miércoles, 9 de mayo de 2012

Inmigración Canadá: ministro Kenney introduce una serie de enmiendas a la polémica ley C-31

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Jason Kenney - Ministro de Inmigración de Canadá

La presión tuvo efecto. El ministro de Inmigración Jason Kenney anunció algunas enmiendas a su polémico proyecto de ley C-31 sobre los refugiados y el tráfico de personas.

El proyecto ha sido atacado por varios frentes por lo radical de sus medidas y los grandes poderes que le daba a la figura del ministro para tomar decisiones.

Uno de los principales cambios será la introducción de una revisión de los casos de los llamados “refugiados masivos”, las personas que llegan de manera ilegal al país a través de operaciones masivas.

Bajo el proyecto inicial, estos refugiados serían detenidos y no tendría una revisión de su caso sino hasta después de un año. Ahora el gobierno cambiará la ley para poder aplicar una audiencia de revisión del caso a los 14 días y otra a los seis meses como mínimo.

La gente ha mostrado preocupación por esto”, señaló Kenney a los reporteros este miércoles. “Estudiamos el caso de cerca y como resultado el Gobierno decidió introducir una enmienda que permitirá una revisión de la detención a los 14 días y luego a los seis meses”.

El proyecto inicial del gobierno conservador fue muy criticado por la severidad de sus postulados. El ministro Kenney dice que la medida fue impulsada por casos como los que se han presentado en Vancouver en los últimos años, en los que barcos llenos de refugiados Tamil llegaban a las costas canadienses.

Para los críticos, la ley atacaba a las víctimas de las operaciones de tráfico de personas y no exclusivamente a los que las organizaban.

De igual forma, el ministro de Inmigración canadiense presentó una enmienda para aclarar los límites de los poderes del gobierno para revocar la residencia permanente. En principio se pensaba que Canadá podría quitar la residencia a las personas que la obtuvieron a través del refugio una vez la situación de su país mejorara.

Kenney explicó que el Gobierno solo tendrá la capacidad de revocar la residencia a las personas que la obtuvieron bajo mentiras o a través de fraude.

Aún así, muchos detalles quedan sin responder en torno a la polémica ley C-31. Uno de los puntos más discutidos es que el documento da poderes absolutos al ministro para determinar cuáles refugiados son parte de las llamadas “llegadas masivas”, los cuales serían sometidos a detenciones y a procesos criminales.

Para muchos analistas, la ley crea muchos vacíos al no estar alineada con las convenciones de la ONU sobre el status de los refugiados.

De igual forma, el Gobierno tendrá la potestad de determinar una lista de países “seguros”. Los ciudadanos de estos países que pidan refugio no tendrán derecho a apelar su decisión, en caso de que sea negativa.

Otro cambio propuesto por el ministro de Inmigración busca evitar que los solicitantes de refugio que sean rechazados se queden de manera ilegal en el país para evadir su orden de expulsión. La enmienda extenderá el periodo mínimo que tendrá que esperar un ciudadano que fue rechazado como refugiado antes de introducir un pre-removal risk assessment, con el cual pueden retrasar su expulsión y apelar el caso.

“En las últimas semanas he escuchado a parlamentario y testigos”, señaló el ministro Kenney en un comunicado. “Siempre hemos estado abiertos a enmiendas que hagan la ley C-31 más fuerte y nos ayuden a pelear contra el tráfico de personas así como para proteger el sistema de inmigración de Canadá. Estas enmiendas hacen eso y hacen una ley más fuerte.

Twitter: @PabloJinko – pablo@noticiasmontreal.com

Foto: captura de pantalla CTV