domingo, 11 de marzo de 2012

Protestan frente a un dépanneur de Verdun tras comentarios anti-québécois de su dueño, un inmigrante

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Protesta frente a Depanneur de L'Eglise por comentarios anti-québécois

Francés, inglés, inmigrantes, separatistas y un depanneur en el sector de Verdun. Esos fueron los protagonistas de un nuevo capítulo en la histórica lucha que es parte del día a día de Montreal y Quebec.

Una docena de miembros de los Jeunes Patriotes du Québec, un grupo de separatistas que luchan por la defensa de los valores québécois, protestaron frente al Dépanneur de l’Église, ubicado en la calle de l’Église de Verdun, por los comentarios de uno de su dueño en contra de los francocanadienses.

¿Por qué?

El jueves, una productora de la estación 98.5 FM llamó a la tienda haciéndose pasar por una clienta. De entrada pidió ser atendida en francés, a lo que el presunto dueño del negocio, un inmigrante, se negó.

La mujer empezó a recordarle la Ley 101 sobre el uso del francés y que obliga a los negocios de la provincia a ofrecer atención a sus clientes en la lengua oficial de Quebec.

La reacción del dueño del comercio no fue la mejor.

Notoriamente enojado, el señor inició una serie de críticas e insultos hacia los québécois. “¿Cuál es su contribución a Quebec? Se quedan en su casa, toman cerveza, fumar cigarrillos, están en la ayuda social. Yo soy un inmigrante aquí, tengo un negocio y tengo que hacerme cargo de ustedes”, dijo.

Las llamadas a la estación se multiplicaron de parte de ciudadanos molestos por la reacción del inmigrante, lo que motivó la protesta de este sábado. Los jóvenes separatistas le dieron un toque irónico a su manifestación, llegaron con cervezas y papas fritas para ponerse a beber y comer frente a la tienda. Critican este tipo de casos de inmigrantes que no quieren integrarse a la cultura de la provincia ni aprender el idioma.

En entrevista con 98.5 FM, Louise Marchand, directora de la Oficina Québécoise de la Lengua Francesa, dijo que este tipo de casos se pueden presentar ante el organismo, el cual puede decretar multas de entre $1.500 y $20.000 por no cumplir la ley 101.

Sin embargo, llamó a no generalizar este tipo de casos y criticó la postura de algunos protestantes. Según Marchand en todos los entornos hay casos malos y buenos, y así como esta persona reaccionó de la manera equivocada, existen muchos inmigrantes que aprenden el francés y están integrados completamente a la sociedad québécoise.

De igual forma, la directora de la oficina criticó el hecho que muchas de las denuncias sobre el uso del francés aparecen en los medios pero no se traducen en quejas formales, por lo que el organismo no puede hacer nada.

Para escuchar la llamada (en francés/inglés) pueden hacer click aquí.

Foto: Google Street View