martes, 12 de junio de 2012

En un lleno total Sting hizo vibrar la Salle Wilfrid-Pelletier de la Place des arts de Montreal

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Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Poco más de las ocho de la noche marcaba el reloj cuando los primeros acordes del bajo de Gordon Matthew Summer, mejor conocido como Sting, se camuflajearon entre los gritos, aplausos y euforia de los asistentes. Con All This Time comenzó el espectáculo que el cantante británico ofreció la noche de ayer en la Salle Wilfrid Pelletier de la Place des arts como parte de su gira Back to bass.

Con un francés impecable, el británico se dirigió a su público que, en un lleno total, mostraba su euforia cuando el intérprete expresó: «Alors, maintenant, j’aimerais vous présenter mon band!»

Vestido de forma sencilla -con una camiseta blanca y un par de jeans-, el exvocalista de The Police, se hizo acompañar en esta ocasión por el guitarrista Dominic Miller, quien trabaja con él en todos sus álbumes desde 1991, el baterista Vinnie Colauita, el teclista David Sancious, el violinista eléctrico Peter Tickell -quien dio una actuación verdaderamente impresionante- y la incomparable voz de la vocalista de jazz australiana, Jo Lawry, quien comenzó a trabajar con Sting en 2009.

Posteriormente, también en francés, dio la cuenta progresiva del uno dos tres cuatro para interpretar Every Little Thing She Does Is Magic, seguido de la tan ansiada y esperada canción Englishman in New York, éxito tan esperado que los asistentes coreaban fuertemente, pues el mensaje del tema era evidente: el derecho de ser tu mismo sin importar lo que los demás digan, “Be yourself no matter what they say!”. La sala completa se puso de pie y los fanáticos bailaron con la canción, que sin lugar a dudas, puso a vibrar la Place des arts.

El británico interactuó con su audiencia antes de cada interpretación. Explicaba una breve anécdota como “yo siempre he estado fascinado por dos cosas: el sexo y ustedes y, estarán sorprendidos de la segunda, es la religión”. Con esta introducción el dio paso al tema Sacred Love.

Antes de interpretar en versión acústica de Fields of Gold, Sting deleitó a los asistentes con la canción I Hung My Head, haciendo entre las dos canciones otra broma -en francés- a los asistentes. “Yo vivo en un pueblito en Inglaterra dentro de una casita rústica. No es verdad, ustedes saben muy bien que yo vivo en un gran castillo». Momento en que el público reía del buen humor del cantante.

Pero la noche transcurría y los fanáticos seguían siendo cautivados con la sencillez del artista, quien pidió a los asistentes corear y levantar los brazos al ritmo de Heavy Cloud No Rain.

Tomando un respiro, dio paso a la no menos famosa Shape of my Heart y al interpretar Love Is Stronger than Justice la gente no paró de aplaudir de pie al violinista eléctrico, Peter Tickell, quien hizo un solo verdaderamente de primer nivel.

The Hounds of Winter, The End of the Game and Never Coming Home fueron los siguientes temas interpretados por el artista quien se despidió con éste último.

A solicitud del aplauso de los asistentes, mismos que coreaban «otra, otra» sin cesar, Sting dio como regalo un encore con cuatro temas más que hicieron un total de 20 canciones interpretadas en la noche.

Dessert Rose puso nuevamente a bailar a todos los asistentes quienes se dejaron seducir por los ritmos arabescos, bailando y coreando la voz de Sting. El artista, al finalizar la majestuosa interpretación que dio al adorado tema por el público, dijo simplemente Sukran (gracias) haciendo la reverencia árabe.

La cancion King of Pain, el esperadísimo Every Breath You Take y Next to You dieron fin al maravilloso espectáculo de Sting, quien celebró en 2010 sus 25 años de carrera como solista. En esta gira, Back to bass, eligió a Montreal como única ciudad canadiense para tal efecto.

Seguramente muchos de los asistentes desearían haber escuchado Roxanne, I Can’t Stand Losing You, Message in a bottle, Don’t Stand so Close to Me, que no fueron interpretados por el artista, pero cabe señalar que son temas de cuando Sting era integrante The Police y en esta ocasión el artista intentaba era hacer un recuento de sus más grandes éxitos como solista.

Sting dejó a los montrealeses una noche mágica y única de la que Montreal será parte de la historia. La sala Wilfrid Pelletier de la Place des arts fue testigo de generaciones y nacionalidades unidas con una sola bandera: la pasión por la música de uno de los mejores músicos contemporáneos, quien mostró una vez más la sencillez que lo caracteriza.

Verónica Mancilla – Noticias Montreal

Fotos: Verónica Mancilla

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

Sting photos Wilfrid Pelletier Place des Arts

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