martes, 31 de enero de 2012

Cinco puntos que debe conocer sobre las primarias de los republicanos en Florida

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Cinco puntos que debe conocer sobre las primarias de los republicanos en Florida

Hoy se celebran las primarias de los republicanos en estado de La Florida, EE UU. El siguiente trabajo publicado en El Mundo le dará luces sobre el escenario que se presenta en uno de las regiones americanas donde viven más hispanoamericanos:

Ningún candidato ha repetido triunfo por ahora en las primarias republicanas. Rick Santorum ganó en Iowa, Mitt Romney arrasó en New Hampshire y Newt Gingrich sorprendió remontando en Carolina del Sur. Un detalle que subraya la importancia de los comicios de Florida: el estado donde se celebra este año la convención republicana y donde está obligado a ganar cualquier aspirante a llegar a la Casa Blanca. Estas son cinco claves para comprender lo que se juegan los candidatos en estas primarias.

1. Romney devuelve el golpe

Las primarias de Carolina del Sur fueron un duro golpe para Romney. No tanto por la magnitud de la derrota como por el frenazo a sus aspiraciones de concluir la campaña por la vía rápida. Él quería arrasar en los primeros estados y ganar tiempo para su pugna con Barack Obama. Pero el triunfo de Gingrich alteró sus planes y amenaza ahora con mantener viva la carrera al menos hasta principios de marzo. Aun así, se podría decir que Florida ha sacado lo mejor de Romney: llegó aquí nueve puntos por detrás en los sondeos y ahora tiene una ventaja holgada sobre Gingrich.

Hay muchos motivos para el vuelco. Los expertos apuntan a sus recursos económicos: ha gastado en anuncios cuatro veces más que su rival. Pero la remontada es también el fruto de su inteligencia afilada en los dos debates televisivos y de un entorno donde imperan la disciplina y la profesionalidad. Romney ha enviado a sus hombres a los eventos de Gingrich para aquilatar mejor la respuesta a sus ataques y ha abandonado su espléndido aislamiento para criticar a su rival conservador. Además ha publicado sus dos últimas declaraciones de impuestos y ha zanjado por ahora el debate sobre su situación fiscal.

2. El pasado se vuelve contra Gingrich

No ha sido una buena semana para Newt Gingrich. Llegó aquí convencido de que podía aglutinar el voto conservador. Pero en Florida no ha logrado responder a las expectativas y su respaldo menguante hace muy improbable un triunfo en la noche electoral. El músculo financiero de su rival tiene parte de culpa: el entorno de Romney se ha gastado unos 10 millones de dólares en anuncios para denigrarlo. Algunos tan eficaces como el que recuerda los nombres de los 196 congresistas republicanos que votaron a favor de su reprobación. Pero sería injusto presentar su desplome como un asunto meramente económico.

Si los ataques funcionan es por el tortuoso pasado de Gingrich: un político que logró en 1994 la proeza de ser el primer republicano en cuatro décadas en presidir la Cámara de Representantes y que se vio obligado a dimitir por las presiones de sus colegas cuatro años después. Quienes conocen al candidato le retratan como un político poco de fiar y recuerdan su carácter errático y sus excentricidades, cuyo mejor ejemplo es el anuncio de construir una colonia lunar. Gingrich promete revolucionar Washington como un ‘outsider’. Pero el entorno de Romney le retrata como un “insider” que ha amasado su fortuna bordeando la legalidad.

3. Ni Santorum ni Paul cuentan aquí

Florida es un duelo entre Gingrich y Romney, a quienes los sondeos atribuyen en torno al 70% de los votos. Ni Ron Paul ni Rick Santorum se han esforzado por hacer campaña aquí. Los dos saben que Florida no es Iowa o New Hampshire. Es imposible ganar haciendo campaña puerta por puerta y marca la diferencia la publicidad. Los anuncios son más caros que en otros estados y los candidatos deben contratarlos en los 10 mercados publicitarios distintos. Un detalle sólo al alcance de los aspirantes mejor pertrechados para la pugna electoral. Por eso Santorum y Paul han preferido no competir. Se han dejado ver en los debates de Jacksonville y Tampa y han aparecido en eventos esporádicos.

Pero su futuro no depende del resultado de Florida sino de lo que ocurra en los comicios del mes de febrero. El entorno de Paul ha anunciado que hará campaña en estados pequeños como Nevada, Maine o Minnesota, donde no se celebran primarias sino ‘caucus’ y donde sacar delegados es menos costoso que en los estados grandes. En cuanto a Santorum, ni siquiera seguirá el recuento en Florida. Su campaña celebra eventos estos días en Misouri, Minnesota, Nevada y Colorado: cuatro de los estados que votan durante el mes de febrero.

4. Los latinos no son tan importantes

Los candidatos han aprovechado la escala en Florida para cortejar el voto hispano. Gingrich y Romney concedieron sendas entrevistas al popular canal Univisión y desgranaron sus propuestas en un encuentro de líderes hispanos organizado por el ex gobernador Jeb Bush. Y sin embargo esta vez el voto latino no es tan importante. En Florida sólo pueden votar los votantes registrados como republicanos. Y dentro de ese grupo los hispanos apenas suponen un 11%. La mayoría viven en el sur del estado y no comparten los problemas de otros puntos del país. Un tercio son cubanos y otro tercio son puertorriqueños.

Apenas hay mejicanos preocupados por los efectos de la inmigración ilegal. El voto hispano será muy importante en las presidenciales de noviembre, donde los republicanos aspiran a acercarse al 44% que logró en 2004 el presidente Bush. En las primarias del martes importa más el voto de los jubilados, que suponen más de la mitad de los votantes registrados para votar.

5. La importancia del voto por correo

Aquí no todos votan el martes. Muchos colegios están abiertos desde el fin de semana y un porcentaje muy alto emite su voto por correo. Los expertos calculan que unos 118.000 republicanos habían enviado su papeleta a mediados de enero y que un tercio del electorado haría lo propio antes de la jornada electoral. El voto por correo es un factor muy relevante en los comicios de Florida. Bien lo sabe el gobernador republicano Rick Scott, que ganó en 2010 unas primarias que hubiera perdido si se hubiera escrutado sólo el voto presencial.

Esta vez el voto por correo beneficia a Romney. No sólo porque muchos ciudadanos enviaron su papeleta antes de su derrota en Carolina del Sur. También porque el candidato cuenta con los recursos suficientes para enviar por dos veces a medio millón de personas los papeles necesarios para votar.

Foto: Getty