viernes, 4 de mayo de 2012

Se estudia una salida negociada para que Guangcheng viaje hacia Estados Unidos

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Aun la suerte de Chen Guangcheng no está del todo definida. Sin embargo, pareciera que un acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y China podría estar en proceso. La solución sería permitirle a Guangcheng ir a los Estados Unidos en calidad de estudiante.

Esto ha sido posible después de que el disidente chino habló por teléfono con miembros de la Comisión sobre China del Congreso americano.

Por su parte China informó hoy que si quiere estudiar en el extranjero, debe solicitarlo como ciudadano chino. Aquí podría haber un problema ¿Cuánto tiempo demorará este trámite?

El País

El Gobierno chino ha ofrecido lo que puede convertirse en una salida para la crisis diplomática desatada por la situación del disidente Chen Guangcheng. Pekín ha informado este viernes de que, «si [Chen] desea estudiar en el extranjero, como ciudadano chino, puede solicitarlo, como cualquier otro chino, e iniciar el proceso a través de los canales normales que establece la ley». El anuncio fue realizado por el portavoz del Ministerio de Exteriores, Liu Weimin.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se ha declarado «animada» con esta oferta y ha explicado, en conferencia de prensa, que el embajador en Pekín, Gary Locke, ha conversado este viernes con el activista ciego. «Hemos sido muy claros y estamos comprometidos con sus elecciones [las de Chen] y nuestros valores», ha añadido la jefa de la diplomacia.

Estados Unidos espera que las autoridades chinas tramiten rápidamente la solicitud de Chen para disfrutar de una «beca que le ha ofrecido una universidad de Estados Unidos», según el Departamento de Estado. «El Gobierno chino ha dicho que aceptará la solicitud de Chen para obtener los documentos de viaje adecuados. El Gobierno de Estados Unidos espera que procese sin demora esa solicitud de estos documentos», según ha dicho la portavoz Victoria Nuland.

Los congresistas estadounidenses de la comisión sobre China pudieron oír este jueves al abogado autodidacta Chen Guangcheng implorarles ayuda desde el hospital de Pekín donde está retenido por la policía. El disidente chino telefoneó al Congreso y, con la ayuda de otro activista que traducía sus palabras, explicó: «Quiero ir a Estados Unidos a descansar. No he tenido un respiro en 10 años», según informa la BBC.

Chen ha insistido este viernes, según France Presse, en que no ha solicitado asilo político en ningún momento. Inicialmente insistió en que lo que quería era que las autoridades le permitieran vivir en su patria como un hombre libre. Pero una vez sin la protección de la Embajada de EE UU, donde se refugió durante seis días hasta que aceptó un acuerdo entre ambos Gobiernos, cambió aparentemente de idea y empezó a pedir ayuda para abandonar temporalmente su país.

El disidente, que se lesionó un pie durante su huida, sigue hospitalizado. Sí que puede hablar desde su teléfono móvil pero las autoridades chinas no permiten visitas. «No he podido reunirme con diplomáticos estadounidenses en dos días. Han venido pero no les han dejado entrar», ha asegurado. Tampoco los periodistas han logrado verlo en el centro sanitario.

La situación de Chen, que reveló hace una semana que había huido de su casa para escapar de una especie de arresto domiciliario impuesto por matones, ha ensombrecido la cumbre económica más importante que cada año celebran Estados Unidos y China, las dos mayores economías del mundo. la jefa de la diplomacia Hillary Clinton ha asegurado antes de reunirse con el presidente Hu Jintao que la relación entre ambas potencias «es más fuerte de lo que nunca ha sido». En otro discurso horas después aún en Pekín, Clinton ha hablado de derechos humanos: «Todos los Gobiernos tienen la responsabilidad de tener en cuenta las aspiraciones de sus ciudadanos de tener dignidad y el amparo del Estado de derecho. Y estos no son valores occidentales. Son valores universales aplicables a todas las personas en todos los sitios».

China posee deuda de EE UU por 1,179 billones de dólares. El intercambio de bienes y servicios entre ambos países sumó 390.000 millones en 2009 (último dato disponible), según la Oficina de Comercio Exterior de EE UU.

Durante su llamada a los congresistas reunidos en el Capitolio para analizar su situación, el activista represaliado por su lucha contra los abortos forzados ha implorado ayuda a la secretaria de Estado estadounidense Clinton. «Me quiero reunir con la secretaria Clinton. Espero que me dé más ayuda». Chen ya conversó por teléfono con Clinton el miércoles, cuando esta ya había aterrizado en Pekín para la cumbre y el activista se dirigía al hospital junto al Embajador estadounidense. En aquel momento se explicó que el activista estaba satisfecho con un acuerdo que le permitiría abandonar su pueblo con su familia para trasladarse a estudiar a otra zona del país.

«Lo que más me preocupa ahora mismo es la seguridad de  mi madre y de mis hermanos. Quiero saber cómo están», dijo a la comisión parlamentaria de Estados Unidos a través del activista Bob Fu, director de ChinaAid, que ejerció de traductor y sujetaba el móvil por el que se oía a Chen. El pueblo del activista, Dongshigu, en la provincia de Shandong, está cerrado a cal y canto por guardas como pudieron comprobar dos reporteros de Reuters que intentaron entrar allí el jueves por la noche. Los vigilantes los echaron a voces. «No entréis, están aún ahí, donde no podéis verles. Os pegarán», les advirtió una mujer a las puertas de la localidad.

Foto: PBS – Pantalla video