jueves, 24 de noviembre de 2011

Portugal: sector público y transporte paralizado por huelga general en contra de los planes de austeridad

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El Mundo
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Se trata de la segunda huelga general que se hace en un año. La pasada, también se llevó a cabo el 24 de noviebre y fue realizada en contra de las medidas de austeridad del gobierno de José Sócrates.

Mientras tanto, la agencia de calificación crediticia rebajó el rating de Portugal un escalón, de BBB- a BB+, además con perspectiva negativa.

La calificación BB+ es el primer escalón de los denominados bonos basura, perdiendo el grado de inversión y pasando a grado de especulación.

Fitch justificó su decisión argumentando los grandes desequilibrios fiscales, el alto endeudamiento en todos los sectores y las perspectivas macroeconómicas adversas.

El País tiene la información sobre la huelga:

La huelga general que se desarrolla este jueves en Portugal convocada por los dos principales sindicatos (CGTP) y UGT para protestar por las medidas de austeridad del Gobierno, ha paralizado, como se preveía, los transportes y afectado los sectores públicos. Lisboa amaneció sin metro, con el aeropuerto inutilizado, con cientos de vuelos paralizados, sin trenes ni barcos, y con los autobuses funcionando a medio gas.

Muchas escuelas comenzaron el día cerradas, sin funcionarios suficientes para atenderlas, y en los hospitales se han retrasado muchas consultas y operaciones porque los empleados sanitarios han respaldado el paro. Las calles, esta mañana soleada, están más vacías que otros días laborables. Pero la ciudad no está detenida: la mayoría de los cafés y restaurantes han abierto, así como los comercios y las tiendas.

Es la segunda huelga general en un año. La anterior se celebró también el 24 de noviembre y también contra las medidas de austeridad del Gobierno socialista José Sócrates. En estos 12 meses han cambiado muchas cosas: en primer lugar, el Gobierno, liderado desde junio por el conservador Pedro Passos Coelho. También la deriva económica en espiral descendente del país, rescatado financieramente en mayo con 78.000 millones de euros por el FMI, el BCE y la UE. También se han intensificado los recortes.

Actualmente, el Parlamento portugués discute el presupuesto del año que viene, que contiene una batería de medidas de austeridad extremas, entre las que se cuenta la supresión de las pagas extras para funcionarios y pensionistas y el permiso para prolongar media hora más la jornada laboral.

La convocatoria de huelga viene precedida por un explosivo manifiesto hecho público ayer y firmado, entre otras personalidades, por el ex presidente portugués y referencia histórica de la izquierda europea,Mário Soares. El texto, titulado Cambio de rumbo, comienza así: “No podemos asistir impávidos a la escalada de la anarquía financiera internacional (…) No podemos saludar democráticamente la llamada “primavera árabe” y temer a nuestras propias calles y plazas. Porque hay mucha gente desesperada entre nosotros”. Soares añadió después: “La movilización está justificada. La austeridad ha conducido a muchos al desempleo y a la falta de crecimiento. Hacemos muchos sacrificios y estamos peor de lo que estábamos. Por eso hace falta movilizar a la gente para que diga ‘no’, no se puede hacer lo que digan los mercados, que son especuladores. Los Estados tienen que dominar a los mercados, y no al revés”.

Las dos manifestaciones convocadas en Lisboa se prevén masivas. Una, apoyada por los sindicatos, arranca a las 15.00. Otra, organizada por el movimiento de los indignados, arranca media hora antes. El pasado 15 de octubre, este movimiento consiguió sacar a la calle a decenas de miles de portugueses que consideran que sólo ellos están pagando el precio de una crisis que además no han creado. Los sindicatos esperan que el Gobierno ceda en algo. “Esta lucha servirá para conseguir un diálogo que no tenemos”, explica Joa͂o Proença, secretario general de CGTP.

El Gobierno, en principio, no tiene pensado cambiar de política y explica que trabaja con las manos atadas por una crisis que no le deja mucho margen de maniobra y por los inspectores de la troika comunitaria que vigilan el cumplimiento del préstamo. Nada va a ser fácil, añade. El ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, ya advirtió hace unos días que en 2012 la economía portuguesa caerá cerca de un 3%.

Foto: Reuters