sábado, 23 de junio de 2012

Ahora resulta que el hijo del Chapo no es tal hijo, se equivocó la DEA y la Marina de México

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El Mundo
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Resulta que Jesús Alfredo Guzmán Salazar, supuesto hijo del Chapo Guzmán, aprehendido por las autoridades mexicanas antier, no es el hijo del Chapo Guzmán. Es una equivocación. El joven detenido es en realidad Félix Beltrán León, de 23 años, quien fue apresado junto a Kevin Daniel Beltrán Ríos, de 19 años, su hermano.

Para consuelo de las autoridades ambos detenidos, también están relacionados con los negocios ilícitos del Chapo Guzmán y su hijo, y serán imputados.

La Jornada

La Procuraduría General de la República (PGR) informó que la persona detenida en Zapopan, Jalisco, el pasado jueves 21 y que la Secretaría de Marina Armada de México identificó como Jesús Alfredo Guzmán Salazar, no es en realidad hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, líder del cártel de Sinaloa. Esto ocurrió horas después de que fuentes de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) habían revelado lo mismo.

La PGR emitió un comunicado de prensa en el cual dio a conocer de manera escueta que los resultados de sus peritajes y análisis realizados a Beltrán León dieron negativo a las huellas genéticas –que la dependencia posee– de Guzmán Loera y su hijo Archibaldo Guzmán Salazar, detenidos en 1993 y 2005, respectivamente, pero que hoy se encuentran en libertad.

De manera textual, la PGR informó que “el pasado 21 de junio elementos de la Secretaria de Marina presentaron a dos personas, una de las cuales se estimaba podría ser Jesús Alfredo Guzmán Salazar; por ello, el agente del Ministerio Público de la Federación inició la averiguación previa PGR/SIEDO/ UEIARV/051/2012, por su probable responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada, posesión de armas de fuego de uso exclusivo de Ejército, Armada y Fuerza Aérea, y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

“Tras realizarse las pruebas necesarias para conocer su identidad, se ha llegado a determinar que los presentados son Félix Beltrán León y Kevin Daniel Beltrán Ríos, de 23 y 19 años de edad, respectivamente.

Será el resultado de la investigación lo que lleve a comprobar los hechos por los cuales fueron presentados al Ministerio Público Federal, de acuerdo a las actuaciones que realiza la propia representación social de la Federación.

El operativo se realizó con base en datos proporcionados por personal de la DEA, revelaron funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional.

El jueves el caso generó felicitaciones de la DEA al gobierno de México por la supuesta detención de Jesús Alfredo Guzmán.

Se equivocó la DEA

Ayer, la misma corporación estadunidense expresó que no tenía confirmación directa ni indirecta de la identidad del detenido, y el embajador de ese país en México, Anthony Wyane, declaró que serían las autoridades mexicanas las que aclararían el asunto.

Las fuentes consultadas en Washington dijeron a La Jornada que el detenido, Félix Beltrán León, no es hijo de El Chapo, pero sí un líder de una célula que dirige Jesús Alfredo Guzmán Salazar.

Los funcionarios mexicanos señalaron que el jueves se equivocaron los de la DEA –y, a diferencia de diciembre de 2010, cuando la agencia dio a los marinos la ubicación correcta de Arturo Beltrán Leyva (abatido a tiros)–, esta vez no hubo certeza.

Las detenciones de Félix Beltrán y su hermano Kevin Daniel y su supuesta identidad “se parecen al fiasco que generó lo ocurrido en 2010, cuando la Marina, siguiendo datos proporcionados por la DEA, realizó un operativo e informó que había decomisado 20 kilos de alto explosivo en la colonia Roma, en la ciudad de México, y detenido a cuatro personas que supuestamente planeaban un atentado”, dijeron funcionarios mexicanos.

En junio de 2010, la Armada dio conocer el supuesto decomiso de explosivo en un domicilio de la calle Mérida. La PGR desmintió la versión ofrecida por la Marina y señaló que se trataba de cera para elaborar velas aromáticas y dejó en libertad a los detenidos.

Foto: José Carlo González /Arturo Campos Cedillo / jornada.unam.mx