativo que viven los mercados este 1° de noviembre, hoy se pudo conocer que la actividad industrial en EE UU se desaceleró nuevamente en octubre. El índice fue de 50,8 puntos y se ubica en la línea que separa una economía que crece de la que retrocede. La expectativa era más bien de crecimiento.

11:27 am – Dice El País que el primer ministro de Grecia, George Papandreu, está en apuros. Otra diputada socialista ha retirado su apoyo al primer ministro griego a la celebración de un referéndum sobre el rescate acordado en la UE. Eva Kailí asegura a Efe que la consulta «hace posible la quiebra del país» y pide formar un Gobierno de «salvación».

9:56 am- El dólar canadiense retrocedía ante las noticias del referéndum en Grecia, perdiendo más de dos centavos. Se cotizaba a 98,29 centavos de dólar americano antes de la apertura de los mercados en el país vecino. Mientras tanto, el TSX de Toronto perdía 337 puntos (casi 3%) para ubicarse en 11.914.

9:33 am –  Los mercados estadounidenses comenzaron la sesión de este martes en rojo. El Dow Jones inició la jornada con caída de 2,37%, mientras el S&P 500 retrocedía 2,39%. El Nasdaq, el que más sufría, bajaba al comienzo de las operaciones 3,09%.

Más temprano

El País tiene la información:

El anuncio del Gobierno griego de que va a someter a referéndum el acuerdo alcanzado la semana pasada en Bruselas, que incluye un segundo plan de ayuda a Grecia, ha devuelto la incertidumbre a los mercados europeos. Las Bolsas ya acabaron ayer en números rojos, pero aún no reflejaban la reacción de los inversores a las palabras del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, que intervino en un acto parlamentario tras el cierre de los mercados europeos. Una reacción ya patente en la apertura de la sesión de hoy: al mediodía, las principales plazas europeas se dejan más del 3%, encabezadas por Atenas, que pierde un 7,5%. Madrid, Francfort y París caen un 4%, mientras el retroceso en Milán supera el 5%.

Las dudas crecientes sobre el plan pergeñado por la zona euro para romper el círculo vicioso entre las crisis de deuda pública y balances bancarios se trasladaron también a las primas de riesgo de España e Italia. Y eso que el Banco Central Europeo aclaró el lunes que sigue comprando bonos de estos dos países, ahora en primera línea de la crisis.

El triple acuerdo europeo -recapitalización de la banca, quita del 50% a la deuda griega y ampliación del fondo de rescates- fue muy bien recibido por los mercados europeos. Pero enseguida empezó a pesar en el ánimo de los inversores la falta de detalles en las medidas anunciadas, que anticipan un camino repleto de curvas peligrosas hasta alcanzar la solución final. En el predominio de las órdenes de venta influye también la suspensión de pagos de MF Global, una importante finca de corretaje estadounidense que había apostado a una mejora de los títulos de deuda pública europea (y que no encontró compradores cuando intentó quitarse de en medio sus activos). La sucesión de citas relevantes esta semana (reunión del BCE para revisar los tipos de interés y cumbre del G-20) también explican parte de la presión de los mercados.

Pero el anuncio del referéndum ha elevado el nivel de suspense sobre si el plan de la UE saldrá adelante. Hasta el punto de que fuentes del Gobierno francés adelantaron que el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, hablará hoy por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, para tratar las consecuencias del anuncio. Con su decisión, Papandreu ha hecho depender del voto de los griegos todo el entramado pactado por los líderes de la zona euro, los altos funcionarios de la UE y los representantes de los banqueros. El Gobierno griego busca así legitimidad para asumir el segundo plan de rescate, que implicará más recortes de empleo público, más descuentos en las pensiones, más privatizaciones y menos protección social.

Con su decisión, Grecia gana también poder de negociación ante sus socios europeos, aún a costa de complicar aún más la salida a la crisis. «La situación es tan extrema, que básicamente será un referéndum sobre su permanencia en la zona euro», sintetizó el ministro de Exteriores finlandés, Alexander Stubb. Con un voto en contra, el plan de rescate europeo acabaría siendo inviable. Y eso dejaría a Grecia en una situación tan precaria que la salida del euro -la posibilidad de tener una moneda nacional y devaluarla- ganaría muchos enteros. Las primeras reacciones en Alemania, el gran urdidor del pacto europeo, fueron más agrias. «Es una manera muy extraña de actuar, muchos países están haciendo sacrificios debido a décadas de mala gestión en Grecia. Hay que prepararse para el posible contagio de una quiebra en ese país. Si los compromisos no se respetan será el momento de cortar el dinero», aseguró Rainer Bruederle, líder parlamentario del FDP, aliados de la canciller Angela Merkel en el Gobierno alemán.

Las encuestas publicadas en Grecia tras el acuerdo de la UE prueban dos cosas: que la mayoría de los ciudadanos griegos ven negativo un plan de rescate que se apoya en nuevos recortes; y que una mayoría aún más extensa (más del 70%) quiere seguir en la zona euro. Papandreu, con la popularidad en caída libre tras meses de ajustes, recesión y paro, no quiere (es dudoso incluso si puede) seguir adelante sin un mínimo respaldo ciudadano. «La democracia está viva en Grecia, los griegos deben decidir», exhortó.

La búsqueda del aval ciudadano, sin embargo, tiene una traducción distinta en los mercados: más incertidumbre sobre la salida de la crisis europea. Y las cotizaciones de los bancos, penalizados por los activos tóxicos que atesoran desde el inicio de la crisis y, ahora, por los títulos de deuda pública en sus balances, son el mejor termómetro de estas dudas. Las principales entidades francesas, como Crédit Agricole, BNP o Société Générale, se dejan en las primeras horas de negociación entre el 10% y el 12%. En Alemania, Commerzbank, también rondaba el 10% de pérdidas.