domingo, 19 de febrero de 2012

Sarkozy en su primer mitin: «una Francia débil no podrá proteger a los franceses»

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El Mundo
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Sarkozy en su primer mitin masivo: "una Francia débil no podrá proteger a los franceses"

«Una francia débil no podrá proteger a los franceses», dijo el líder conservador en su primer mitin masivo de su campaña presidencial.

El Mundo lo reportó así:

Nicolas Sarkozy ha apostado por reivindicar los valores tradicionales republicanos en el primer mitin multitudinario de su campaña presidencial, celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones del Parque Chanot de Marsella, ante 10.000 militantes entusiastas.

«He venido hoy a hablar de Francia. No se habla mucho de ella en nuestros días, como si estuviera pasada de moda», ha comenzado su intervención a las 3:00 de la tarde, tras los discursos iniciales del alcalde de la ciudad Jean-Claude Gaudin y del secretario general de la Unión por un Movimiento Popular, Jean-François Copé.

«Una Francia débil no podrá proteger a los franceses», ha explicado el líder conservador al comienzo de una alocución de 50 minutos en la que ha querido poner en primer plano conceptos como trabajo, autoridad y responsabilidad. «Valores que no son de izquierdas ni de derechas, sino de la herencia francesa», ha recalcado tras el acto su directora de comunicación, Nathalie Kosciusko-Morizet .

En primera fila no han faltado los pesos pesados del partido, con el jefe del gobierno actual François Fillon y el futurible primer ministro Alain Juppé al frente, además de Bernard Accoy (presidente de la Asamblea Nacional), ex ministros como Brice Hortefeux o Michèle Alliot-Marie y, por supuesto, la primera dama Carla Bruni, que ha decidido implicarse desde el comienzo en la carrera presidencial.

Su papel en la crisis

«¡Nicolas, Nicolas!», le han aclamado sus partidarios, que han abucheado igualmente en varias ocasiones, cada vez que el aspirante de la UMP se ha referido, sin mencionar jamás su nombre, a su rival socialista en estos comicios, François Hollande, que le lleva no obstante delantera en los sondeos. Sarkozy ha comenzado hablando de su amor por su país para retratarse inmediatamente como el salvador de Francia durante este quinquenio lastrado por «la tormenta económica y financiera más grave que el mundo ha conocido desde los años 30».

«Los viejos recuerdan que los años más sombríos llegaron con la debilidad de gobiernos efímeros», ha evocado. «Desde la crisis de 2008, Francia ha resistido y los franceses han dado la cara. Ya sé las dificultades y sufrimientos que esto ha generado. Tengo un deber de lucidez. No pretendo que hayamos tenido éxito en todo. Pero sí que hemos logrado escapar a una catástrofe», ha comentado.

«Los que hacen como si nada grave hubiera ocurrido estos años mienten a los franceses y no les rinden servicio», ha añadido en clara alusión al programa del PS que aboga por mantener y ampliar las políticas sociales subiendo los impuestos. «Negar la crisis no sólo es deshonesto, es una torpeza. No se puede proteger al país contra las amenazas que hacemos semblante de ignorar. Decir a la gente que no hay riesgos es jugar con su futuro, es irresponsable y moralmente inaceptable», ha insistido en el ataque directo a su adversario.

«La verdad no debe darnos miedo. Francia no está en quiebra, ni los sueldos y las pensiones se han bajado, ni la gente ha sido expulsada de sus hogares, ni el paro se ha multiplicado, como en tantos otros países tan cercanos a nuestros corazones y nuestras fronteras», ha agregado en clara alusión a los países europeos en dificultades, incluida España.

Críticas a Hollande

Después, ha enlazado una serie de ‘uppercuts’ verbales dirigidos directamente al campeón socialista y sus propuestas: «La idea de trabajar más es la única forma de preservar nuestro modelo de vida, que se hundiría con las deudas de un gobierno incapaz de decir no a la mínima reivindicación. Nuestra generación no tiene el derecho de dejar a nuestros hijos las facturas que no hemos tenido el valor de asumir».

El candidato ha defendido acabar con las 35 horas laborables, retrasar la jubilación a los 67 años y, por supuesto, racionalizar la entrada de inmigrantes. «Todavía recuerdo a aquellos que querían permitir los burkas y separar hombres y mujeres en las piscinas públicas. ¡Cuando uno ama Francia, no admite presiones de las minorías!», ha exclamado.

Cambio de la Ley electoral

«También hay que tener el valor de decirle a las elites que una parte de ellos no ha estado a la altura otorgándose unas remuneraciones fuera del sentido común. Hay que decir a los jóvenes que no saldrán adelante sin esfuerzo y a los obreros que no podrán ganar más trabajando menos y a los jubilados que no podemos pagar las pensiones a crédito».

Sarkozy ha acusado igualmente al aspirante socialista de prometer cosas y matizar sus promesas al día siguiente, así como de instrumentalizar temas graves como la eutanasia, la familia, el matrimonio, «que hay que abordar con infinita precaución puesto que son referencias de nuestra identidad que no queremos sacrificar por la moda del momento».

El candidato de UMP ha afrontado la recta final de su intervención haciendo una defensa del concepto de autoridad («la del maestro en la escuela, del policía, de la ley, del saber y de la moral») y abogando por la celebración de referendos para decidir los grandes temas que preocupan al país. Y ha terminado lanzando la bomba del día: una propuesta para reducir el número de diputados y senadores y cambiar la ley electoral a un modelo porcentual que dé mayor presencia de las minorías en la Asamblea Nacional y el Senado.

Al final, todos han cantado ‘La Marsella’ y Carla Bruni, emocionada, ha declarado a la televisión: «Ha sido maravilloso”». Mientras, en los medios de comunicación galos, resumían que ‘Sarko’ sigue escorándose la derecha…

 Foto: AFP