jueves, 16 de febrero de 2012

«Artemio», el último jefe de Sendero Luminoso será acusado por la muerte de al menos 131 personas

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El Mundo
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Artemio,

Florindo Flores Hala, alias «Artemio», el último jefe histórico de Sendero Luminoso, capturado recientemente por las autoridades peruanas, será enjuiciado por las muerte de al menos 131 personas. No son todos los casos, son los casos documentos, sobre los cuales existen 23 testigos protegidos que declararán en su contra. El volumen de los crímenes atribuidos, expresa lo sanguinaria y violenta que era la agrupación terrorista Sendero Luminoso.

La República.pe

No tiene escape. La Dirección Contra  el Terrorismo (Dircote) y la Dirección Antidrogas (Dirandro) cuentan con 23 testigos protegidos que acreditarán ante la justicia que Florindo Flores Hala condujo personalmente acciones terroristas que terminaron con la vida de 131 personas, entre 1989 y 2011.

De acuerdo con informes de ambos organismos policiales elevados al Ministerio Público para que proceda a formular la acusación contra el «camarada Artemio», se le atribuye el homicidio de 56 efectivos del Ejército, 43 policías y 32 civiles, entre autoridades y pobladores, como resultado de emboscadas, crímenes selectivos, ataques a establecimientos públicos, incursiones a poblaciones y enfrentamientos armados con las fuerzas de seguridad.

Fuentes de la Dircote y de la Dirandro explicaron que de los centenares de casos que se endilga al cabecilla del Comité Regional del Huallaga (CRH) han documentado 131 con la participación de testigos presenciales que están dispuestos a testificar en el proceso judicial que enfrentará «Artemio».

Son testigos protegidos por la ley y se les identifica únicamente con un código. Dircote y Dirandro han registrado sus declaraciones, las que tendrán un valor determinante para condenar por graves delitos a Florindo Flores Hala.

También cuentan las autoridades con colaboradores eficaces, en su mayoría ex senderistas, que ofrecerán su versión de cómo «Artemio» les encargaba de la emboscada a efectivos de las fuerzas de seguridad, fiscales y jueces, así como la eliminación física de pobladores a los que consideraba peligrosos para la organización criminal.

HISTORIA DE SANGRE

«Artemio» lideró la más grande masacre de militares en el Huallaga. El 15 de setiembre de 1989 atacó la base contrasubversiva de Madre Mía, en Tocache. Fueron masacrados 13 efectivos del Ejército.  Sobre este hecho, hay testigos.

El 27 de marzo de 1989 los seguidores de Florindo Flores embistieron la base policial de Uchiza y acabó con 10 policías. «Artemio» en esa ocasión dispuso que los tres oficiales, el mayor Carlos Farfán Correa, el capitán Walker Moscoso Carrera y el alférez Walter Rengifo López, fueran ajusticiados en la plaza de armas de Uchiza. El jefe terrorista les dio la oportunidad de vivir si es que renunciaban a la Policía Nacional y se sumaban a Sendero Luminoso. Pero los uniformados se negaron.

Las matanzas prosiguieron.

El 20 de diciembre del 2005 una columna de veinte terroristas emboscó a una patrulla a la altura de Angashyacu. Fueron asesinados ocho efectivos de la comisaría de Aucayacu.

Entre las víctimas se encontraba el mayor PNP Marino Martínez Palacios, que retornaba de conducir un operativo antidrogas en la zona. Martínez previamente había trabajado como jefe de la Sección contra el Terrorismo (Secote), en Huánuco. Su muerte se debió a una venganza.

Los testigos afirman que los senderistas remataron con disparos en la cabeza a los policías y se apoderaron de sus fusiles Kalashnikov.

SIN CLEMENCIA

El 14 de junio del 2007, en Tocache, una columna encabezada por «Artemio» emboscó  una camioneta policial y mató al fiscal de la provincia, Arturo Campos Vicente, y a tres efectivos que lo acompañaban. Las autoridades habían cumplido una misión antinarcóticos en El Ramal de Cachiyacu. Los testigos aseguran que «Artemio» atacó la camioneta a pedido de los capos del narcotráfico de la zona, afectados por las constantes incursiones  de las autoridades.

El 24 de julio del mismo año, «Artemio» perpetró otro homicidio múltiple. En la zona de Yanajanca, en la provincia de Tocache, voló una camioneta y ocasionó la muerte del juez de paz de Nuevo Progreso, Bernardo Tarazona Carbajal, y tres policías.

El juez Tarazona había cumplido con el levantamiento del cadáver de Jesús Pardo Valdivia, un poblador asesinado por los senderistas con siete balazos, bajo la acusación de colaborador de las fuerzas del orden.

La Dircote y la Dirandro han conseguido testigos dispuestos a declarar, que presenciaron el asesinato de dos suboficiales de la policía, Máximo Paico Dextre y Meljid Sedano Chávez. Los senderistas, dirigidos por «Artemio», los sorprendieron cuando se desplazaban  por El Mirador, en el valle del Monzón. Paico y Sedano realizaban actividades antidrogas.

VÍCTIMAS CIVILES

En la relación de crímenes atribuidos a Florindo Flores por los colaboradores eficaces se incluye una matanza sistemática de 16 pobladores que ocurrió entre abril y octubre del 2007.

Los hechos se registraron en los caseríos Los Milagros, Las Mercedes, Riofrío, 27 de Mayo y San Francisco, en Aucayacu; en Ramal de Aspuzana, en Tocache; y Pacae, en José Crespo y Castillo.

La mayoría fueron asesinados por «Artemio» porque presuntamente cooperaban con las fuerzas del orden.

Como parte de esta masacre, el 23 de octubre del 2007 los senderistas acribillaron a los cuatro miembros de la familia Rodríguez Figueroa, en el caserío Pacae. Este caso fue particularmente cruel.

Los terroristas aleccionados por «Artemio» ingresaron a la vivienda de Pablo Rodríguez Huertas (46 años), su esposa Victoria Figueroa Doria (45 años), su hija Candy Rodríguez Figueroa (20 años) y el primo de esta, Wilmer Hilario Isidro (30).

Los maniataron, los torturaron y los ejecutaron con un balazo en el cráneo. «Por soplones», decía el letrero que los homicidas dejaron en el lugar. Supuestamente, la familia informó a las autoridades sobre el paradero del «camarada Clay», Héctor Aponte Sinarahua, muerto al enfrentarse a la policía, el 19 de febrero del 2006, y del «camarada JL», Mario Espíritu Acosta, brazo derecho de «Artemio», caído en lucha con la policía el 9 de diciembre del 2007. Candy Rodríguez fue conviviente de «Clay».

Muchos de los crímenes mencionados fueron esclarecidos por la Dircote y la Dirandro con la ayuda de testigos y colaboradores eficaces, quienes ahora serán parte fundamental de la acusación contra Florindo Flores Hala.

En algunos casos se trata de ex senderistas que han manifestado que el propio «camarada Artemio» les indicaba los nombres de sus víctimas y que luego los felicitaba por la acción cumplida.

Ahora se verán cara a cara en la obligatoria confrontación.

Pero las autoridades también cuentan con información que prueba que Florindo Flores, durante casi treinta años, condujo el Comité Regional del Huallaga (CRH). En consecuencia, todos los hechos de sangre y violencia le son atribuibles.

Un informe de la Dircote sostiene, por ejemplo, que cuando el CRH sufrió la eliminación o arresto de mandos y de militantes, «Artemio» se encargó personalmente del reclutamiento de nuevos elementos.

«Ante la pérdida de importantes ‘cuadros’ (senderistas con amplia preparación política e ideológica) y militantes, la desarticulación de varios de sus comités populares y la ausencia de ‘escuelas políticas’ (…), ‘Artemio’ decidió replantear su estrategia en el periodo del 2000 para recuperar y mantener el control de la población, esbozando un nuevo plan para atraer a los gremios cocaleros y de las familias de las víctimas de la violencia», señala el informe de la policía antiterrorista.

Para tener bajo supervisión a las poblaciones, dispuso el empadronamiento de todos los lugareños. En realidad, se trataba de la constitución de una forma de dominio bajo la política del miedo.

«Lo hizo de caserío en caserío para evitar infiltrados y ‘soplones’, y despojaba de sus tierras a todo quien se oponía a su línea política», explica el reporte de la policía antiterrorista.

Hay familias afectadas por las prácticas terroristas de «Artemio» que han expresado a las autoridades del Huallaga su disposición para presentar cargos contra el criminal.

Pagará por el asesinato de los erradicadores de hoja de coca

En la relación de víctimas de Sendero Luminoso por las que responderá Florindo Flores Hala se encuentran los trabajadores del Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos de Coca en el Alto Huallaga (Corah), más conocidos como los «coreanos».

«Artemio» dispuso que los eliminaran porque erradicaban los cocales cuya producción se destina al narcotráfico. Eran una amenaza para su negocio ilícito.

El 12 de julio del 2006 acabaron a machetazos con Johnny Cántaro Diego en Tocache.

El 13 de abril del 2007 los senderistas mataron al «coreano» Edgar Ricota Yahuarcani, Huánuco.

El 27 de abril del 2007 ultimaron a los trabajadores Carlos Quispe Caña y César Saldaña Cinarro en  Pucayacu.

El 8 de noviembre del 2010 acabaron con Cano Espinoza Ríos en Tocache.

EN CIFRAS

56 efectivos del Ejército asesinados por «Artemio.

43 miembros de la PNP ajusticiados por el terrorista.

32 civiles también fueron liquidados por Florindo Flores.

23 testigos y colaboradores eficaces acreditan los homicidios de «Artemio».

Foto: photoblog.msnbc.msn.com