jueves, 5 de abril de 2012

Recordando a Kurt Cobain

Publicado en:
Blogs
Por:
Temas:

Kurt Cobain

Todavía recuerdo los lirios blancos. A los Meat Puppets. Recuerdo la iluminación azulada. Ese escenario azul que llevó a pensar a fanáticos y asiduos de las teorías conspirativas que ya todo estaba planeado. Recuerdo la versión de la canción de David Bowie “The Man Who Sold the World”.

Recuerdo los días posteriores al descubrimiento de su cuerpo sin vida, un ocho de abril de hace ya dieciocho años. Recuerdo cómo MTV, el MTV con el que yo crecí –era pre-Reality Shows- transmitía el concierto una y otra vez, mecánicamente, como esas personas que prenden un cigarro con la cola del otro. Recuerdo que no había reunión de personas menores de 30 años en la que no fuera el tema de conversación principal.

No recuerdo tanto como quisiera, la verdad. Tenía apenas 9 años. Pero hoy veo hacia atrás y me doy cuenta de que entendía mejor de lo que pensaba. Algo importante había pasado: se había muerto Kurt Cobain.

Tuve la tentación de llenar de datos estas líneas. De estudiar su vida, desde su nacimiento en febrero 1967 hasta su muerte 27 años después. De Seattle y el café Java’Tude donde todo nació. De Krist Novoselic y Dave Grohl. De Pearl Jam. De sus influencias. Incluso me provocó escribir sobre el proceso dialéctico que llevó al Grunge al primer plano mundial de la música… Una apología normal. Pero no había nada de normal en él. Además, no estoy escribiendo sobre un fenómeno que ocurrió hace un siglo. Esto de verdad me afectó. Así que sigo escudriñando en la memoria.

Recuerdo el concierto en Roma, especialmente cuando la policía empezó a repartir bastonazos a la audiencia enloquecida, y la reacción Cobain: “Police, piano”. Recuerdo que, como todo artista de culto, tenía una secta que se preciaba de coleccionar sus grabaciones inéditas. Recuerdo a esas mismas personas burlándose de aquellos que conocieran solamente “Smells like Teen Spirit”, o que pensaran, por ejemplo, que “Nevermind” era mejor que “Bleach”. Entendí así por primera vez algo que Kevin Johansen me dijo con tanta elocuencia años más tarde: “Hay una línea muy fina entre el mainstream y el alternativo”.

Recuerdo la moda de la época, las mangas largas debajo de la franela. Recuerdo cómo los leotardos salieron repentinamente del primer plano musical. Lo más importante había dejado de ser el espectáculo y había empezado a ser la música. Y sin embargo todo el que no sabía tocar guitarra se sabía las primeras notas de “Come As You Are”. Porque era muy simple.

Creo que si Freddie Mercury hubiese conocido a Cobain habría estado atónito por el hecho de que alguien sin voz fuese el vocalista más famoso de la época. Sin embargo lo fue. Hasta el 5 de abril de 1994.

Twitter: @RodriM3105 – rodrigo@noticiasmontreal.com