jueves, 2 de febrero de 2012

Dos ataques de las FARC, en Cauca y Nariño, causan 17 muertos y unos 90 heridos

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El Mundo
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Ola de atentados en Colombia

La población colombiana no se reponía aún de un atentado hecho por las FARC en Nariño, que dejó 12 muertos y 70 heridos, cuando un nuevo estallido de un carro bomba viene a ocurrir, esta vez en el departamento del Cauca. En este último atentado murieron 3 civiles y 2 policías y 20 quedaron heridas.

El Espectador

Un nuevo atentado terrorista fue registrado en el departamento del Cauca en la población de Villa Rica en donde explotó un carro bomba cerca a la estación de policía.

Según el reporte preliminar de las autoridades, la explosión dejó tres civiles muertos, dos policías fallecidos y 20 personas heridas, entre los cuales se encuentran cinco uniformados.

En el atentado perdió la vida el comandante de la Policía, sargento Guido Cifuentes.

Información suministrada por el secretario de Salud de ese departamento, Óscar Ospina, los heridos fueron remitidos a los hospitales de Puerto Tejada y Francisco de Paula Santander.

Las personas que están heridas de gravedad fueron trasladadas a la Clínica Valle del Lili.

Al parecer, entre las personas muertas hay un menor de edad.

Ospina señaló que el hospital de Villa Rica sufrió gran afectación debido a que se encuentra al lado de la estación de policía en donde explotó el carro bomba.

Las autoridades declararon la emergencia hospitalaria en el norte del departamento.

Una bomba mata a 12 personas y causa heridas a otras 70 en Tumaco, Colombia

Terrorismo en Colombia,

El Pais

Los autores del atentado tenían la intención de causar el mayor daño posible. Y lo han hecho: doce muertos y más de 70 heridos, 30 de ellos policías y varias decenas en estado grave, es el saldo de una acción terrorista en Tumaco, un humilde municipio sobre el litoral Pacífico, en el sureño departamento de Nariño, Colombia.

Con los primeros indicios, la Policía ha señalado a la guerrilla de las FARC. «Este ataque es una expresión de cobardía de las FARC», ha sentenciado el general Rodolfo Palomino, director de Seguridad Ciudadana. Con más información en su despacho, el presidente Juan Manuel Santos ha sido enfático: el atentado es una «demostración de desespero» de este grupo ilegal ante la implacable persecución a la que está siendo sometido.

El general Palomino ha dicho que todos los indicios apuntan a que el atentado ha sido obra de la columna móvil Daniel Aldana, una guerrilla que también en este miércoles fatídico había causado una desazón general al anunciar que por ahora no iba a liberar a seis policías secuestrados desde hace una década como lo había prometido en varios comunicados. Otras fuentes de inteligencia han afirmado no tener dudas de que «la criminal matanza fue obra del Frente 29 de las FARC». En igual sentido se ha pronunciado el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras. «Resulta contradictorio que tengan un gesto humanitario, que tampoco han concretado, y luego colocan una bomba que no tiene nada de estratégico ni militar, porque la mayoría de personas a las que han herido o matado son gente humilde».

Sin embargo, en esta área también se han presentado otras acciones violentas ejecutadas por poderosas bandas de narcos que se pelean a muerte el control de las rutas ilegales para el transporte de la droga.

Lo peor es que el saldo de víctimas podría ascender porque algunos de los heridos han sido trasladados a los centros de atención con lesiones de gravedad. «Todo fue muy caótico, parecía el infierno», ha explicado un lugareño a las televisiones locales.

«Fue horrible. No hay derecho a que hayan actuado con tanta sevicia», ha dicho el alcalde del municipio Víctor Gallo. En efecto, la carga explosiva estaba mimetizada en una motocicleta que fue estacionada frente a una céntrica estación de la Policía. Eran las dos de la tarde, justo la hora en que el comercio abre sus puertas y muchos empleados regresan a sus sitios de trabajo después de la hora de almuerzo, cuando la bomba ha explotado. «Sentimos el impacto fuerte, muy fuerte. La estación de Policía quedó como si la hubieran demolido con maceta, quedó totalmente desbaratada, había mutilados, muchos heridos», ha dicho en un estremecedor relato uno de los sobrevivientes a las emisoras nacionales.

Tras la explosión, muchas personas se han volcado en auxilio de los heridos. Cesar Urueña, director del Socorro Nacional, ha dicho en un reporte preliminar que se evacuaron a los heridos con rapidez no sólo para prestarles los primeros auxilios sino por temor a otra explosión. «De las 70 personas que se han trasladado, 30 heridos están en el hospital Divino Niño y 28 en el Hospital San Andrés», ha informado. La romería, en medio de la desesperación, de los familiares en busca de sus seres queridos era conmovedora. Entre los afectados había policías y civiles, muchos de ellos niños.

Tumaco es un humilde puerto de Nariño al que paradójicamente le dicen La Perla del Pacífico. De 170.000 habitantes, está a unos 300 kilómetros de San Juan de Pasto, la capital de este departamento. Para llegar aquí puede hacerse por una carretera en condiciones deplorables o a través de las numerosas ensenadas que lo rodean. Estas dificultades de acceso han sido aprovechadas por los narcotraficantes que han convertido a este exótico paraíso en un lugar privilegiado para camuflar los cargamentos de droga y luego sacarlos a mar abierto.

Por el control de este escenario natural se pelean a muerte las FARC y las bandas criminales. De su manejo depende en gran medida la ganancia que les reporta el tráfico de narcóticos. Por eso, los hechos de violencia se suceden a granel. Horas antes de esta violenta explosión en el casco urbano ya se había informado de la desactivación de un coche bomba en la zona rural. Anoche viajó al área el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, para establecer con precisión lo sucedido, sus responsables y, lo más doloroso, el número real de víctimas.