jueves, 8 de marzo de 2012

Primero muertas que sencillas. Un homenaje a la mujer

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Primero muertas que sencillas Homenaje a la Mujer Día Internacional de la Mujer, exposición fotográfica, Sofía Carrero

“Primero muertas que sencillas. Un homenaje a la mujer”, busca poner de manifiesto que el mundo emocional femenino es tan importante como la anhelada y luchada igualdad de sexos.

El movimiento feminista, del cual se reconocen sus primeras acciones relacionadas al derecho al sufragio de la mujer a finales del siglo XIX, ha logrado importantísimas reivindicaciones y cambios sociales a lo largo del siglo XX y del naciente milenio. Es innegable que este movimiento, que incentivó a las mujeres a reaccionar y a adueñarse de su propio destino, generó un despertar en el mundo entero, el primero de todos al demostrar que la separación de roles, tal cual había estado concebida, representaba además de una injusticia un desperdicio de potencialidades.

Gracias a las grandes y reconocidas heroínas de este movimiento, y sobre todo a todas aquellas que no figuran en los libros, pero que sin duda hicieron historia en su lucha diaria, las mujeres de hoy en día podemos vivir en un mundo más justo y tener voz. Sin embargo, no pienso que las primeras feministas de finales del siglo XIX hubiesen pretendido alguna vez lo que parece ser la meta actual: ser hombres.

Con tanta sed de igualdad las mujeres están olvidando lo que les hace únicas en nuestro mundo emocional: La feminidad también es importante. Si bien el movimiento feminista nos incentivó a “ponernos los pantalones”, no podemos olvidar que la lucha no acaba con las reivindicaciones sociales. El principal enemigo de la mujer actualmente es ella misma, cuando pretende ser y sentir como hombre, dejando de lado ese mundo emocional tan valioso que la hace más humana, y renunciando a un derecho que el mismo movimiento feminista le dio: ¡El derecho a sentirse como le dé la gana!

Solo llegaremos a la completa “igualdad de géneros” el día que podamos reconocer que nuestras diferencias con el género masculino son una ventaja y no un obstáculo. Muy conocida es la frase de “detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer”; sin embargo, ¿por qué no se ha popularizado la frase “detrás de toda gran mujer hay siempre un gran hombre”? ¿Tenemos acaso las mujeres miedo de reconocer que gracias al apoyo emocional de un hombre podemos llegar más lejos? ¿Acaso en algún postulado feminista está escrito que los logros en la vida de una mujer serán válidos siempre y cuando ningún hombre haya estado involucrado?

En la vida cotidiana, el feminismo está perdiendo cada vez más su significado original de movimiento reivindicatorio, para convertirse en una barata copia del desfasado y criticado machismo. Me preocupa profundamente el constructo mental de significación de “mujer exitosa”, representado por la mujer que ni siente por nadie, ni necesita de nadie, aquella que se levanta pensando que será feliz solo si logra vencer al sexo masculino en todas las áreas de su vida.

“Primero muertas que sencillas. Un homenaje a la mujer” defiende al riquísimo mundo emocional femenino lleno de rojo, locura, surrealismo, pasión y picardía, rescatándolo de los atentados propinados por el feminismo exacerbado y demostrando que una mujer heroica que lleva los pantalones puede hacerlo también mostrando sus piernas, sintiéndose soñadora y derramando ocasionalmente alguna lágrima.

Texto y foto: Sofía Carrero