sábado, 17 de marzo de 2012

Sergei Udalsov, el nuevo Lenin ruso salió de la cárcel y vuelve a la calle

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El Mundo
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El nuevo Lenin

Apodado el nuevo Lenin de Rusia, Sergei Udaltsov, es un joven de 34 años ha logrado atraer la atención por su carisma y su decidida voluntad de lucha contra Vladimir Putin. Fue detenido en las calles de Moscú el jueves, pero luego que iniciara una huelga de hambre, fue liberado hoy.

Udaltsov, es jefe del Frente de Izquierda, que ha organizado varias marchas contra el régimen de Moscú. Pero sus accionar se ha visto disminuido debido a la reciente victoria del de Vladimir Putin, que ha desanimado a sus opositores. Udaltsov, a quien lo acompaña su esposa Anastasia, probablemente tendrá que cambiar su estrategia de lucha.

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El ‘nuevo Lenin’ ruso vuelve a las calles tras empezar una nueva huelga de hambre en prisión. Un tribunal de Moscú ha cancelado la detención administrativa por periodo de diez días que pesaba contra el líder del Frente de Izquierda, Sergei Udaltsov.

Había sido detenido el jueves en el centro de Moscú por desobedecer las órdenes de la Policía al intentar organizar una marcha no autorizada tras acabar una protesta permitida por las autoridades. A cambio de su libertad, la juez ha impuesto una multa de 22 euros a este rebelde, que ha sido comparado con el legendario líder soviético por su carisma y carácter combativo contra el sistema actual.

Udaltsov -que nació en 1977, 107 años después que el precursor de la URSS- ya se declaró en diciembre en una huelga de hambre en la que perdió quince kilos, por lo que tuvo que ser ingresado en un hospital. En los últimos años ha pasado en prisión cerca de 300 días y asegura haber sido detenido 100 veces.

Pese a su cercanía al Partido Comunista, Udalstov encarna una versión más rebelde desde una formación que de momento no ha conseguido entrar en el parlamento ruso.

Desde su entorno se considera «histórico» que le hayan conmutado la pena. Su breve paso de la cárcel se ha producido en unas circunstancias algo distintas a las del diciembre pasado, cuando pese al frío y la habitual desafección rusa por la política el líder izquierdista consiguió movilizar a cientos de miles de descontentos con el presunto pucherazo en las elecciones parlamentarias.

Pareja carismática

Entonces su huelga de hambre redobló las protestas y su mujer, Anastasia, saltó al primer plano al retomar el testigo de su marido en su luchar por acabar con el régimen político actual.

Ambos son ya una pareja carismática, entregados a la lucha con las masas, alejados de las comodidades y dependencias de otros opositores que sí son diputados y en una continua situación de semiclandestinidad. Pero ahora la oposición extraparlamentaria rusa ha perdido algo de fuelle tras la amplia victoria de Vladimir Putin en las presidenciales.

En el último mitin, donde cometió la supuesta desobediencia a la policía, los organizadores habían pedido permiso para congregar a 50.000 personas. Pese a tratarse de un día soleado en Moscú, no acudieron ni la mitad de las personas esperadas.

La amalgama de grupos que coordina las movilizaciones ha decidido aplazar las protestas contra el presidente electo, Vladímir Putin, hasta la ceremonia de investidura a principios de mayo próximo. Tal vez por eso Udaltsov propuso recurrir a métodos más radicales como la huelga, la desobediencia civil y tomar plazas públicas como se hizo en la revuelta egipcia con tiendas de campaña emulando la Revolución Naranja de Ucrania, que logró anular las presidenciales en 2004.

Pero el radicalismo de Udaltsov puede espantar a sectores más moderados de una clase media cada vez menos ilusionada con el mensaje de Putin. «El plan es centrar todos los esfuerzos de la oposición en el mayor mitin de protesta días antes de la investidura de Putin el 7 de mayo», dijo Udaltsov a Efe antes de ser detenido.

Foto: elmundo.es