sábado, 3 de marzo de 2012

El partido «refugio» se hunde

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Entre Fronteras
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Jefe de la Coalition Avenir Qébéc

Siempre vi en la CAQ el partido «refugio» que los quebecois necesitaban. Refugio para escapar del hastío del tripartidismo, que dirige a Quebec desde hace muchos años. Nos referimos al Partido Liberal de Quebec, PLQ; al Partie Québécois, PQ y al que era el partido Acción Democrática de Quebec, ADQ.

Vi en la CAQ el partido refugio, no por tratarse de ellos precisamente, sino porque ellos irrumpieron en la escena quebecois mostrándose como esa alternativa. Un lugar de refugio que cada vez pareciera no ser un lugar muy seguro.

Cuando todavía eran un embrión, las encuestas lo daban como el partido ganador de las elecciones que pudieran realizarse en Quebec y su jefe François Legault como el futuro primer Ministro.

Ahora que la criatura ya gatea, los electores no le tienen el mismo afecto y muchos lo rechazan.

¿Llegará a caminar la criatura?

II

¿Qué es la CAQ?

No es precisamente el más rimbombante de los nombres. Son las siglas de su nombre de pila, la Coalition Avenir Québec, CAQ. Así se llamaban antes de constituirse en partido y así se siguen llamando después que se registraron como la nueva tolda política de Quebec. A los seguidores de la agrupación no les queda más alternativa que llamarse los «caquistas».

Para mí, por aquí empezó el problema ¿Por qué llamarse coalición?, cuando en realidad no lo eran, ni antes ni después de constituirse en partido. Un partido es unitario, a pesar que en su interior haya opiniones divergentes. Por tanto está demás llamar a un partido unitario, coalición.

A no ser que esa idea la hayan tenido en mente cuando pensaban aliarse –como en efecto lo han hecho- con Acción Democrática de Quebec, ADQ. Pero tampoco es el caso, porque siempre se manejó la tesis –como en efecto los hechos lo corroboraron- que la ADQ sería absorbida por la CAQ y por tanto esta agrupación seguiría siendo un partido unitario.

Distinto es por supuesto, si la alianza con la ADQ hubiera sido de tu a tu. Esto es que cada quien conservaba su individualidad y por tanto aquí sí cabe el término Coalición. Por ejemplo la Coalición CAQ-ADQ. Pero, esto es otra cosa. Son dos partidos que forman una alianza estratégica y aunque hay un comando central cada quien conserva su propia individualidad.

III

Tengo mis dudas si la CAQ es real o virtual.

Hasta hoy sólo tenemos imágines y notas de prensa del partido. Pero el partido nunca ha realizado una verdadera manifestación de masas. Sólo conocemos  a los personajes fundadores, Legault y Sirois y últimamente a los diputados de la ADQ e independientes que se han plegado a ellos.

Su lanzamiento como agrupación política fue más bien frío, con poca gente, solo una mesa con los personajes fundadores. ¿Qué clase de partido es ese, que no se le ve base de apoyo?

IV

Hasta hoy la CAQ nos ha propuesto un programa de acciones generales, con ciertas propuestas específicas, como aumentos salariales a los profesores o la promesa que todos tengamos un médico de familia. Propuestas desde luego muy loables, pero que constituyen solo un programa.

Un partido político no sólo tiene un programa, tiene un ideario. ¿Cuál es el ideario político de la CAQ?. Ninguno.

Incluso en el asunto de la independencia de Quebec, nos ofrece una alternativa quimérica, una tierra de nadie. Esto es que en su partido pretenden reunir tanto a soberanistas como a federalistas. ¿ Esto es posible?

Ciertamente ambos sectores pueden estar de acuerdo con tener un médico de familia o tal vez que se aumente el sueldo de los profesores, pero más allá de eso qué los puede unir. ¿Qué interés podría tener un soberanista de pura cepa para enrolarse en ese partido, cuando tiene al PQ o a otras agrupaciones que lo pueden representar mejor. Sólo los incautos soberanistas podrían caer allí, pero tarde o temprano tendrán que decidir. Porque independentismo y federalismo no tienen puntos de intersección, son dos líneas paralelas.

De tal manera que es irreal e insostenible la oferta de la CAQ en este aspecto. Si por azares de la política pudieran llegar en el corto plazo al gobierno, en el largo plazo no creo que el proyecto -tal cual como se muestra- pueda sobrevivir.

De todas maneras, démosle la chance a Legault… y digamos con él… On verra…!

Foto: lapresse.ca