domingo, 17 de junio de 2012

Padres modernos sienten el mismo estrés trabajo/hogar que históricamente han sufrido las madres

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Canadá
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Bebé y papá, Rol del padre moderno, día del padre, father´s day

Los hombres se encuentran bajo una presión creciente mientras luchan para equilibrar el cada vez más exigente horario de trabajo con un rol que aumenta como padre, según expertos.

“Lo que algunos de los estudios están mostrando es que los hombres están teniendo un estrés en la vida similar al que las madres han tenido históricamente”, dice Jennifer Tipper, editora de Vanier Institute for The Family de Ottawa.

En medio de las celebraciones del Día del Padre, los comeciantes están bombardeando con publicidad de posibles regalos tan clásicos como camisas y corbatas, pero los padres modernos se han vuelto también un impulso esencial de interacción con sus hijos, reseña CBC.

Un reporte de 2010 de Statistics Canada mostraba que el porcentaje de hombres fuera de Quebec que están teniendo beneficios de padres ha aumentado de 9% en 2004 a 13% en 2009.

El incremento es más dramático en Quebec, creciendo de 22% en 2004, a 79% en 2009.

El aumento dado en la belle province puede ser atribuido al Parental Insurance Program, una ley introducida en 2006 que incluye un descanso de cinco semanas para los padres cuando sus esposas tienen a los bebés.

Menos tiempo con los niños

Aun cuando los hombres canadienses se están volviendo más activos en cuanto a la crianza de sus hijos, las estadísticas sugieren que en general están teniendo menos tiempos con ellos.

Según un reporte de 2007 de Statscan, los padres pasaban, en promedio, 250 minutos al día con sus hijos en 1985, mientras que en 2005, ese número cayó hasta 205.

Esto está llevando a un conflicto de vida/trabajo. En 2008, otro reporte del Families and Work Institute de Nueva York indicaba que este conflicto había crecido entre los hombres americanos de 34% en 1977 a 49% hace cuatro años.

Karen Messing, una experta y profesora de la Université du Québec à Montréal (UQAM), dice que actualmente tanto hombres como mujeres están trabajando más horas, pero destaca que los hombres en particular “están trabajando horarios extremos”.

Indica que el sector de la tecnología de la información está particularmente tomando ese tiempo, pues los clientes y los colaboradores pueden ser ubicados en cualquier parte. Messing asevera que las empresas ven a sus empleados con “una presunción de disponibilidad permanente”, pese a sus compromisos domésticos.

Agrega que el sector comercial representa también un problema, debido a sus cambios impredecibles en los horarios.

Los hombres no solo están trabajando más. Además, persiste todavía la cultura de que los padres son los que se ganan el pan mientras las madres son las principales responsables del hogar.

El resultado entonces es que los padres han estado divididos entre las responsabilidades de trabajo y familia, sin la flexibilidad en el horario que algunos empleadores dan a las madres.

Los hombres todavía son el sustento

“Hay una expectativa persistente que indica que los hombres son el sustento”, dice Kerry Daly, de la escuela de ciencias humanas de la Universidad de Guelph.

Daly asegura que esa creencia aún puede seguir sintiéndose en las oficinas. Aunque los empleadores generalmente esperan que una mujer trabajadora pida en algún momento una pausa por maternidad, algunas empresas son menos abiertas a concederlas cuando un hombre la solicita.

“Cuando los hombres piden por la pausa ante la paternidad son ridiculizados y cuestionados por tomarse ese tiempo. Hay un escepticismo alrededor…”, agrega.

Nora Spinks, directora ejecutiva del Vanier Institute for the Family, revela que existe una tendencia poco conocida que ilustra el rol de padre en la actualidad: los hombres están teniendo más ventajas por la pausa de paterninad, pero también las están tomando con más frecuencia.

Spinks asevera que esta realidad obedece, en parte, a que los padres quieren un rol más activo en los primeros días de sus hijos, pero también porque cada vez más los abuelas (encargadas históricamente de esa etapa) están menos disponibles para fungir ese papel.

“Ahora, las abuelas siguen trabajando porque no pueden costear el mismo retiro que tuvo la generación anterior. Así que los padres están tomando este rol”, advierte.

Como resultado de estas dos realidades (las expectativas culturales y las financieras) se espera que el papel de los padres en las familias y en la interacción con sus hijos siga aumentando.

“Hoy se espera que los hombres tengan un cheque, pero también que ayuden con la casa, a cambiar pañales, a hacer galletas y a llevar a los niños al fútbol”, concluye.

Foto: Flickr – crimfants