miércoles, 16 de mayo de 2012

Inglaterra «responde» al comercial de Argentina y pone a Maradona a limpiar el piso

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El Mundo
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Una vez más queda de manifiesto que el fútbol es la guerra por otros medios, pero con similares códigos. Carlsberg se ha querido sumar a la particular contienda que libran Argentina e Inglaterra en el ámbito publicitario desde que a principios de mayo un anuncio proclamó a las islas Malvinas «olímpicamente» argentinas.

Informa así El Mundo

A aquel comercial, donde se veía al jugador de hockey Fernando Zylberbeg «entrenando» por los lugares más típicos del archipiélago, le responde ahora el «spot» con el que la compañía cervecera danesa se ha dirigido al público inglés.

Si Buenos Aires aprovechaba la participación de sus selecciones en los próximos Juegos Olímpicos de Londres (y el 30º aniversario de la guerra que enfrentó a ambos países por la soberanía de las islas) para ‘vender’ un mensaje patriótico, la réplica se sirve de la celebración de laEurocopa de fútbol y de la proverbial flema británica para empatar a uno el simbólico ‘partido’.

En la ficción publicitaria, Carlsberg invita a tres «supporters» ingleses nada radicales a adentrarse en la denominada «Fan Academy». Al compás de la sintonía de «Loca Academia de Policía», los tres aficionados recorren un recinto en el que se fomenta el amor por la selección de los tres leones desde diferentes disciplinas futboleras: caracterización, canto, mentalización frente a la temida tanda de penaltis…

El guiño en forma de «contra broma» aparece en el minuto 1:05. Es entonces cuando puede verse fugazmente cómo una figura rechoncha, con melena rizada y camiseta albiceleste se afana con la fregona en los suelos del centro de adiestramiento. Otro uso para la «Mano de Dios», debió pensar el creativo de la campaña, que sitúa al supuesto Maradona de espaldas y sin numeración tal vez para no incurrir en problemas legales.

El anuncio concluye con un trasunto de ceremonia de graduación en la que Sir Bobby Charlton entrega el preceptivo diploma y unos «cazas» dejan en el aire los colores rojo y blanco de la enseña nacional. Un final feliz que incluye un buen trago de cerveza. ¿Continuará?