miércoles, 2 de mayo de 2012

Exdirectivo de SNC-Lavalin fue acusado en diciembre pasado de desembolsar dinero para los Gaddafi

Publicado en:
Ciudad
Por:
Temas:

Riadh Ben Aissa, SNC-Lavalin

Un “insider” molesto de la gigante de la ingeniería SNC-Lavalin acusó al exdirectivo de la empresa, Riadh Ben Aissa, de dar -clandestinamente- dinero a los miembros de la familia de los Gaddafi en Libia, según un correo obtenido por CBC News.

“Desde comienzos de los noventa, Ben Aissa desembolsó más de 300 millones (de dólares) en pagos a las empresas que actuaban como intermediarias entre SNC-Lavalin y el gobierno libio”, indica el correo anónimo, que fue enviado a los ejecutivos de la compañía en diciembre pasado.

El mensaje, enviado para mostrar “coraje y ética” pedía a los directivos “¡mover el culo!”.

Riadh Ben Aissa fue el vicepresidente ejectuvo de la división de construcción de SNC-Lavalin hasta que fue forzado a renunciar en febrero pasado.

Ben Aissa debió renunciar junto con Stéphane Roy, por el presunto desembolso inapropiado de 56 millones de dólares a agentes no conocidos.

El domingo, se conoció que las autoridades suizas arrestaron a este exejecutivo y que presentarán cargos de fraude, corrupción y vínculos con lavado de dinero en el Norte de África. La oficial de la justicia suiza, Jeannette Balmer, se negó a dar más detalles sobre el caso.

CBC no tiene pruebas sustanciales de las acusaciones hechas en el correo, ni evidencia de que estén vinculadas a los cargos que ahora enfrenta Ben Aissa en Suiza.

Cabe recordar también, que fue este mismo directivo quien contrató a Cyndy Venier, la canadiense que está detenida en México, tras ser acusada de tener un plan para ingresar al país a Saadi Gaddafi con documentos falsos.

Vanier ha insistido en que Ben Aissa la contrató para evaluar los charters de SNC-Lavalin y para guiar un “plan de reintegración del empleado”, que sería implantado cuando comenzó el conflicto en Libia.

El abogado canadiense de Ben Aissa, Michael Edelson, se negó a discutir sobre la carta, el dilema de Vanier o el estatus actual de su cliente en Suiza.

Lo que sí está claro es que el correo enviado en diciembre pasado, generó una serie de auditorías internas, revelaciones o millones de dólares perdidos, así como la renuncia de tres altos directivos, incluyendo el propio Ben Aissa.

La acción de la empresa ha caído durante el último año, desde el punto más alto de 59,97 dólares hasta 38,52 dólares (al cierre del 1° de mayo).

La compañía, con origen en Montreal, es una de las más grandes firmas de ingeniería en el mundo, con cerca de 28.000 empleados en todo el globo y operaciones en más de 100 países.

Foto: Captura de pantalla – CBC