miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aterrizando financieramente en Canadá (II)

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Happy Square Face
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“¿Cuáles son las cosas a las que nos aferramos en nuestra vida y nos cuesta dejarlas? Es un análisis que solo cada uno de nosotros puede hacer. Pero ¿vale la pena que sigamos haciendo las cosas que venimos haciendo? ¿Cada cuánto tiempo analizamos cuál es nuestra situación financiera?”.

Las palabras son de Oscar Cardozo, experto en materia de finanzas personales que formó parte de los conferencistas de “Preparando Nuestras Finanzas para 2012”, quien recibió a los asistentes al foro con esta frase para la reflexión.

Y la frase no viene del aire. Va dirigida, de hecho, a todos los inmigrantes que están llegando a establecerse en un nuevo país, con un nuevo entorno y va, también, para todos los que están en pleno proceso de emigrar y que quieren estar empapados de la realidad canadiense. La frase va para todo aquel que toma las finanzas personales con la prioridad y la seriedad que amerita, pero con palabras simples que pretenden entrar en el razonamiento de cada uno de nosotros para masticarlas, procesarlas y… actuar sobre esa base.

El especialista continúa con las frases que toman un sentido orientado más hacia el consejo: “al final del día, la única mano que te va ayudar es la que está al final de tu brazo”.

Pero a donde Oscar Cardozo quiere llegar es a que entendamos que nuestras acciones –sí, en materia de finanzas personales- tienen repercusiones. Algunas a corto y mediano plazo. Las que más pesan: las del largo plazo. Y es ante esta realidad, que el especialista está dispuesto a dar sus conocimientos, en compañía de su colega de Finanzas Canadá, Engelberto Aguilar, para que todos los que estamos estableciéndonos en este nuevo entorno comencemos con el pie derecho (o el izquierdo, para los zurdos). Para que comencemos con buen pie.

Suelta la primera advertencia mostrando una foto del gobernador del Banco de Canadá (Mark Carney): “Este señor nos ha venido diciendo que no nos endeudemos. Y hay que escuchar a las autoridades”. Explica el especialista que sí, que las tasas de interés están en este momento bajas (efecto de la crisis de Europa, Estados Unidos). “Lo que significa que las tasas de las tarjetas de crédito, las tasas de las hipotecas y demás líneas de préstamo se van a mantener como hoy, por un tiempo más. Pfff, sentimos entonces un alivio. Pero van a subir. Por eso, mi consejo: no se endeuden más”.

Cardozo une inmediatamente el tema de la deuda con el de los salarios (digamos que aunque es posible, la idea siempre será endeudarse en la medida que se tenga un medio para pagar esas obligaciones) y recuerda que hay que tener en cuenta que, del salario que uno acuerda con la empresa que nos contrata, por ejemplo, 40.000 dólares anuales, al final del año no es eso lo que exactamente se percibe. “El salario se establece en Canadá en términos anuales. Se cobra cada dos semanas, es decir, 26 veces al año y…mientras más ganas más te quitan (en impuestos y otras deducciones)”.

Y sigue: “pensemos en ese ejemplo de los 40.000 dólares. Se estima que mensualmente esa persona devengaría 3.333,33 dólares. No está mal ¿No? Pero, allí viene una especie de embudo, pues, de ese sueldo descontarán: los impuestos, federal y provincial; la jubilación, el seguro de empleo, el de paternidad, además de otro tipo de gasto o beneficio que pueda surgir”. Efectivamente, vemos como ese monto bruto va bajando y el neto puede representar una gran diferencia. “Lo único que podemos recuperar, cada año, cuando hacemos la declaración de impuestos, es algo de los tributos que pagamos. Y recuerden en el tema de la declaración de los impuestos: el Gobierno no nos va dar algo que nosotros no le dimos”.

Se preguntará usted: ¿qué son todos esos descuentos y deducciones de las que habla este experto de mi salario? Seguramente en su país de origen también veía que en su recibo de pago había este tipo de “restas” en la constancia de su pago, pero quizá los nombres, los conceptos, los destinos y los porcentajes eran distintos. De allí la importancia de la parte de la charla de Engelberto Aguilar, quien fue el encargado de asumir la carga técnica, sin dejar a un lado estrategias claves a seguir para tener finanzas personales saludables.

“Cuando uno ubica los objetivos (adónde se quiere llegar, cuáles son nuestras metas), una persona lo que quiere es avanzar. Lo hicimos desde el momento que decidimos venir acá. Hay que recorrer un camino, pero hay que tener claro que la línea no es directa. Podemos pensar ‘me voy a Canadá y automáticamente voy a alcanzar los objetivos’. Pero no”, indica.

Grafico Finanzas Personales Montreal María Gabriela AguzziFrase clave: “hay que renunciar a muchas cosas de la buena vida que se tenía en los países de origen. En el momento que uno cambia su programa de actividades, siente que en lugar de ir hacia los objetivos vas para abajo. ¿Por qué? Porque comparas y dices ‘oye, tan bien que estaba’ pero es simplemente un PLAN de TRANSICIÓN para llegar adonde se quiere. La parte negativa es la que hay que superar siempre. Si sienten eso es que van excelente, porque es el proceso de cambio. Pero si sienten que nada pasa, hay un indicador que está grave”.

Aguilar plantea entonces hacer una planeación estratégica de la vida personal, cuyo objetivo no solo será superar esos “baches” que puede sentir todo inmigrante en los primeros años en Canadá, sino alcanzar esas metas de mediano y largo plazo que se han planteado.

Cardozo agrega en este punto que una buena manera de comenzar esa planificación es dividir el año en cuatro trimestres y hacer, cada tres meses una evaluación.

Entrando en materia (técnica)

-Es necesario que conozca que el sistema fiscal canadiense se basa en la autocotización. Hay entonces plena confianza de los agentes gubernamentales en sus ciudadanos, quienes responsablemente realizan sus declaraciones de impuestos y firman una planilla en la que es precisamente esa firma la que asegura que todo lo allí expresado es la verdad, la pura verdad y nada más que la verdad. Pero, claro está, el Gobierno tendrá el derecho de fiscalizar, eventualmente todo lo declarado, acción que realiza y no necesariamente cuando algo “no cuadra”. Es decir, puede hacerlo en cualquier caso.

La base para la declaración es el ingreso familiar. Es este monto el que se toma en cuenta para evaluar la posibilidad de ser beneficiado con los diversos programas tanto nacionales como regionales. Basado en el ingreso familiar se define la prestación fiscal para la ayuda de los niños.

-Para que no queden dudas con los términos: el denominado en la provincia de Quebec como el impôt es el impuesto sobre la renta. Las taxes, por el contrario, son los tributos que se pagan por concepto de venta, tanto los regionales como los federales.

-Contribuyen en la ecuación fiscal: la persona que trabaja para una empresa, el asalariado; el trabajador autónomo; el empresario, a través de una compañía incorporada y el inversionista.

-A las personas que trabajan en una empresa se les descuentan del salario: contribuciones (que generan un beneficio) y los impuestos.

-Contribuciones: L’assurance-emploi (seguro de empleo, denominado anteriormente chômage): La empresa aporta en este caso 40% más que el empleado. El fondo de pensión para la vejez. Es el esfuerzo que hace la persona de acuerdo con su sueldo pero también aporta la compañía (4,95%, respectivamente). La persona lo puede retirar a partir de los 60 años, pero con un descuento. La jubilación es a los 65 cuando se percibe el 100%. “Si te dan oportunidad de sacarlo antes pero te descuentan 30%. Si a los 65 lo dejas y lo sacas a los 70, pues te dan entonces una prima”, explica.

-Otras contribuciones: Régime québécois d’assurance parentale. Quebec es la única provincia que lo tiene y está destinado a ayudar a los papás que tienen un recién nacido. La idea es que el padre pueda estar también en casa con el bebé. “Este seguro lo pagamos todos”. El aporte de la empresa es 0,7% del salario y el del trabajador es 0,5%. Y el fondo de salud: para el cual la compañía aporta 2,7%.

-Hay que destacar en este punto que el seguro de medicamentos es obligatorio y que para quienes lo obtienen del sector privado el costo anual es, en promedio, 600 dólares anuales.

-Después de todos estos descuentos que corresponden a las contribuciones vienen las deducciones de los impuestos federal y provincial.

El deber fiscal

Toda persona que vive en Canadá debe reportar los ingresos que percibe en todo el mundo. Si está recibiendo una pensión de su país de origen o el dinero de la venta de un bien, debe declarlo. Hay un tema importante en este punto: deberá informar sobre los bienes que tiene en otras naciones cuyo valor supere los 100.000 dólares. “Si una persona luego vende esa casa (el bien) y quiere traerse el dinero y no lo declaró se va a presentar un problema. De allí la importancia de conocer las reglas del juego, incluso antes de venir”, indica Aguilar.

-Pagar los impuestos correspondientes en función del ingreso de la familia.

Y…algunos consejos prácticos:

Llevar un expediente por cada año de la ecuación fiscal, electrónico o en papel. Todos los documentos que tengan que ver con el gobierno y el soporte de su declaración deben guardarlos. Por al menos 6 años.

Conservar todos los comprobantes de gastos: medicinas, servicios médicos, transporte público, educación, todo lo que soporte la declaración de impuestos.

Solicitar un estudio de necesidades financieras para la familia a largo plazo.

Contribuir al ahorro del retiro personal.

Cardozo y Aguilar recuerdan: si define que quiere tener un ahorro “X” para 2012, debe empezar, desde ya, a hacer las cosas diferentes.

Si quiere saber exactamente cuáles serán las reglas en materia fiscal que tocarán su bolsillo a partir del 1° de enero del año que viene, le invito a leer la tercera y última parte del seriado de “Preparando nuestras finanzas para 2012”, en el que podrá conocer con qué amaneceremos en el jour de l’an.

Foto: María Gabriela Aguzzi V.