domingo, 15 de enero de 2012

Una de las víctimas del Costa Concordia era peruano. «Hablamos con él en Navidad” dijo su hermano

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El Mundo
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Tomás Costilla, Accidente del Costa Concordia,

Una de las víctimas del naufragio del Costa Concordia, era peruano, originario de la ciudad de Trujillo. Se trata de Tomás Costilla Mendoza, de 50 años y sin hijos. Era un antropólogo trujillano que decidió dejar su carrera hace 13 para trabajar en cruceros. Su hermano Jorge, entrevistado hoy dijo que al parecer su hermano “se arrojó del buque, pero se golpeó al caer y se ahogó”. Dijo, asimismo, que “la última vez que hablamos con él fue para Navidad”. En total 26 eran los peruanos que estaban a bordo del crucero.

El Comercio.pe

Los familiares del peruano Tomás Costilla Mendoza, quien figura como fallecido en el naufragio del crucero Concordia en la costa italiana, pidieron a las autoridades acelerar las gestiones para repatriar el cuerpo del antropólogo trujillano.

Jorge Costilla Mendoza, hermano de la víctima, señaló que en comunicación con un primo suyo, en Italia, le confirmaron el deceso de Tomás, quien a mediados de diciembre se embarcó en el buque italiano.

“La última vez que tuvimos contacto con él fue por Navidad, vía telefónica. Decía que lamentaba no celebrar su cumpleaños (29 de diciembre) en familia”, declaró.

Sobre las circunstancias del suceso, dijo que aún no han recibido ninguna comunicación oficial y que, por el momento, su único medio de información es internet y algunos medios locales e internacionales.

“Algunas versiones que hemos recibido es que mi hermano se arrojó del buque; sin embargo, se golpeó al caer y se ahogó. Él (Tomás) sabía nadar muy bien, pero creo que no soportó las frías temperaturas del Mediterráneo”, indicó.

Detalló que la noticia aún no es conocida por su madre Melania Mendoza Rojas, de 70 años, quien padece de diabetes e hipertensión.

“Estoy esperando el momento propicio para decírselo. Por su estado de salud, una noticia así es peligrosa”, manifestó Jorge, quien conservó la calma en todo momento.

El compatriota, de 50 años y sin hijos, era un antropólogo trujillano que decidió dejar su carrera hace 13 para trabajar en cruceros.

Según sus familiares, quienes lo recuerdan como una persona alegre, dijeron que se desempeñaba en el área de mantenimiento y conservación de cabinas del crucero en el que trabajaba.