lunes, 30 de abril de 2012

Con el cuento de la casa propia les vendieron terrenos del Estado a 1.000 personas en Lima, Perú

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El Mundo
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Con el cuento de la casa propia, más de 1000 personas fueron estafadas en Lima, Perú. Hoy muchas de ellas están detenidas. Aunque son las víctimas, iban a cometer un ilícito al invadir unos terrenos propiedad del Estado. Cuando la policía las detuvo, entendieron el engaño. Habían pagado 420 soles por inscripción y 700 soles por una especie de modulo de vivienda, que iban construir sobre un terreno que no les pertenecía.

No falta quienes se aprovechen de los sueños de la gente.

La información de La Republica

Policía detiene a 105 varones y mujeres cuando iban a invadir terrenos del Ministerio del Ambiente en Ancón. Pagaron S/. 420 por inscripción y S/. 700 por módulo de vivienda.

Es casi la una de la madrugada y Ruth Pérez López tiene la certeza de que los 700 soles que pagó por un módulo de vivienda prefabricada y los S/. 420 de inscripción serán suficientes para ser propietaria de su propio hogar. La historia de Ruth es similar a la de otras 1,000 personas  estafadas que ayer intentaron invadir, en Ancón, un terreno del estado, azuzados por una mafia de traficantes de terrenos.

La policía sorprendió a la multitud cuando se congregaba en la Mza. A, lotes 23 y 24 de la asociación de vivienda El Palomar, en Puente Piedra. Fueron detenidos 105 presuntos usurpadores.

Hombres y mujeres iban a tomar posesión de 20 hectáreas de terrenos de propiedad del Ministerio del Ambiente, ubicados en el kilómetro 40 de la Panamericana Norte. Estaban listos para ser embarcados en seis ómnibus, camiones, tráilers y camionetas.

Entre los detenidos se encuentra Rosario Estrada Sotelo quien, según los pobladores, “es la tesorera de  una mafia” que venía amasando una fortuna a costa de la esperanza y la confianza de gente humilde provenientes de Comas, Carabayllo, Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y Huaycán. La República intentó entrevistarla pero solo se limitó a contestar “no tengo nada que hablar”.

Magdalena García López y Rosa Quintanilla confesaron que recurrieron a aquel acto desesperado porque -dijeron- carecen de recursos para acceder a los créditos que promueve el Estado, a través de los programas de vivienda.

Madres solteras, desempleados, vendedores ambulantes y jóvenes universitarios que iban a participar en la invasión admitieron haber sido inducidos por personas que les cobraron considerables sumas de dinero desde agosto del año pasado. No imaginaron haber caído en manos de inescrupulosos que se aprovecharon para lucrar con la necesidad ajena.

En cifras

2.700 serían en total las personas estafadas este año con el cuento de la casa propia, informó el comandante Rómulo Reyes Rosales.

Fotos: larepublica.com