miércoles, 2 de mayo de 2012

Trabajadores mexicanos celebran su día protestando contra los partidos políticos

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El Mundo
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La marcha de los trabajadores mexicanos por el Día del Trabajo, fue prácticamente un acto de censura para los dos principales partidos políticos del país,  El PAN y el PRI.

El PAN (Partido Acción Nacional) es el partido que gobierna actualmente, a través de Felipe Calderón y cuya abanderada a las próximas elecciones presidenciales es Josefina Vázquez Mota.

El PRI (Partido Revolucionario Institucional) fue el partido que gobernó México durante 71 años, hasta el 2000. Actualmente se presenta a las elecciones, con Enrique Peña Nieto y las encuestas lo dan como favorito.

La marcha de los trabajadores no protestó, al contrario aupó, al Partido de la Revolución Democrática, el PRD, con su abanderado Manuel López Obrador.

La manifestación también apoyaba una nueva central obrera.

La Jornada

La conmemoración del Día del Trabajo se convirtió en un acto en contra del PAN y del PRI, en el que se llamó a los trabajadores a dar un voto de castigo a los partidos que han quebrantado la nación, a cobrarles la factura y vetar a sus candidatos.

Di no a la Mota, No regales tu voto al PRI-AN, Los indignados de Mexicana también votamos, decían algunas de las pancartas de los decenas de miles de trabajadores de sindicatos independientes durante la movilización.

En la que consideraron la última marcha del Día del Trabajo de la era panista, los candidatos también estuvieron presentes, mediante un performance en el que trabajadores, disfrazados con máscaras y atuendos de estos políticos, a codazos y patadas se disputaban una silla con un águila de cartón en el respaldo.

También hubo muñecos de cartón con las figuras de los aspirantes del PAN, Josefina Vázquez Mota, y del PRI, Enrique Peña Nieto, con leyendas en repudio a sus candidaturas.

La movilización congregó en el Zócalo capitalino a más trabajadores que los pasados años; se sumaron más sindicatos a la protesta, los cuales marcharon desde el Eje Central.

El IFE alterno

Participaron también organizaciones campesinas y sociales. Ahí, en medio de rechiflas hacia el régimen calderonista, se llamó a conformar una nueva central de trabajadores, que permita revertir la política antilaboral del panismo, y se anunció que se organizará un IFE (Instituto Federal Electoral) alterno, porque ya se cocina otro fraude.

Un contingente de trabajadores llegó de luto, cargando ataúdes hechizos; eran los empleados de Nacional Financiera, que denunciaron que su fuente de trabajo se está muriendo.

Los grupos más numerosos fueron los sindicatos de telefonistas, de los electricistas, de los pilotos y de los trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México. Todos coincidieron en que el próximo primero de julio los trabajadores deben optar por el cambio de rumbo político, económico y social del país.

En los discursos, en camisetas, mantas y pancartas, los manifestantes hicieron señalamientos de que Felipe Calderón no ha sido el presidente del empleo, sino el de la sangre, del antisincalismo, el que más obreros pobres o desempleados deja, el que ha intentado imponer una reforma laboral regresiva, el que no resolvió las huelgas mineras y el que puso en la calle a los electricistas.

Acusaron que el actual gobierno impide que Mexicana regrese a volar, y quiere llevar a cabo una ilegal evaluación de los maestros. Aquí evaluemos a su gobierno, ¿qué calificación le dan? Preguntó un orador, y la respuesta unánime fue: ¡Cero!

Lo electoral se antepuso al reclamo obrero. Martín Esparza, líder del Sindicato Mexicano de Electricistas; Agustín Rodríguez, del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Pedro Hernández, dirigente de la sección 9 del SNTE, integrada a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, llamaron al pueblo y la base trabajadora a cobrarles la factura al PAN y al PRI, a no darles ni un voto, pues de llegar a la Presidencia de la República se convertirán en verdugos de los trabajadores.

Esparza exhortó a no anular el sufragio, porque el único beneficiado será el tricolor, que hará valer su voto duro.

En cambio, propuso apoyar al único que ha hecho compromisos con la clase trabajadora: Andrés Manuel López Obrador. También anunció que, para impedir otro fraude, pondrán en marcha un IFE paralelo de los trabajadores. Agustín Rodríguez fue quien pidió el veto contra los candidatos que representan más de lo mismo.

Las pancartas reflejaban también el repudio de los sindicalistas a los partidos: Si eres mexicano no permitas que estos partidos sigan saqueando a México: PAN-PRI, Josefina y Enrique, sinónimos de corrupción. Por aquello de que este sería el último primero de mayo de los gobiernos panistas, los trabajadores independientes acuñaron una nueva consigna ¡Ya se van, ya se van, y no volverán!

La plaza se llenó con los integrantes de los sindicatos independientes. No faltó el coro de No pagues luz, y las sonoras rechiflas contra Elba Esther Gordillo y el presidente Calderón.

El mitin lo cerró el Tribunal Internacional de Libertad Sindical, que hizo un pronunciamiento por el Día del Trabajo –que leyeron Laura Mora, de la Universidad Castilla-La Mancha, de España, y el asesor sindical de Uruguay Hugo Barreto–, el cual señala que México se ha convertido en el mejor ejemplo de cómo el nuevo alud neoliberal destruye puestos de trabajo, derechos humanos y conquistas laborales.

Foto: jornada.unam.mx