viernes, 8 de junio de 2012

Observadores de la ONU llegan al escenario del último ataque sirio que causó la muerte de 80 civiles

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El Mundo
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El pasado miércoles, el ejército sirio bombardeó la aldea Al Qubeir, en la provincia de Hama, y causó la muerte de unos 80 civiles, entre ellos 22 menores y 20 mujeres.

El ejército impidió por todos los medios, incluso los militares, que los observadores de la ONU llegar al lugar de los hechos. Finalmente éstos entraron hoy a la aldea y se disponen a inspeccionar el lugar.

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Los observadores de la ONU desplegados en Siria han logrado acceder a la aldea donde se produjo la masacre el pasado miércoles después de que ayer el Ejército sirio impidiera la entrada a Al Qubeir, en la provincia central de Hama, e incluso fueran blanco de un ataque a tiros en la cercana localidad de Morek.

El equipo examinará directamente la zona donde el pasado miércoles murieron víctimas de la represión al menos 80 civiles, entre ellos, 22 menores y 20 mujeres. Otras 30 personas fueron secuestradas y se encuentran en paradero desconocido.

Todavía existe disparidad sobre la cifra de víctimas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos la reduce a 49 y grupos como la Comisión General de la Revolución Siria y los Comités de Coordinación Local documentaron 78 fallecidos.

El consejero de comunicación del opositor Ejército Libre Sirio (ELS) dentro del país, Fahd al Masri, aseguró en un comunicado que sobre las 14.00 hora local de ayer (11.00 hora GMT) tres tanques se dirigieron a Al Qubeir, que tienen unas 25 viviendas, y la bombardearon.

Según Al Masri, una hora después varios coches y autobuses con «shabiha» (milicias progubernamentales) irrumpieron en la aldea y empezaron a ejecutar a sus residentes con cuchillos, entre ellos a 35 miembros de la familia Al Yatim. La reacción del régimen ante esta nueva masacre ha sido la habitual: negar cualquier implicación en el ataque y culpar a «grupos terroristas armados».

La matanza de Al Qubeir se suma a la perpetrada el pasado 25 de mayo en Hula, en la provincia central del Homs, donde murieron más de un centenar de personas, y que ha provocado un aumento de la presión de la comunidad internacional sobre Damasco. El secretario general, Ban Ki-moon, advertía que el Gobierno de Al Asad «ha perdido toda la legitimidad», alertaba de que el peligro de una guerra civil en Siria es «inminente y real».

Está previsto que el enviado especial para Siria, Kofi Annan, explique en esta cita sus nuevas propuestas para salvar su plan de paz, que estipula, entre otros puntos, un alto el fuego, en vigor desde el 12 de abril pero que no ha sido respetado por las partes.

Foto: Allison Joyce / Reuters