martes, 13 de marzo de 2012

En la India por lo menos el 35% de los parlamentarios enfrentan juicios ante la justicia

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

La India se considera un país bastante democrático. Sin embargo, en Nueva Delhi en la cámara baja del Parlamento nacional 162 de 543 legisladores, tienen casos pendientes con la justicia.

En las recientes elecciones de Uttar Pradesh, 189 legisladores tienen casos abiertos en los tribunales. Y los casos no son poca cosa: Asesinato, extorsión, violaciones, secuestros, disturbios y corrupción.

Esta situación se repite en casi todos los estados de la India. ¿Por qué? Algunos lo atribuyen a la lentitud de la justicia para sancionar los juicios, que se toman hasta 15 años para ello, por lo que muchos personajes entrar en la política y salen de ella sin que sus casos se hayan resuelto.

Otros se remontan hasta la primera Ministra Indira Gandhi cuando prohibió el financiamiento privado a los partidos políticos. «La prohibición de las donaciones cerró la única vía honesta y transparente de recaudar fondos para las elecciones», dice un experto. A los partidos políticos no le quedó más recurso que aceptar los fondos de la delincuencia y los delincuentes ellos mismo entraron en la política, continúa el experto.

Y el electorado no tiene más alternativas al elegir.

Reporte de Abc.es :

Desde su celda Mukhtar Ansari ha revalidado su mandato como parlamentario en las recientes elecciones del estado indio de Uttar Pradesh. Acusado desde 2005 por supuestamente ordenar el asesinato de un rival mafioso, ni este cargo ni otros 30 han evitado que Ansari ganase sus cuartas elecciones, tres de ellas desde la cárcel.

Mitra Sen del Partido Samajwadi, que ganó las elecciones en Uttar Pradesh, tiene 36 casos abiertos con la justicia, 14 de ellos relacionados con asesinatos. Indra Pratap estará en esta ocasión en la oposición tras la derrota del Partido Bahujan Samaj. En los tribunales le esperan 31 casos, diez de ellos por asesinato.

El mayor estado de la mayor democracia del mundo acaba de celebrar elecciones. Uttar Pradesh es una región que con 200 millones de habitantes sería el quinto país en población por delante de Brasil y cuenta con más votantes que Rusia. Los monumentales comicios han sido democráticos, con partidos políticos, actos electorales y una hambrienta prensa.

Casos pendientes

Pero un 38% de los candidatos que se presentaban tenían casos pendientes con la justicia. Asesinato, extorsión, violaciones, secuestros, disturbios y corrupción figuran en la larga lista de delitos supuestamente cometidos por los políticos. En la India los condenados por delitos no pueden presentarse a unas elecciones, pero los tribunales tardan una media de 15 años en cerrar los casos criminales.

Tras las colas para votar y el recuento el nuevo parlamento estatal de Uttar Pradesh cuenta con 189 legisladores con casos abiertos en los tribunales, el 47% del total, según la Asociación para la Reforma Democrática (ADR) de la India. En las anteriores elecciones la cifra se situaba en 140 o un 34%.

Los tribunales tardan una media de 15 años en cerrar los casos criminales

«Los partidos eligen a criminales por sus recursos económicos o su capacidad para captar votos de un modo u otro», afirma Anil Bairwal, presidente de la ADR. «En realidad los votantes no tienen muchas opciones».

Esta tendencia no solo se da en Uttar Pradesh. Las elecciones se celebraron en otros cuatro estados: Goa, Uttarakhand, Punjab y Manipur. Solo este último se libra de la presencia de criminales entre sus políticos. Un 35% de los políticos elegidos en los demás estados tienen cargos pendientes. Es decir, 252 de 690. La situación se repite en Nueva Delhi. En la cámara baja del Parlamento nacional 162 de 543 legisladores tienen casos pendientes.

Dependencia de los caciques

Historiadores y analistas sitúan el comienzo de la criminalización de la política india en el año 1967. La entonces primera ministra Indira Gandhi prohibió las contribuciones económicas de compañías privadas a los partidos políticos. Era un intento por limitar la influencia del mundo corporativo en la política o una forma de dejar sin fondos a la oposición, dependiendo del punto de vista. «La prohibición de las donaciones cerró la única vía honesta y transparente de recaudar fondos para las elecciones», afirma el analista político Prem Shankar Jha en las páginas de la revista Tehelka.

Los partidos políticos comenzaron a depender de mafiosos, criminales y caciques para su financiación y su capacidad para captar votos. «Pero los criminales y caciques se dieron cuenta de que estaban siendo utilizados por los políticos y decidieron entrar ellos mismos en política en los años 80», sostiene Bairwal. «Los beneficios son inmensos. Obtienen poder, controlan a la policía y tienen acceso a los recursos estatales. Les ayuda a evadir la justicia».

En el sistema electoral indio se elige a un representante por distrito. Los caciques locales, pequeños maharajás en sus territorios, se encuentran en la mejor situación para ganar unas elecciones. Además, en una región como Uttar Pradesh donde el 39% de la población vive en la extrema pobreza la población busca la protección de las bandas criminales. Si el Estado falla, alguien ocupará su lugar.

Pero para Bairwal el mayor problema es la falta de transparencia en los partidos políticos y el modo en el que eligen a sus candidatos. «La India es un país democrático, pero los partidos políticos son muy poco democráticos», sentencia Bairwal.

Foto: abc.es