martes, 7 de febrero de 2012

El gobierno canadiense autoriza a la SCRS usar informaciones obtenidas bajo tortura

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Canadá
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Vic Toews

El gobierno de Canadá autorizó al Servicio canadiense de informaciones de seguridad (SCRS) utilizar las informaciones obtenidas bajo tortura, en los casos dónde la seguridad de la población esté en peligro.

Esta directiva constituye un cambio de la política del gobierno, que exigía hasta ahora que la CSRS descartara toda información obtenida de dudosa manera.

The Canadian Press obtuvo, gracias a la Ley de acceso a la información, copia de una directiva de dos páginas preparadas en diciembre del 2010, en la cual el ministro de Seguridad Pública, Vic Toews, avisa a la SCRS que el gobierno espera, a partir de ahora, que los servicios de seguridad hagan de la protección de la vida humana y de la propiedad privada su más alta prioridad.

Informado de esta nueva directiva, la sección canadiense de Amnistía Internacional condenó vivamente esta medida, indicando que la información obtenida bajo la tortura es inaceptable en una sociedad de derecho.

Anteriormente, una directiva del ministro, emitida en mayo del 2009 precisaba que la SCRS no debería apoyarse sobre informaciones obtenidas bajo tortura y que debería poner en práctica otros métodos para obtener las informaciones.

Pues ahora, la nueva directiva indica, que en “circunstancias excepcionales” donde haya una amenaza a la vida humana o a la seguridad pública, la urgencia puede obligar a las SCRS a compartir información, la más completa disponible, con las autoridades pertinentes, “incluyendo la información otorgada por agencias extranjeras que pueden haber sido obtenidas por la tortura o de mala manera.

En tales circunstancias, calificadas de “raras”, no es posible siempre determinar cómo los organismos extranjeros han obtenido esas informaciones, y el hecho de ignorarlas simplemente a causa de su origen, puede representar “un riesgo inaceptable para la seguridad pública”, se lee en la directiva ministerial

En la primavera del 2009, un dirigente del SCRS ocasionó todo un escándalo al afirmar delante del Comité de la Cámara de los Comunes que los servicios de seguridad no se preocupaban del origen de la información si esto permite evitar un acto terrorista como la destrucción de un avión de Air India o un atentado como el del 11 de septiembre en los Estados Unidos.

En ese momento el gobierno de Harper reaccionó rápidamente para calmar los ánimos, afirmando que está claro que una información obtenida por la tortura no era admisible.

Con información de La Presse

Foto: blog.pardons.ca