domingo, 1 de julio de 2012

Hong Kong celebra 15 años de su devolución a China exigiendo más libertades

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

Aunque Hong Kong goza de ciertas libertades que el resto de China no tiene, para los hongkoneses no es suficiente. Quieren más, como por ejemplo elegir a su propio jefe ejecutivo, que actualmente es puesto por voluntad de Pekín.

Justamente, con ocasión de la celebración del 15 aniversario de la devolución del territorio a China, por parte del Reino Unido, la población aprovechó para expresar su malestar.

Más aún cuando se encontraba en la ciudad el presidente chino Hu Jintao, venido para celebrar el aniversario de la devolución y la toma de posesión de, Leung Chun-ying como nuevo jefe ejecutivo del lugar.

La información de El País

Decenas de miles de personas se han manifestado hoy en Hong Kong en el 15 aniversario de la devolución del territorio por parte de Reino Unido para pedir democracia, protestar por las desigualdades sociales y criticar al nuevo jefe ejecutivo de la ex colonia, Leung Chun-ying. La marcha ha tenido lugar después de que el presidente chino, Hu Jintao, dejara el territorio, donde ha asistido este fin de semana a diversos actos, que han culminado con la toma de posesión esta mañana de Leung para un mandato de cinco años.

“Me comprometo a defender la Ley Básica de Hong Kong”, ha afirmado Leung, de 57 años, un millonario consultor inmobiliario, próximo a Pekín, en la jura del cargo. La Ley Básica es la miniconstitución de Hong Kong, que garantiza libertades civiles de las cuales carece China continental, bajo el modelo denominado “un país, dos sistemas”, adoptado para la devolución en 1997.

La visita de Hu –previsiblemente, su última antes del relevo en la cúpula de poder del Partido Comunista Chino a finales de año- y la toma de poder de Leung se producen en un momento en el que el descontento de la población con el Gobierno central se encuentra en uno de los puntos más altos en los últimos 15 años, lo que ha generado un rosario de protestas a lo largo del fin de semana.

Varias docenas de manifestantes intentaron cruzar el sábado las barricadas de dos metros de altura instaladas alrededor del hotel en el que se alojaba el presidente chino, informa France Presse. Fueron rechazados con aerosoles irritantes. Los participantes gritaron eslóganes antichinos y urgieron a Hu a que explique las muerte sospechosa del disidente Li Wangyang en China el mes pasado, un suceso que ha disparado la ira de muchos ciudadanos de Hong Kong contra Pekín. Su familia piensa que fue asesinado por la policía.

Fuertes medidas de seguridad han marcado la estancia de Hu, quien en la ceremonia de hoy ha expresado su confianza en el papel de Hong Kong como sociedad libre y respetuosa con la ley. Hu ha insistido en que el derecho de los hongkoneses de gobernar el territorio es “inquebrantable” y que Pekín continuará impulsado “el desarrollo democrático” de la ex colonia; una referencia a las demandas de la población de que sea instituido el sufragio universal para elegir al jefe ejecutivo.

En una muestra de la preocupación que existe en Pekín por las recientes tensiones entre la población de Hong Kong y China continental, Hu ha hecho un llamamiento a la unidad y ha pedido al Gobierno de Leung que preste atención a “los profundos problemas y desacuerdos” existentes.

Durante la intervención del presidente, uno de los 2.300 invitados se ha levantado, le ha interrumpido y ha pedido el fin del régimen de partido único y de la dictadura en China. También ha hecho referencias a la matanza durante las protestas a favor de la democracia en la plaza Tiananmen (Pekín), en 1989. Rápidamente, ha sido detenido por el servicio de seguridad. Fuera de las instalaciones –las mismas en las que tuvo lugar la ceremonia de devolución hace 15 años-, un fuerte dispositivo policial ha impedido a los manifestantes acercarse, informa Reuters. Varios han sido detenidos.

Hong Kong es un importante centro financiero y goza de una gran actividad en defensa de la democracia, lo que lo convierte a la vez en un importante activo y en un precedente peligroso para China, donde la población se muestra cada vez más crítica con los abusos de poder y las violaciones de los derechos humanos, gracias a que la información fluye ahora como nunca con Internet. A pesar de contar con un sistema político propio y mayores libertades, críticos y defensores de la democracia en Hong Kong acusan a Pekín de manejar tras las bambalinas las esferas políticas, académicas y legales y los medios de comunicación.

El ascenso de China ha facilitado un fuerte desarrollo de la economía de Hong Kong y ha reforzado el papel de la ciudad como importante centro financiero en Asia. Pero las tensiones entre su siete millones de habitantes y los vecinos del continente están creciendo. Los hongkoneses critican la llegada de los nuevos ricos chinos, que han disparado el precio del sector inmobiliario y han creado problemas de falta de camas en las maternidades de los hospitales o de suministro de leche en polvo infantil. Una encuesta de la Universidad de Hong Kong hecha pública la semana pasada muestra que el 37% de los ciudadanos de Hong Kong desconfía de Pekín, mientras otro estudio de la misma Universidad de esta semana asegura que el número de hongkoneses que se consideran en primer lugar ciudadanos de China ha caído al 13%. Entre las promesas realizadas por Leung, está disminuir la creciente brecha entre ricos y pobres, que ha alcanzado el mayor nivel desde la recuperación de la ex colonia, mientras que la contaminación del aire, los precios del inmobiliario y las investigaciones anticorrupción a antiguos y actuales dirigentes han provocado la frustración de la gente y han dañado la reputación de la ciudad.

La oposición demócrata desconfía de Leung y duda que actúe en interés de Hong Kong, en especial para que lleve el territorio a gozar de democracia completa. Leung fue elegido jefe ejecutivo en marzo por un comité especial, repleto de miembros de la élite empresarial partidarios de Pekín. El Gobierno central ha prometido que el territorio podrá elegir libremente su propio líder en 2017 y a todos sus diputados en 2020 como pronto, pero aún no ha sido establecida la hoja de ruta para lograrlo.

Foto: Bobby Yip – Reuters