jueves, 5 de enero de 2012

Canadá: 80% de cachorros de foca nacidos en 2011 murieron por falta de hielo

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80% de las crías de foca murieron en 2011 por el deshielo en Canadá

Miles de focas siguen regresando cada año a las zonas tradicionales de cría, pese a la dramática reducción de la superficie de hielo producto de 32 años de calentamiento global.

Informa así ABC

La desaparición del hielo marino en el Atlántico norte está provocando elevadas tasas de mortalidad entre las focas arpa en la región, concluye un estudio publicado en la revista científica PLoS ONE

La Universidad Duke (EE.UU.) y la organización International Fund for Animal Welfare (IFAW) señalan que la superficie de hielo en el norte del océano Atlántico se ha reducido un 6% por década desde 1979.

Las focas arpa utilizan las placas de hielo que se crean en la costa este de Canadá para parir y amamantar a sus crías en febrero y marzo, al final del invierno en el hemisferio norte y del inicio de la primavera. Pero la escasez de hielo ha supuesto un dramático aumento de la mortalidad de estos mamíferos marinos, sobre todo en los cachorros.

Cazadores de focas

El Ministerio de Pesca de Canadá calcula que el 80% de los cachorros de foca nacidos en 2011 murieron por la falta de hielo, explica IFAW. La organización, creada hace más de 40 años para luchar contra la caza comercial de focas en Canadá, estima que, cada año, Canadá autoriza la captura de unos 300.000 ejemplares, en su mayoría de pocas semanas de edad, para vender sus pieles en los mercados internacionales.

Canadá, opina la plataforma conservacionista, considera que la población de focas en la costa atlántica del país no está en peligro y que su caza es fundamental para la supervivencia de las comunidades pesqueras del este de Canadá.

Foca arpa

«Como especie, las focas arpa suelen ser capaces de hacer frente a los cambios naturales en el clima, pero nuestra investigación sugiere que pueden no estar tan bien adaptadas para reaccionar ante los efectos de la variabilidad a corto plazo, combinados con el cambio climático a largo plazo y las influencias humanas, tales como la caza y la captura incidental», afirma David W. Johnston, de la Universidad de Duke.

Informes recientes indican que algunas focas arpa han buscado nuevas zonas de reproducción en el este de Groenlandia, aunque, por otro lado, miles de focas siguen regresando cada año a las zonas tradicionales de cría, en el golfo de San Lorenzo o en la isla de Terranova, a pesar de las condiciones del hielo.

Foto: Wikimedia – Matthieu Godbout